Primarias de febrero definirán las campañas de Rubio y Bush
Según se anunció, Marco Rubio y Jeb Bush, quienes han tenido mucho trabajo para avanzar en la contienda electoral republicana por la candidatura presidencial, estarán en las boletas de la Florida el 15 de marzo.
Esto se debe a que las boletas ya se confeccionaron.
Si alguno de los dos seguirá o no en la contienda es harina de otro costal. El rumbo que tomarán los caminos de ambos depende muchísimo de tres estados: Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur.
Tanto Bush como Rubio necesitan que “les vaya bien” en esos tres primeros estados, dijeron sus portavoces de campaña.
Los primeros estados terminarán sus elecciones el mes entrante.
Rubio, que nunca ha sido el favorito del Partido Republicano, sólo tiene que demostrar que puede ganar la medalla de plata o de bronce para luego continuar compitiendo por el oro. Bush, que comenzó la contienda como el favorito inasequible, podría enfrentar un desastre si termina mal en New Hampshire.
Evidentemente los dos buscan algo muy distinto.
“Estamos tratando de incorporan la mayor cantidad de personas a nuestro equipo, y me siento muy confiado sobre el ímpetu que tenemos en Iowa e incluso aquí en New Hampshire”, le dijo Rubio a la prensa el pasado jueves.
“Hasta ahora, no hemos identificado ningún estado que deba ganarse a toda costa”, le dijo Kristy Campbell, portavoz de la campaña de Bush, al Miami Herald, y luego enfatizó que la organización nacional de la campaña se convierte en una ventaja mayor a medida que se acerca la temporada de primarias.
Tanto Bush como Rubio están preparados para una larga batalla en las primarias republicanas que los llevaría a la convención que tendrá lugar en julio en Cleveland. Sin embargo, los primeros resultados determinarán si alguno de los dos puede realmente obtener el empujón político necesario que los llevaría de febrero a marzo. Una actuación pobre los obligaría a abandonar la pelea antes.
A continuación lo que podría ocurrir el próximo mes.
Iowa
Los primeros puestos los ocupan el celebre magnate Donald Trump y el senador de Texas Ted Cruz en Iowa, que celebrará sus caucus el 1ro. de febrero. Rubio se encuentra en un discreto tercer lugar en la mayoría de las encuestas. Por su parte, Bush está en quinto lugar, detrás del neurocirujano retirado Ben Carson.
Los sondeos de opinión reflejan un panorama de un momento en particular, más que un pronóstico, de modo que existe la posibilidad, aparte de Cruz ni Trump, de que otro candidato pueda ganar, como hizo el ex senador de Pennsylvania Rick Santorum en un final de última hora en el 2012. De cualquier modo, ni Rubio ni Bush cuentan con ello, al menos no con un electorado socialmente conservador como es el de Iowa, una tierra extraña para cualquiera de los dos floridanos.
El objetivo de Bush y Rubio es convertirse en la elección de los republicanos convencionales para así ser una alternativa ante Trump y Cruz. Si Rubio termina en el tercer puesto habría logrado lo que buscaba. Si Bush logra un final mejor del que esperaba, permanecería entre los que irían a la convención republicana.
New Hampshire
La batalla será más difícil el 9 de febrero en New Hampshire.
Las encuestas indican que Bush y Rubio se encuentran en un atasco entre cinco contendientes —con Cruz, el gobernador de New Jersey Chris Christie y el gobernador de Ohio John Kasich— todos a la saga de Trump. Cruz busca que todo no sea más que una batalla de solamente dos candidatos: él y Trump, en tanto los otros quieren precisamente evitar que esto ocurra.
New Hampshire tiende a votar de modo diferente que Iowa, ya que se trata de unas primarias abiertas que permite que los independientes moderen la votación. De ahí que un republicano convencional podría recibir un enorme apoyo en este estado.
Quienquiera que termine en primer lugar entre Rubio, Kasich, Christie y Bush argumentará que él es la mejor propuesta que tienen los republicanos para enfrentar a Trump y a Cruz. Christie y Kasich no tienen otro camino, ya que han enfocado sus campañas en New Hampshire.
Esto, sin embargo, no pasa con Rubio ni con Bush, cuyas campañas se han basado en resistir más primarias. Rubio podría ocupar los primeros tres lugares junto a Trump y Cruz en caso que termine detrás de ambos en Iowa y New Hampshire.
Si Bush, que ha dedicado mucho tiempo a New Hampshire, no finaliza en un mejor puesto que los otros, los donantes podrían tener serias interrogantes sobre sus posibilidades de seguir en la contienda.
“Bush ha afirmado categóricamente que tiene los recursos y la organización para terminar con fuerza en New Hampshire”, dijo Kevin Madden, estratega republicano que no ha respaldado a ningún candidato, al hablar sobre la campaña de Bush. “Cualquier resultado que sea menor de lo esperado podría convertirse en un problema”.
Carolina del Sur
Trump va al frente en los sondeos en Carolina del Sur, donde los republicanos votarán el 20 de febrero. Detrás le siguen Cruz y Rubio, aunque un estudio reciente señaló a Bush en tercer puesto luego que Lindsey Gra, senador de Carolina del Sur y ex rival, declaró que lo apoyaba.
Las primarias aquí tienen un electorado cercano al establishment. Este estado ha sido bueno para la familia Bush: George H.W. Bush ganó allí en 1988 (después de haber quedado en tercera posición en Iowa y ganar New Hampshire), y George W. Bush lo ganó en el 2000, tras haber ganado Iowa y quedar en segundo lugar en New Hampshire.
“Estoy seguro de que mi hermano hará campaña a mi lado”, dijo Bush en New Hampshire el jueves.
Sin embargo, Carolina del Sur, es también el hogar de importantes estrategas de la campaña de Rubio: Terry Sullivan, su director de campaña, es un veterano político en Columbia, la capital del estado, y Warren Tompkins, director del super PAC de Rubio, tiene también gran experiencia en las contiendas estatales.
Pensando en grande
Así las cosas, ¿cómo se resumen esas posibilidades? Rubio y Bush necesitan que sus competidores inmediatos —sus rivales en el establishment, incluidos el uno y el otro— salgan de la carrera tan pronto como sea posible para que ellos puedan quedarse. Los que marchan al frente en las encuestas, Trump y Cruz, tratarán de sacar a todos los demás para convertir la carrera en una competencia entre dos.
Cruz ya está tratando de sacar a Rubio.
Cruz insistió a los reporteros en New Hampshire el miércoles que el “establishment de Washington” ha llegado a la conclusión de que Rubio no puede ganar, y lo está “abandonando” a favor de Trump, como el menor de los dos males antes que comiencen las votaciones.
“Bueno, entonces ¿por qué Ted Cruz está gastando tanto dinero en criticarme?”, dijo Rubio el día siguiente.
Porque falta una semana para la votación. Y ahí es cuando comienza de verdad la carrera.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de enero de 2016, 7:00 p. m. with the headline "Primarias de febrero definirán las campañas de Rubio y Bush."