¿Demasiado pronto? San Juan decide celebrar festival callejero a pesar de los remezones
Desafiando los temblores, la gobernadora y la Iglesia católica, el gobierno de la ciudad de San Juan informó que celebrará su ruidosa fiesta anual esta semana, que atrae a cientos de miles a las estrechas calles del Viejo San Juan.
La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, dijo el lunes que las Fiestas de la Calle San Sebastián no se pospondrán a pesar de preocupaciones de que las réplicas del terremoto de magnitud 6.4 de la semana pasada pudieran crear pánico.
Cruz dijo que el festival, que se celebrará de jueves a domingo, es uno de los motores económicos de la isla y cancelarlo solo agravaría los problemas de la isla.
“Naturalmente, estoy preocupada, pero si suspendemos todas las actividades en el país no vamos a tener los recursos que necesitamos para la recuperación”, dijo la alcaldesa en una conferencia de prensa. “La economía del país no puede colapsar. No podemos dejar que ese sea el próximo desastre que ocurra.”
La fiesta atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros, que vienen a disfrutar de la música y las bebidas en las calles adoquinadas del centro histórico.
Pero Yulín Cruz ha sido presionada para suspender el festival, o al menos posponerlo. El sábado, la gobernadora, Wanda Vázquez, dijo que “recomendaba” demorar la celebración, diciendo que la seguridad pública debía ser la “mayor prioridad”. El arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, también dijo que Yulín Cruz debía estudiar la posibilidad de posponer la celebración.
Pero Yulín Cruz sugirió que había algo de política en el asunto porque tanto ella como Vázquez se han postulado a la gobernación en noviembre. Yulín Cruz se cuestionó por qué le decían que cancelara su principal actividad pero las autoridades no habían pedido al cantante estrella Ricky Martin que suspendiera sus espectáculos del 7-9 de febrero en el coliseo, y que la Iglesia no estaba planeando cancelar su procesión religiosa por San Sebastián el domingo.
“No podemos cerrar el país para algunos y no para otros”, dijo. “¿Cómo me pueden pedir que cancele las Fiestas de la Calle San Sebastián y no cierre el coliseo? Y yo adoro a Ricky Martin”.
El debate sobre si es tiempo de fiestar o de orar por las víctimas del terremoto va más lejos.
Aunque los terremotos y los daños se han concentrado en el sur, el sector privado se ha quejado de que la cobertura de los medios hace parecer que toda la isla es una zona de desastre. Los hoteleros de San Juan dicen que se han disparado las cancelaciones y por lo menos una convención de negocios y una filmación cinematográfica de alto presupuesto se han pospuesto.
Durante el fin de semana, Discover Puerto Rico, la agencia de promoción de la isla, envió un mapa en que muestra la zona de los terremotos y recuerda al mundo que la isla “sigue funcionando”.
La campaña fue duramente criticada en las redes sociales.
“En Puerto Rico no todo sigue funcionando. Todos los esfuerzos deben dirigirse a ayudar a los afectados”, fue una de las respuestas más comedidas en Twitter. “Los que viajen a Puerto Rico deben venir a ayudar, no a tomarse una piña colada mientras hay familias durmiendo bajo las estrellas. Charlatanes.”.
Brad Dean, presidente ejecutivo de Discover Puerto Rico, dijo que la campaña está dirigida a personas de otros países que pueden tener la impresión de que toda la isla ha quedado paralizada y no sabe que las atracciones turísticas como el Viejo San Juan, El Yunque y las playas del norte prácticamente no han sufrido daños.
Y aunque se mostró sensible ante el sufrimiento en la isla, dijo que los visitantes y el turismo son una parte integral de la recuperación.
“Estamos haciendo todo lo posible por minimizar los daños económicos y ayudar a los necesitados”, dijo. “Estamos tratando de limitar el impacto que la madre naturaleza podría haber impuesto a nuestra economía”.
El turismo es uno de los motores de este territorio estadounidense, y representa aproximadamente el 6.5% del Producto Interno Bruto (PIB). Hasta que ocurrieron los terremotos, Puerto Rico estaba en camino de tener un año récord, dijo Dean. La isla recibió más de 4 millones de visitantes en 2019 —por encima del nivel de antes del huracán María— y acogió más de 197 conferencias y actividades de negocios durante los primeros tres trimestres de 2019, la mayor cifra en cinco años.
Los terremotos han ocurrido en un momento que Puerto Rico ya trastabillaba bajo una recesión de un decenio, una fuerte deuda y la desastrosa temporada de huracanes de 2017. Y las municipalidades locales necesitan a toda costa los ingresos por concepto de impuestos que el turismo genera, explicó Dean.
“Dado lo frágil de la situación fiscal en la isla, el sector del turismo nunca ha sido más importante que ahora”, afirmó.
La serie de terremotos comenzó el 28 de diciembre y tuvo su pico el 7 de enero con un sismo de magnitud 6.4 que derrumbó edificios, dejó un fallecido y más de $110 millones en daños. (Una segunda muerte que las autoridades inicialmente achacaron a una réplica fue reclasificada posteriormente como de “causas naturales”). Pero los continuos temblores han dejado a los puertorriqueños con los nervios a flor de piel.
Brenda Méndez Quiñones tiene una cafetería en el Viejo San Juan y adora las Fiestas de la Calle San Sebastián, pero piensa que es necesario posponer la actividad. Dijo que hace unos días una réplica de mediana intensidad hizo que la gente saliera corriendo y gritando de una tienda local. La combinación de las multitudes ebrias, las calles angostas y los temblores la preocupan.
“En esta fiesta hay 300,000 personas en las calles”, dijo. “Si a un solo gracioso se le ocurre gritar que está temblando, va a haber pánico. ¿Y adónde van a ir?”
Yulín Cruz está tratando de rechazar las críticas de que está promocionando una fiesta en medio del dolor que sufre la isla. El lunes anunció que convertirá el estadio de béisbol Roberto Clemente en un centro de evacuación donde la gente del sur, los más afectados, puedan buscar refugio También está canalizando a las víctimas asistencia de la Fundación Clinton, la organización CORE, de Sean Penn, y las ciudades de Chicago y Nueva York.
Pero Cruz dijo que cancelar las festividades sencillamente fortalecería el trauma, la idea de que Puerto está en las últimas.
Más de 900 músicos y 200 bailarines ya han confirmado su presencia en las festividades y siete barcos de crucero tienen planeado hacer escala en la isla para ese propósito.
“Estamos viviendo una nueva realidad”, dijo Cruz de las réplicas. “Pero tenemos que seguir adelante. Nadie sabe cuánto durará esto”.