Trump dijo ‘ir a lo grande’ en segundo estímulo económico’. Votantes quieren que se apruebe ya
Atrapado en la guerra política entre republicanos y demócratas, la aprobación del paquete de estímulo a la economía se ha dilatado al punto de que muchos analistas creen que no se logrará antes del 3 de noviembre.
En un clima de divisiones tan marcado, pocos aspectos unen tanto a los estadounidenses en este momento como el deseo de que el segundo paquete de ayuda se apruebe finalmente, para llevar asistencia directa a los desempleados y a los pequeños negocios.
En especial, los atrae el cheque de estímulo de $1,200, y una cantidad adicional de asistencia federal para quienes no encuentran trabajo.
De hecho, un 90 por ciento de los estadounidenses apoya un proyecto de ley de estímulo económico para brindar ayuda a los afectados por la recesión económica causada por el COVID-19, y un 89 por ciento cree que el Congreso debe mantener sus sesiones hasta conseguir este objetivo.
Estas cifras se derivan de una encuesta efectuada a casi 2,000 votantes republicanos, demócratas e independientes, entre el 7 y el 9 de octubre.
“Millones de estadounidenses están sin trabajo y miles de pequeñas empresas están desapareciendo”, dijo Chip Rogers, presidente y director ejecutivo de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento, que ordenó el estudio.
La industria de hostelería y turismo es una de las más afectadas por la pandemia. En Estados Unidos, uno de cada cuatro trabajadores afectados por la crisis labora en restaurantes y bares, según un informe del Brookings Institute.
“Ya es hora de que nuestros líderes en Washington aprueben un proyecto de ley de estímulo para ayudar a estos empleados y empresas en las industrias más afectadas, incluida y especialmente la nuestra. Es inaceptable que el Congreso suspenda la sesión sin aprobar un proyecto de ley ”, expresó Rogers.
Esta petición es urgente en la Florida, donde el pago de compensación por desempleo es de $275 a la semana, una cantidad que la mayoría de los afectados afirma no les alcanza para cubrir sus gastos básicos, entre ellos los altos alquileres.
Economía y desempleo preocupan a votantes
Otros resultados del estudio conducido por la firma Morning Consult indican que hay una preocupación generalizada por la economía. A un 93 por ciento de los entrevistados les inquieta la suerte de los pequeños negocios; a un 90 por ciento, el índice de desempleo y a un 74 por ciento, su situación personal o la de su familia.
Un 50 por ciento eligió a la industria de viajes y turismo como la más afectada por el impacto de la pandemia. Un 34 por ciento seleccionó a la industria de comida y bebidas, un 26 por ciento a la educación, un 19 por ciento al comercio minorista y un 18 por ciento al sector de la salud.
En lo que el Congreso se pone de acuerdo con respecto a la cantidad del paquete de ayuda y la respuesta a la pandemia, un 74 por ciento de los votantes encuestados cree que es muy importante ayudar a las familias y un 68 por ciento a los negocios que luchan por mantenerse a flote.
Las redes sociales se han hecho eco de esta preocupación, y las personas urgen a los legisladores a llegar a un acuerdo con respecto a la ayuda.
“Hey, @USCongress, necesitamos que se apruebe el estímulo lo antes posible, ¡no importa las disputas y discusiones sobre una diferencia de $4,000 millones, vamos! Ayúdenos con los cheques, el alquiler y otras cosas importantes, por favor, pónganse de acuerdo y ayuden a sus ciudadanos ya”, dijo Jason Randalla, en Twitter, el 13 de octubre.
El 48 por ciento de los votantes encuestados dicen que la pandemia es el tema más importante en el que debe concentrarse el Congreso en este momento, mientras que el 23 por ciento dice que la economía y el empleo deberían ser la prioridad. Solo el 5 por ciento menciona la vacante de la Corte Suprema como la máxima prioridad.
El paquete de ayuda, centro de la contienda entre partidos
Tanto republicanos como demócratas han propuesto varios proyectos de ayuda desde el verano. Los demócratas presentaron un paquete de $2.2 billones, que fue aprobado por la Cámara de Representantes el 1ro de octubre. Luego se sucedieron una serie de conversaciones entre la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, y el secretaria del Tesoro, Steven Mnuchin, que condujeron a un callejón sin salida.
El presidente Trump ordenó a sus negociadores detener las conversaciones el 6 de octubre, argumentando que Pelosi “no negociaba de buena fe”.
La semana pasada la Casa Blanca presentó un plan de $1.8 billones, que incluye un cheque de ayuda de $1,200, beneficios federales para los desempleados de $400 a la semana y $300,000 millones en ayuda a los gobiernos locales y estatales para pruebas para detectar el virus y rastreo de contactos a los contagiados.
Por su parte, Pelosi, criticó el paquete de ayuda republicano porque considera que es insuficiente en muchos aspectos, como los créditos fiscales a las familias de bajos recursos, la asistencia para cubrir el alquiler, la protección a los trabajadores y el cuidado infantil, la ayuda a pequeños negocios y los fondos federales para unas elecciones seguras.
El martes, el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo que programa una votación sobre el proyecto de ley del Partido Republicano para la próxima semana.
Más tarde, Trump urgió a los legisladores a aprobar el paquete de ayuda. “ Estímulo, vamos a lo grande o váyanse a casa”, dijo el presidente en un tuit.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2020, 8:48 p. m..