Con varias ayudas a punto de expirar, el paquete de estímulo es vital. ¿Para cuándo esperarlo?
Las celebraciones de Navidad y Fin de Año no serán nada festivas para muchas familias estadounidenses que para esa fecha estarán a punto de perder los beneficios de desempleo y podrían quedar sin techo.
El 31 de diciembre expiran la moratoria de desalojo para los afectados por la recesión económica que no pueden pagar el alquiler y las ayudas federales para quienes no tienen trabajo, incluidas en la ley CARES.
Más de 13 millones de personas se quedarán sin los pocos ingresos con que podían cubrir sus necesidades básicas cuando expiren los programas de beneficios conocidos como PUA y PEUC.
El PUA, que ofrece ayuda a trabajadores por cuenta propia, termina en la semana del 26 de diciembre. El último día del 2020 expira la Compensación por desempleo de emergencia pandémica (PEUC), que extiende los beneficios de desempleo 13 semanas más, después que se agota la ayuda estatal.
“Estas personas van a quedar en un estado muy vulnerable, sin dinero para comer ni pagar la renta y sin poder afrontar los cuidados médicos”, dijo Nelson Sotomayor, profesor de economía del Miami Dade College.
Asimismo apuntó que en los comienzos de la pandemia muchas personas tenían ahorros, pero estos ya se han agotado con tantos meses de dificultades económicas.
La disminución de los ingresos limitará la capacidad de estas personas para hacer compras, lo que va a reducir el consumo y tener un efecto expansivo en la economía.
“Las personas de bajos ingresos gastan un alto porcentaje de cada dólar que obtienen”, dijo Sotomayor, refiriéndose al índice que se conoce como propensión marginal al consumo, es decir, el porcentaje de ingresos que se gasta en consumo en lugar de dedicarlo a ahorros.
Los gastos de consumo disminuyeron este mes en comparación con octubre, informó JPMorgan, basándose en la actividad de 30 millones de sus tarjetas de crédito y débito.
El paquete de estímulo económico es urgente
Para evitar daños a largo plazo a la economía, Sotomayor coincide con numerosos economistas en la urgencia del estímulo económico, que estuvo atrapado en las contiendas políticas entre republicanos y demócratas antes de las elecciones, y aun se vislumbra lejano en medio de un clima de gobierno incierto, en el que el cheque de estímulo y otras ayudas que les permitieron sobrevivir a muchos en meses anteriores no es una prioridad.
“No sé qué está pasando con nuestros políticos”, dijo Sergio Vega, que está desempleado. “Somos muchos los que estamos perdiendo nuestras casas y ellos fajados por discrepancias políticas. Este es el momento de actuar”.
Aun así, si “los políticos se pusieran las pilas” para llegar a un acuerdo sobre el paquete de ayuda, dijo Sotomayor, este de seguro no llegaría hasta el año próximo.
El presidente electo Joe Biden, que debe asumir la presidencia el 20 de enero, pidió un acuerdo sobre el paquete el lunes.
“En este momento, el Congreso debería unirse y aprobar un paquete de ayuda como la Ley HEROES que la Cámara aprobó hace seis meses”, dijo Biden durante unas declaraciones en Wilmington, Delaware. “Una vez que acabemos con el virus y brindemos alivio económico a los trabajadores y empresas, entonces podremos empezar a reconstruir mejor que antes“.
Después de la toma de posesión hay que considerar el tiempo que pueden tomar las negociaciones entre los representantes de ambos partidos y la aprobación en el Senado.
Eliminar el COVID-19 es la prioridad
Aunque la esperanza de varias vacunas, que podrían ser efectivas, mantiene en alza al mercado de valores, las cifras de contagio del COVID-19 están fuera de control, y ya alcanzan más de 100,000 casos al día. Esta situación genera nuevos cierres y restricciones a la economía en varios estados.
Gobernadores de ambos partidos, de Ohio, Wisconsin, Illinois, Minnesota, Indiana y Kentucky, se van a unir en una petición al Congreso para un nuevo paquete de estímulo, dijo el lunes Gretchen Whitmer, gobernadora de Michigan, un estado que ha vuelto a tomar medidas de restricción a negocios, y cerrado escuelas por rebrotes de coronavirus.
De las medidas que expiran a finales de año, preocupa sobre todo la moratoria de desalojo a inquilinos emitida por los Centros de Control de Enfermedades (CDC), que comenzó en septiembre y debe terminar el 31 de diciembre, a menos que se tome alguna decisión para mantenerla en vigor.
Esta medida tiene como objetivo proteger a las personas de la propagación del COVID-19, que está tomando niveles alarmantes.
En Miami-Dade se reanudan los desalojos de las órdenes que estaban pendientes desde antes de la pandemia, anunció el alcalde Carlos Giménez, pero se mantiene la moratoria para los casos presentados en los tribunales después del 12 de marzo.
El profesor Sotomayor indicó que la recuperación de la economía depende en primer lugar del control de la pandemia.
“El gran problema es la pandemia, uno quiere mantenerse sin contacto con la gente, pero eso es lo que necesita la economía”, dijo.
La disminución del turismo doméstico e internacional está afectando al sur de la Florida, que depende en gran medida de esta industria y también de los cruceros.
En Miami-Dade, los cierres de negocios y hoteles desde marzo han resultado en $1,300 millones en pérdidas de ingresos directos para hoteles y $742 millones en pérdidas para restaurantes, según un estudio de la Universidad Internacional de Florida.
“Los desempleados de estas industrias necesitan un estímulo económico”, concluyó Sotomayor
Aunque el gobernador de la Florida, Ron DeSantis, dijo que no volvería a cerrar la economía, el aumento de los casos de COVID-19, que podría colapsar los hospitales, quizás lo obligue a tomar otra decisión. Más cierres de negocios serían el puntillazo para una economía debilitada. Al mismo tiempo quizás no sea posible evitarlos, por eso es fundamental el estímulo económico.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de noviembre de 2020 a las 6:30 a. m..