Estados Unidos

Este trato pretendía darle un boleto intencional a peloteros cubanos. Trump lo quiere ponchar

Cuba y Grandes Ligas alcanzan acuerdo para permitir flujo legal de peloteros

Después de seis décadas de distanciamiento y tirantez, las Grandes Ligas y Cuba alcanzaron un acuerdo para permitir el flujo legal y ordenado de jugadores de la isla al mejor béisbol del mundo.
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Después de seis décadas de distanciamiento y tirantez, las Grandes Ligas y Cuba alcanzaron un acuerdo para permitir el flujo legal y ordenado de jugadores de la isla al mejor béisbol del mundo.

Se espera que el gobierno de Donald Trump tome medidas para bloquear un acuerdo histórico que permitiría a los peloteros cubanos unirse a las Grandes Ligas de Béisbol en Estados Unidos (MLB) sin tener que desertar, según un funcionario familiarizado con las conversaciones.

El gobierno quiere revertir una decisión de la era del presidente Barack Obama que dice que la liga profesional de béisbol de la isla no tiene vínculos con el gobierno cubano. Dicha posición le dio a la MLB espacio para negociar, alcanzar el acuerdo con el béisbol cubano y sortear el embargo estadounidense contra Cuba.

El senador republicano de Florida Marco Rubio, quien prometió luchar contra el acuerdo entre la MLB y la Federación Cubana de Béisbol, ha estado presionando al Departamento de Estado para que revise la decisión del 2016. Rubio personalmente le pidió al Secretario de Estado, Mike Pompeo, que dictamine que el gobierno cubano controla la liga de béisbol de la isla y, por lo tanto, suspenda el trato.

”El acuerdo entre la MLB y la Federación Cubana de Béisbol es ilegal e inmoral”, dijo Rubio a McClatchy, la empresa matriz de el Nuevo Herald. “Este terrible acuerdo unilateral solo enriquecerá al régimen y explotará aún más al pueblo cubano”

El acuerdo se basa en la decisión del gobierno de Obama de que la Federación Cubana es una entidad independiente del gobierno de la isla. En el 2016, la MLB obtuvo una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro para llegar a un acuerdo con la Federación Cubana de Béisbol.

La Tesorería será la oficina que decida si la licencia se revoca o no, pero primero necesita que el Departamento de Estado dicte una dirección. El estado actualmente está revisando la guía de política exterior de 2016. Una vez que se complete ese proceso, el Departamento de Estado brindará orientación al Tesoro y luego la Oficina de Control Activos Extranjeros puede proporcionar una respuesta a la MLB. Sin la guía del Estado, el Tesoro no puede revocar ni otorgar una licencia.

El gobierno de Trump no respondió a preguntas específicas sobre los planes para deshacer el acuerdo, pero los funcionarios han sido claros y creen que el acuerdo “institucionalizaría un sistema mediante el cual un organismo cubano se aprovecha de los salarios de atletas que trabajan arduamente y que simplemente buscan vivir y competir en una sociedad libre”.

“Los grupos que buscan beneficiarse de las oportunidades de negocios en Cuba han sido notificados de que la administración continuará tomando medidas para apoyar los derechos humanos y restringir la capacidad del régimen cubano para beneficiarse de los negocios de EEUU”, dijo un alto funcionario de la administración.


Los directivos de la MLB dijeron que habían estado en contacto regular con la administración de Trump durante los meses de negociaciones, incluso en los últimos días con altos funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Estado que apoyaban el acuerdo.

”Hasta la hora 11, el mensaje a la MLB fue que la administración no tendría un problema con el acuerdo”, dijo Dan Halem, subcomisionado de la MLB y jefe de asuntos jurídicos.

El objetivo del acuerdo es dar a los peloteros cubanos la oportunidad de jugar béisbol en Estados Unidos sin tener que hacer el peligroso viaje por el océano o involucrarse con peligrosas operaciones de contrabando.

El alcance del peligro se destacó en un caso criminal reciente contra un agente deportivo y un entrenador de béisbol declarado culpable de operar una red sofisticada que traficó a peloteros cubanos de la isla y los llevó a México, República Dominicana y Haití. En esos países, los jugadores establecieron la residencia o obtuvieron documentos falsos para luego solicitar visas y permisos de trabajo en Estados Unidos.

Muchos jugadores cubanos actuales y pasados que tomaron medidas tan drásticas para jugar en las Grandes Ligas elogiaron el acuerdo.

”Hasta esta fecha, todavía estoy acosado”, dijo el primera base de los White Sox José Abreu. “La próxima generación de jugadores cubanos de béisbol podrán firmar un contrato de Grandes Ligas mientras que en Cuba, podrán mantener sus ganancias como cualquier otro jugador del mundo, podrán regresar a Cuba, podrán compartir con sus familias y podrán practicar el deporte que aman contra los mejores jugadores del mundo sin temor ni agitación“.

Los directivos de las Grandes Ligas dijeron que estaban sorprendidos de que algunos políticos se opusieran a un acuerdo diseñado para terminar con el contrabando de personas, ya que la alternativa es permitir que continúe el sistema actual en el que los jugadores son traficados.

”Hemos estado tratando de poner fin a esta práctica y de proporcionar un camino seguro y legal para que los jugadores cubanos vengan a Estados Unidos durante años”, dijo Halem.

El acuerdo permitiría a los jugadores cubanos de 25 años o más jugar en Estados Unidos y luego regresar a Cuba sin penalización. Los jugadores, que también deben tener seis años de experiencia profesional en Cuba, serían elegibles para jugar como agentes libres.

A cambio, la MLB pagaría una tarifa de liberación única entre el 15 y el 20 por ciento del contrato total a la Federación Cubana.

Pero desde que se hizo el anuncio, Rubio ha cuestionado su legitimidad, lo calificó de “farsa” y expresó su confianza en que el gobierno norteamericano tomará medidas para evitarlo.

”Confío en que el secretario Pompeo lo volcará lo antes posible”, afirmó Rubio.

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