Acercamiento al régimen de Castro divide a poderosos cubanoamericanos
Una alianza de poderosos empresarios cubanoamericanos opuestos al embargo perdió fuerza hace meses después de que su prominente presidente, Carlos Gutiérrez, ex secretario federal de Comercio, regresó de Cuba con una solicitud sencilla: trabajar más de cerca con el gobierno comunista de Raúl Castro.
Detrás de la petición de Gutiérrez había una señal de que el gobierno cubano quería negociar directamente con grandes empresas estadounidenses, pero mostraba menos interés en los esfuerzos de Washington por impulsar el pequeño sector de emprendedores en la isla.
La idea de Gutiérrez encolerizó a algunos miembros del U.S.-Cuba Business Council, un grupo creado el año pasado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos —un participante clave en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos— para desarrollar lazos económicos y de comercio entre los dos países. Los detractores de Gutiérrez cuestionaron la idea de alinear el consejo de manera tan firme con los intereses del gobierno cubano y las grandes empresas norteamericanas, a costa, temían del pueblo cubano.
El tenso desacuerdo explotó en una conferencia telefónica durante el verano entre miembros de la junta directiva del consejo, quienes en algunos casos se hablaron en términos muy duros, dijeron al Miami Herald varias personas que participaron en la conferencia. Al final, tres cubanoamericanos de la directiva —el vicepresidente Mike Fernández, Joe Arriola y John McIntire—renunciaron.
“Hubo un gran desacuerdo”, reconoció Arriola, presidente del Fideicomiso de Salud Pública de Miami-Dade. “Carlos tenía mucho interés en hacer que empresas estadounidenses se aliaran con el gobierno cubano, y nosotros no. Decidimos renunciar. Eso no tiene nada equivocado, sencillamente no estamos de acuerdo con eso”.
Arriola declinó describir en detalle la contenciosa conferencia telefónica, y se limitó a decir: “Sencillamente eran demasiados cubanos juntos”.
Fernández, presidente ejecutivo de MBF Healthcare Partners, y McIntire, alto asesor de la organización empresarial sin fines de lucro Endeavor Global, declinaron comentar. Gutiérrez, presidente del Albright Stonebridge Group, una firma de estrategia global, estaba de viaje y no era posible contactarlo, según un asistente. Gutiérrez, republicano que fue secretario de Comercio en el gobierno del presidente George W. Bush, apoyó a la demócrata Hillary Clinton este año y participó en un anuncio de televisión para su campaña.
La Cámara declinó entregar una lista de los miembros del consejo, alegando que la organización no discute esos asuntos. Un portavoz de la Cámara dijo que la membresía “es voluntaria y cambia constantemente, y que el objetivo a largo plazo del Consejo —crear una alianza económica y comercial libre de obstáculos entre Estados Unidos y Cuba— no ha cambiado”.
La ruptura entre los antiguos aliados es sorprendente porque presentaron un frente muy unido tras el sorpresivo anuncio del presidente Barack Obama en diciembre del 2014 sobre la reanudación de las relaciones con Cuba. Un año después, en diciembre del 2015, Gutiérrez, Arriola, Fernández y McIntire eran parte de un grupo formado en lo fundamental por conservadores político que viajaron a La Habana. Cuando regresaron, publicaron una carta abierta —un anuncio de página completa en el Miami Herald— que denunció el embargo comercial estadounidense a Cuba y exhortó a los cubanoamericanos a reconsiderar su postura de línea dura contra el acercamiento de Washington a La Habana.
“No teníamos un objetivo político”, dijo Gutiérrez al Herald en ese momento. “Lo vemos como una apertura para ayudar a los emprendedores cubanos, para ayudar a la economía cubana, de forma que beneficie al cubano promedio, y nos gustaría ver cómo podemos ayudar”.
Muchos de esos mismos hombres regresaron a La Habana en marzo para la histórica visita de Obama, regodeándose en la nueva relación entre Cuba y Estados Unidos, y con esperanzas de lo que deparaba el futuro. Gutiérrez había sido elegido presidente del consejo en febrero.
Sin embargo, varios meses después del viaje, el nuevo enfoque Gutiérrez sobre el consejo fue un cambio significativo para muchos de sus amigos. Durante años, su mantra había sido trabajar directamente con el pueblo cubano, minimizar los beneficios al régimen de La Habana, una tarea que reconocieron era difícil en un sistema comunista. Desde la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales, el gobierno de Obama ha tratado de que se concreten varios acuerdos empresariales grandes, que serían más difíciles de echar atrás para el nuevo gobierno en Washington.
McIntire en particular tenía una postura contraria a la nueva dirección del consejo. McIntire, quien vive en Connecticut, dirige la Cuba Emprende Foundation, una organización sin fines de lucro que recauda dinero y asesora el proyecto de la Iglesia católica cubana para capacitar a nuevos emprendedores. El programa y sus partidarios han sido en ocasiones una espina para el gobierno cubano.
A pesar de que han tratado de limitar su interacción con el gobierno, personas como Arriola, Fernández y otros han enfrentado fuertes críticas de otros cubanoamericanos de Miami quienes creen que dialogar con el régimen de Castro sin una promesa de libertades políticas es inaceptable. Su ruptura con Gutiérrez muestra que no todos los activistas partidarios del acercamiento están dispuestos a ir tan lejos como otros en las negociaciones con Cuba.
Arriola, Fernández y McIntire renunciaron a la junta dejando caducar su membresía, dijo Arriola. Pero otros cubanoamericanos de Miami siguen en la junta. El empresario Ariel Pereda es miembro del consejo. Frank Del Río es presidente y jefe ejecutivo de Norwegian Cruise Line, es vicepresidente de la junta, y abogado Ralph Patino pertenece a la junta. Pereda no respondió a un correo electrónico en que se le pedía una entrevista. Del Río declinó comentar a través de una portavoz de la compañía.
“Hemos tratado de lograr el mismo objetivo, que es un mayor acercamiento comunitario con Cuba”, dijo el abogado miamense Ralph Patino, quien sigue en la junta del consejo. Patino declinó ofrece más detalles sobre lo ocurrido anteriormente este año, y se limitó a decir: “No quiero provocar otro distanciamiento”.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de diciembre de 2016, 6:33 p. m. with the headline "Acercamiento al régimen de Castro divide a poderosos cubanoamericanos."