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La fragancia de esta vela aromática puede ser una amenaza si usted está a dieta

Isabel Alvarez invented a scented candle that smells like fresh baked Cuban bread.
Isabel Alvarez invented a scented candle that smells like fresh baked Cuban bread. Handout

Cuando una mañana mojaba una tostada cubana en café con leche, Isabel Álvarez deseó que hubiera una forma de embotellar el delicioso olor de pan cubano acabadito de hornear.

Después, imaginó cómo hacerlo.

Álvarez, que vive en Los Ángeles y tiene una pequeña empresa donde fabrica velas, creó una vela de olor para que en la casa reine el embriagador aroma de una flauta de pan cubano recién salida del horno.

“Se puede sentir el olor a mantequilla, a masa de levadura. Literalmente es ese olor tan rico”, dijo Álvarez. “Prácticamente se puede saborear la crujiente corteza y el tibio migajón de adentro. Es una experiencia única”.

Álvarez, de 47 años, ha estado recibiendo peticiones de órdenes de ciudades de casi todo el país, entre ellas de Miami, desde que su hermana colgó una foto de la vela en la Internet. Álvarez se puso en contacto con nombres establecidos de la cultura cubana como My Big Fat Cuban Family, con sus 59,000 seguidores en Facebook, y Abuela Mami, la tienda de Miami por Internet que envía paquetes de comida cubana.

“La reacción que hemos tenido de la comunidad cubana de todo el país ha sido realmente extraordinaria”, dijo la comerciante.

Álvarez le da crédito a su hermana, Elaine Moore, por darle la idea.

Álvarez, que vende seguros de vida y prepara impuestos en el suburbio de Huntington Park, comenzó a confeccionar velas hace cinco años cuando no pudo encontrar una vela con olor a vainilla que no fuese blanca. Ella la quería verde. Sus velas eran tan aromáticas que no tardó mucho en comenzar a venderlas a amigos y en shows comerciales locales. Moore le pidió que le preparara una vela especial para su boda.


Alvarez creó una vela con fragancia a la que llamó Havana Nights, donde se mezcla la colonia y la hoja del tabaco: “Huele a un hombre cubano sexy”, dijo. Y los invitados querían más.

Isabel Alvarez candle
Isabel Alvarez bottled the aroma of Cuban bread in a scented candle. Handout

De modo que Álvarez creó una línea de velas cubanas. Después de la vela Havana Nights, creó una vela a la que bautizó con el nombre del pueblo de Cuba donde nació su madre: Tinguaro (“Huele a limpio, como lino fresco y sol”, dijo), pero le hacía falta una vela más. La inspiración le llegó una mañana cuando desayunaba una tostada cubana y café con leche.


“Pensé: ‘¿Cuál es el olor de Cuba? Tiene que ser el pan cubano’”, dijo. “Podría ser lo mismo en el desayuno que en el almuerzo, en la comida o como una merienda. Es algo muy inmerso en nuestra vida cubana”.

La fotografía de Instagram de Alvarez buscaba despertar interés antes del Show Comercial de Los Ángeles a celebrarse el 25 de agosto, donde ella vende la mayoría de sus velas. Álvarez estimó que podría vender tres o cuatro de las velas (cada una cuesta $28, “no son baratas”, admite) y al día siguiente pondría el resto en el portal de su compañía, AlbisaCandles.com.

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