El paquete no pasó, pero el cheque de estímulo sigue vivo mientras sea centro de la contienda
Cada vez que la promesa de un cheque de estímulo parece que va a morir, se levanta otra vez porque mientras los republicanos y los demócratas no se pongan de acuerdo, ahí estará dando vueltas la idea de esa segunda ayuda de $1,200 para las familias, que los expertos esperan dé un impulso a la economía.
Los demócratas bloquearon el jueves en el Senado el paquete de estímulo de $500,000 millones propuesto por los republicanos. La ausencia del cheque en este paquete es uno de los puntos de la contienda que podría hacer que la ayuda no llegue hasta noviembre.
La votación fallida del Senado se produce en medio de las peticiones de los funcionarios de la Reserva Federal y otros economistas que han dicho que se necesita más asistencia fiscal para evitar que la economía se desplome más este año.
El paquete “skinny”, como lo describieron en inglés, era una versión muy reducida de lo que le hubiera gustado a muchos republicanos, según sus propuestas de agosto, pero que fue limitado por el ala más conservadora.
Este paquete contenía fondos de $250,000 millones para una nueva ronda de ayuda a pequeños negocios con el Programa de Protección de Pago (PPP), $100,000 millones para las escuelas y $50,000 millones para el desarrollo de vacunas y pruebas para detectar COVID-19. También incluía fondos para pagar $300 extra a la semana a los desempleados hasta el 27 de diciembre.
Hasta el momento el memorando que firmó el presidente Trump en agosto se nutre de los fondos de FEMA, que deben compartirse para auxilio en caso de desastres naturales y que se agotarán en pocas semanas.
Por eso, urge que los legisladores lleguen a un acuerdo, para que siga fluyendo la ayuda.
Qué desaprueban los demócratas del paquete republicano
Para los demócratas este paquete se queda corto, porque carece de una provisión en fondos adicionales para gobiernos estatales y locales. Ellos piden un $1 billón para impedir despidos masivos en el sector público.
Tampoco contiene dinero para garantizar unas elecciones seguras, un aspecto en el que ambos partidos concordaban.
Los demócratas también aspiraban a más beneficios para los desempleados y ayuda con los alquileres y la hipoteca.
El cheque de estímulo, que ambos partidos y el presidente Trump apoyaban en las propuestas de paquetes en el verano, es un aspecto clave de las diferencias.
Por eso, los expertos creen que si se aprueba algún paquete antes de noviembre, este contendrá un cheque de estímulo o depósito directo para las familias.
Mientras estén tratando de llegar a un acuerdo, el cheque sigue vivo y en el centro de la contienda .
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2020, 6:59 p. m..