Estados Unidos

Congresistas prometen luchar contra el restablecimiento de relaciones con Cuba

El discurso de Barack Obama es visto en una cafeteria cubana el miércoles 17 de diciembre del 2014, en Union City, Nueva Jersey.
El discurso de Barack Obama es visto en una cafeteria cubana el miércoles 17 de diciembre del 2014, en Union City, Nueva Jersey. AP

Incluso antes de que el presidente Barack Obama anunciara el miércoles extensos cambios en la política de EEUU hacia Cuba —como incrementar los viajes y el comercio, y tener relaciones diplomáticas plenas— sus oponentes en el Congreso prometieron socavar cualquier intento de reconciliación.

Con los republicanos listos para controlar el año próximo la Cámara de Representantes y el Senado, la oposición a las reformas podría ser fuerte, pero no está claro cuánto puede presionar el Congreso a la Casa Blanca.

El Congreso controla el presupuesto y podría usar su poder para negar financiamiento para construir una eventual embajada en La Habana, o retener fondos a secciones del Departamento de Estado que tienen la tarea de normalizar las relaciones con la isla.

El senador Marco Rubio, republicano por la Florida, dijo que usaría su posición como el próximo presidente de la subcomisión para el Hemisferio Occidental de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para bloquear las reformas, calificándolas de un “terrible revés para las esperanzas de todos los pueblos oprimidos alrededor del mundo”.

La representante Ileana Ros-Lethinen, republicana por la Florida, fue más allá y dijo que Obama pudo haber violado varias leyes al actuar unilateralmente, como la Ley de Libertad Cubana y Solidaridad Democrática (LIBERTAD) de 1966, la Ley de Democracia Cubana de 1992 y la Ley de Comercio con el Enemigo.

“Los intentos de la Casa Blanca de normalizar las relaciones con Cuba sin la aprobación del Congreso pueden ser una violación directa de (la ley) Helms-Burton, que manifiesta que todos los prisioneros políticos deben ser liberados, y que deben celebrarse elecciones libres y justas antes de establecer una relación diplomática”, dijo Ros-Lethinen en una declaración. “Esta acción equivocada del presidente Obama puede incentivar al régimen de Castro a continuar sus actividades ilícitas, pisotear las libertades fundamentales e ignorar los principios democráticos”.

Funcionarios de alto rango de la administración insisten en que Obama está dentro de sus derechos para hacer las reformas a través de una orden ejecutiva.

Junto con el buscar relaciones diplomáticas plenas, los cambios ampliarán los tipos de mercancías que se pueden exportar a la isla —como materiales para la construcción residencial, maquinaria agrícola y equipos de telecomunicaciones muy necesitados. Además, se permitirá a las compañías de EEUU hacer negocios con empresas cubanas que no están en la isla, las remesas a Cuba se incrementarán de $500 a $2,000 por trimestre y se permitirá a las instituciones financieras establecer sucursales en Cuba.

Y mientras que no se esperan nuevas reformas, el anuncio del miércoles muestra cuanto margen tiene el presidente a pesar del embargo. Pero existen aún barreras. Por ejemplo, a pesar de aumentar los lazos comerciales, sigue prohibido el intercambio con las empresas estatales. Y mientras hay 23 categorías amplias de personas que pueden ahora visitar legalmente a la isla, la ley de EEUU prohíbe el turismo general.

“Estamos haciendo básicamente todo lo que podemos dentro de las limitaciones reglamentarias para facilitar los viajes a Cuba”, dijo un alto funcionario de la administración que habló a solicitud de su anonimato.

Pero como destacó Ros-Lehtinen, el embargo no es sólo una política extranjera, sino una legislación. Y mientras Obama puede pedir al Congreso que levante el embargo, será responsabilidad de los legisladores el hacerlo.

Mientras que los legisladores de la Florida están a favor de luchar para mantener el embargo, ellos verán cada vez más la presión de las empresas y otros legisladores moderados, dijeron analistas.

“El nivel de oposición entre la mayoría de los republicanos hacia el cambio político es probablemente no tan definido como lo fue en una ocasión, al desvanecerse la percepción de una amenaza de Cuba hacia EEUU”, escribió el miércoles a sus suscriptores Eurasia Group, una firma analítica de EEUU. “Pero esos legisladores republicanos que representan a la comunidad cubana se mantendrán implacablemente opuestos a cualquier acción para normalizar las relaciones con Cuba mientras los hermanos Castro se mantengan en el poder”.

El mandatario cubano Raúl Castro reconoció que las manos de Obama están atadas. Pero el miércoles, él pidió al líder de EEUU que mantuviera el uso de sus poderes ejecutivos para eliminar el embargo.

Pero en muchas formas, el embargo ya está mortalmente herido, dijo Peter Schechter, director del Centro Latinoamericano Adrienne Arsht en el Consejo Atlántico.

“Para todos los propósitos prácticos, lo que el presidente Obama hizo hoy (miércoles) es terminar con 55 años de políticas de sanciones”, manifestó Schechter. “Podemos decir que hemos llegado al comienzo del fin del régimen de sanciones hacia Cuba”.

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