Puerto Rico dice que tiene menos de mil casos de coronavirus
La crisis del coronavirus en Puerto Rico está generando buenas noticias por las razones equivocadas.
El miércoles, el Departamento de Salud confirmó que había solo 915 casos positivos del coronavirus, no los más de 1,300 casos que había reportado previamente.
El ajuste ocurre en momentos que las autoridades de salud, bajo presión del Center for Investigative Journalism, admitieron recientemente que habían contado dos y tres veces algunos casos.
La raíz del problema es que pacientes que han recibido resultados positivos con pruebas rápidas poco fiables tienen que confirmar los resultados con pruebas más lentas y las estaban contando dos veces en la información del gobierno.
La información no confirmada —junto con la poca cantidad de pruebas realizadas— ha ensombrecido las alegaciones del gobierno de que está controlando el brote y pudiera considerar la apertura de algunas partes de la economía.
Tras confirmar su primer caso el 13 de marzo, el Departamento de Salud dijo que la isla había sobrepasado los mil casos el 16 de abril.
Enfrentados a información poco precisa, autoridades de salud comenzaron hace poco a compartir sus datos con el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico.
El director de esa institución, Orville Disdier, declaró a Radio Isla que había problemas con aproximadamente una tercera parte de los casos, algunos de los cuales se pueden corregir. En algunos casos faltaba la edad, género y dirección del paciente, y no hay forma de recuperar esa información, dijo.
Incluso así, el Departamento de Salud informó el miércoles que registró 80 nuevos casos y tres muertes desde el informe del martes, para un total de 67 fallecidos. Este territorio estadounidense de 3.2 millones de personas ha realizado un total de 12,174 pruebas, de las cuales 1,378 han dado positivo (incluidas las pruebas duplicadas), 8,842 fueron negativas, 10 no fueron concluyentes y los resultados de 1,944 están pendientes.
El secretario de Salud Lorenzo González dijo que las cifras están sujetas a cambio a medida que los investigadores siguen “limpiando” la información.
“El comportamiento de la información es dinámico, lo analizamos día a día”, dijo en un comunicado. “Simultáneamente, estamos evaluando el proceso y nuestros informes para identificar cambios que tengamos que hacer. Nuestro compromiso es manejar la información responsablemente con la meta de entregar un marco de referencia sobre el impacto del COVID-19 sobre nuestra población”.
Puerto Rico ha tomado algunas de las medidas más decisivas de cualquier jurisdicción estadounidense para tratar de controla la propagación del virus. Las actividades de la isla han cesado —con el cierre de todas las actividades no esenciales y un toque de queda— desde el 16 de mazo. Esas medidas expiran el 3 de mayo, aunque González ha dicho que recomendaría mantener las medidas de distanciamiento social hasta junio.
También el miércoles, la Legislatura de Puerto Rico sigue celebrando audiencias para determinar si hubo alguna influencia indebida, o corrupción abierta, en los intentos del gobierno por ordenar kits de pruebas rápidas del coronavirus por valor de $38 millones a una empresa de construcción llamada Apex. El pedido fue cancelado, pero el escándalo amenaza la campaña de reelección de la gobernadora Wanda Vázquez en momentos que enfrentar un reto en las primarias dentro de su Partido Nuevo Progresista.