Hombre con discapacidad en Hialeah pide ayuda para mejorar su calidad de vida
Cuando Rudens Rodríguez, de 43 años, rompió accidentalmente una pata de su escritorio apoyándose en este para evitar caerse, sus emociones se vinieron abajo.
El escritorio tiene un valor especial porque es ahí, sentado frente a la computadora, donde Rodríguez pasa prácticamente todo el día.
Rodríguez, de origen cubano, sufre de Mielomeningocele, la forma más grave de espina bífida, que afecta su movilidad.
“La computadora es mi vida, yo antes salía, pero después del COVID-19 decidí no salir más. Estoy todo el día en internet”, relató Rodríguez a el Nuevo Herald.
Rodríguez es tímido al enumerar qué necesita para mejorar su calidad de vida, pero con énfasis explica que una mesa para computadora con bandeja para el teclado es su prioridad.
“Siempre estoy en mi cuarto frente a la computadora, necesito un nuevo escritorio”, dijo. “El que tengo se sostiene con una caja de habanos”.
Rodríguez ha sido operado más de 17 veces para corregir complicaciones renales, óseas y musculares. Cada cuatro horas debe utilizar una sonda para drenar la orina que no puede expulsar naturalmente. Esto limita su posibilidad de salir e incluso estudiar.
Hace más de cinco años intentó estudiar ingeniería en computación en el campus de Hialeah de Miami-Dade College pero trasladarse en muletas representaba un gran desafío. Por ello decidió abandonar los estudios.
Ahora, aunque tiene una silla eléctrica que le facilita la movilidad, tiene miedo de contagiarse de cualquier enfermedad.
A Rodríguez lo asiste dos días a la semana Dayisel Tejeda, quien se encarga de ayudarlo en los quehaceres del hogar y explicó a el Nuevo Herald que antes del COVID-19, él recorría el estacionamiento del edificio, salía a hacer compras pero ahora siempre permanece encerrado.
Una de las necesidades que tiene Rodríguez es el reemplazo de las ruedas de goma de su silla eléctrica de fabricación Quantum Edge 2.0.
La compró usada hace varios años, pero ya empieza a fallar, por lo que sustituirla sería beneficioso para su calidad de vida.
Caminar es un riesgo para su integridad, la posición de sus rodillas ocasiona que dé pasos agigantados, con las caderas abiertas. No tiene estabilidad para la marcha.
Adicionalmente, Rodríguez experimenta con frecuencia dolores de espalda, específicamente en la lumbar. Asegura que la humedad en su habitación lo afecta mucho.
Un deshumidificador podría ayudarle a tener mejor calidad de aire y a disminuir los dolores lumbares, dijo.
Rodríguez vive en un apartamento de dos habitaciones de SCLAD (Asistencia para la vida de la médula espinal) en East 2 Ave. de Hialeah junto con su tía Raquel Camejo, de 80 años, quien sufre de hipertensión y afecciones cardíacas.
Por esa unidad pagan $741, un alquiler muy por debajo del precio promedio de la ciudad que ya supera los $2,000 para una habitación. Sin embargo, tienen muchas carencias; solo reciben dos cheques de $914 al mes, por discapacidad y jubilación, respectivamente.
Rodríguez fue nominado a el Herald Wish Book por Rebeca Rapallo, trabajadora social de SCLAD.
“Pensé en él, para nominarlo este año, porque es uno de los muchachos que tiene necesidades debido a su condición, dijo Rapallo. “No puede trabajar, gana muy poco dinero del Seguro Social, la tía es persona mayor y necesita un nuevo escritorio, así como una silla de ruedas”.
Cómo ayudar
Para ayudar a los más de 180 nominados que lo necesitan este año:
▪ Para donar, use el cupón que está en el periódico o pague de forma segura en línea a través de www.MiamiHerald.com/wishbook
▪ Para más información llame al 305-376-2906 o escriba al correo wishbook@miamiherald.com
▪ Los artículos más solicitados suelen ser computadoras portátiles y tabletas para la escuela, muebles y vagonetas accesibles
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Esta historia fue publicada originalmente el 2 de diciembre de 2023, 7:30 a. m..