Miami‑Dade demanda a Hialeah por deuda de agua. La alcaldesa de Hialeah descarta pagar
Incluso cuando la alcaldesa interina de Hialeah, Jacqueline García‑Roves, hace campaña prometiendo aliviar las elevadas facturas de agua y alcantarillado, el Condado Miami‑Dade ha presentado una demanda contra la ciudad, alegando que debe casi $18 millones en servicios públicos.
“Estoy enfrentando al condado ahora mismo”, dijo García‑Roves en una rueda de prensa el martes. “Estoy disputando los $18 millones que ellos dicen que debemos. Nosotros no debemos ese dinero, ni se lo vamos a entregar así como ellos piensan tan fácil. Nos están cobrando un medidor defectuoso que ha estado registrando nuestro agua residual incorrectamente. Está midiendo aire en lugar de agua, y han estado tratando de cobrarnos eso. Estoy extremadamente opuesta a eso, me niego a pagar esos $18 millones.”
En una demanda presentada el 24 de julio en el tribunal del condado, Miami-Dade afirma que Hialeah violó su acuerdo de servicios mayoristas de aguas residuales comenzando en el año fiscal 2020–21, bajo el entonces alcalde Carlos Hernández, y continuando hasta 2022–23 bajo el entonces alcalde Esteban Bovo Jr.
La demanda afirma que Hialeah “comenzó una práctica de pagar menos de lo debido en cada factura que recibía del condado y, en lugar de ponerse al día al cierre de cada año fiscal, continuó dejando que el saldo aumentara.” Para junio de 2023, el saldo impago por servicios mayoristas de alcantarillado había alcanzado más de $27 millones, según la demanda.
La ciudad hizo dos pagos retroactivos de $2,5 millones cada uno en julio y agosto de 2023, aplicados a facturas vencidas de septiembre y octubre de 2020. Para julio de 2024, el saldo pendiente había bajado solo a 18,1 millones, según el condado. Se hizo un pago adicional de $300,000 a principios de 2025, pero el condado dice que aún queda una suma significativa por servicios prestados durante el período “disputado”.
La batalla legal pone de relieve las tensiones de larga data entre Hialeah y Miami-Dade sobre la infraestructura de servicios públicos y el reparto de costos.
García-Roves, quien fue nombrada alcaldesa interina en abril, ahora busca un mandato completo en las elecciones de noviembre. Su enfrentamiento con el condado por las facturas de agua, una de las principales preocupaciones de los residentes de Hialeah, se ha convertido rápidamente en un tema central de su campaña.
‘Un perjuicio para todos los residentes’
La alcaldesa del condado, Daniella Levine Cava, dijo al Miami Herald que la negativa de Hialeah a pagar sus facturas vencidas afecta no solo a los residentes de la ciudad, sino también a los clientes en todo el condado.
“La ciudad de Hialeah ha optado por eludir sus obligaciones —tanto en la operación de la planta de ósmosis inversa, propiedad conjunta, como en el pago de casi $18 millones que adeuda por servicios de alcantarillado mayoristas”, dijo Levine Cava. “La negativa de la ciudad a pagar está perjudicando actualmente a otros residentes trabajadores que sí están al día con sus facturas.”
Ella también rechazó la propuesta de Hialeah de ceder su participación en la planta de ósmosis inversa a cambio del pago. “Hacer eso sentaría un precedente peligroso y cargaría aún más a nuestros residentes,” dijo.
La alcaldesa añadió que el condado cree que los problemas financieros de Hialeah se deben en gran medida a su propia gestión: “Creemos que la ciudad enfrenta restricciones financieras significativas de creación propia”, dijo Levine Cava, instando a Hialeah a realizar una revisión completa de sus prácticas financieras. “Si los ingresos de agua y alcantarillado se están desviando para subsidiar operaciones municipales no relacionadas, eso perjudica tanto a sus residentes como a los nuestros.”
En marzo de 2022, Bovo dijo al Herald que el Departamento de Obras Públicas de Hialeah, que gestiona los servicios de agua y alcantarillado, había sido utilizado como ”una alcancía” —con fondos desviados a otros fines— lo que provocó falta de mantenimiento y frecuentes fugas en el sistema, elevando las facturas.
El año pasado, el concejo municipal aprobó por unanimidad destinar $14.8 millones para mejoras en el sistema: construcción de nuevas estaciones de bombeo, reemplazo de tuberías, limpieza y restauración de tapas de alcantarillas y reparaciones del sistema sanitario.
Plan de cinco puntos
En la conferencia de prensa de la semana pasada, García‑Roves presentó una propuesta en cinco puntos para reducir los costos de agua y alcantarillado en Hialeah:
- Utilizar fondos públicos para cubrir el aumento del 20 % impuesto por Miami‑Dade — unos $16 millones anuales. Una propuesta cuyo destino es incierto, el Concejo Municipal está dividido 3–3 políticamente luego de que no lograran designar a un séptimo cuando su asiento quedó vacante al asumir como alcaldesa interina.
- Negarse a pagar los $18 millones que el condado reclama.
- Eliminar la planta de ósmosis inversa, valorada en $100 millones, argumentando que “no necesitamos” una planta de tratamiento de agua.
- Iniciar un programa para permitir a los residentes instalar un segundo medidor de agua en sus propiedades —aunque no está claro quién costearía su instalación. Hialeah tiene más de 58.000 cuentas a las que le provee el servicio.
- Solicitar una auditoría independiente a Miami‑Dade sobre los recientes aumentos en tarifas de agua y alcantarillado.
El plan, en especial la negativa a pagar los $18 millones y la eliminación de la planta, ha sido duramente criticado por autoridades del condado.
“El Departamento de Agua y Alcantarillado de Miami-Dade es una empresa que se financia únicamente con los pagos de los clientes, no con el dinero de los impuestos”, dijo Levine Cava. “Cuando un cliente se niega a pagar, todos los demás clientes del condado cargan injustamente con el costo. La negativa de la ciudad a pagar sus facturas de alcantarillado vencidas está perjudicando a otros residentes que trabajan duro y que sí se mantienen al día con sus pagos”.
Facturas más altas que el promedio
El Departamento de Agua y Alcantarillado de Miami‑Dade cobra tarifas mayoristas que cubren solo los costos del sistema regional. Cada municipio, como Hialeah, establece sus propias tarifas locales para cubrir gastos de capital, operación y mantenimiento.
Entre los 34 municipios del condado, Hialeah tiene las cuartas facturas de servicios de agua y alcantarillado más altas, solo detrás de North Miami Beach, Bay Harbor Islands y Medley. En octubre de 2024, la factura mensual media para un cliente de Miami‑Dade era de $63 por un uso típico de 5.236 galones. En Hialeah, la misma cantidad costaba en promedio $78. Además, los residentes estaban sujetos a una tasa de franquicia, considerada un “impuesto doble”, que aportó alrededor de $3.7 millones al presupuesto de la ciudad, pero fue suspendida en agosto de 2024 bajo el gobierno de Bovo, y García‑Roves ahora propone eliminarla definitivamente.
“Mientras Miami‑Dade ha mantenido facturas significativamente más bajas, los residentes de Hialeah ya están pagando mucho más,” dijo el condado. “Si los clientes de Hialeah enfrentan facturas más altas, la causa está en las propias prácticas de fijación de tarifas de la ciudad.”
Durante la rueda de prensa, García-Roves pidió una auditoría estatal al Departamento de Agua y Alcantarillado del condado, citando “el aumento de costos de agua y el impacto fiscal en los residentes de Hialeah.” El departamento respondió que la ciudad tiene el derecho contractual explícito de auditar todos los registros del condado relacionados con el cálculo de tarifas mayoristas.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de agosto de 2025, 9:24 a. m..