Ingenieros recomiendan inspecciones cada 20 años en rascacielos junto a la costa
La Florida debe exigir que se inspeccionen casi todos los edificios grandes para detectar problemas estructurales en sus primeros 30 años, con seguimientos cada 10 años, según las recomendaciones de las asociaciones de ingenieros del estado formuladas a raíz del derrumbe del edificio de condominios de Surfside.
En el caso de los edificios situados a menos de tres millas del agua salada, como las Champlain Towers South, que se derrumbaron repentinamente en junio, las inspecciones deberían realizarse en los primeros 20 años de ocupación, con un seguimiento cada siete años.
Las recomendaciones proceden de siete de las principales asociaciones de ingenieros y arquitectos del estado, que han formado un grupo de trabajo para aportar ideas que eviten otro derrumbe como el de Surfside, en el que murieron 98 personas.
“Consideramos que esto es lo mínimo que se debe hacer”, dijo Allen Douglas, director ejecutivo de la Florida Engineering Society y la American Council of Engineering Companies of Florida.
Las inspecciones se aplicarían a una amplia variedad de edificios además de los de condominios, como edificios de oficinas y otras estructuras que superen los 10 ocupantes y tengan más de 2,000 pies cuadrados cubiertos por el código de construcción del estado. Las viviendas unifamiliares y bifamiliares de tres pisos o menos estarían exentas.
“Tememos que si no se hace algo así, vamos a ver caer otros edificios”, dijo Douglas. “No va a ser un episodio aislado. Y en nuestra opinión, ocurrirá más pronto que tarde”.
Si se adoptan, las recomendaciones supondrían algunos de los mayores cambios en los requisitos de construcción del estado en décadas. Actualmente, solo los Condados Miami-Dade y Broward exigen que los edificios se sometan a inspecciones obligatorias para los edificios altos. Douglas dijo que no conocía ningún otro estado que tuviera un requisito de inspección estatal como el que recomiendan los ingenieros.
Se desconoce si las recomendaciones habrían evitado el derrumbe de Champlain Towers South, que aún se está investigando.
Ese edificio había sido inspeccionado por un ingeniero en 2018 que informó de “daños estructurales importantes” causados por la falta de un drenaje adecuado en la terraza de la piscina. Las disputas entre la junta de la asociación de condominios sobre cómo pagar las reparaciones retrasaron el trabajo.
Además de eso, el edificio estaba mal diseñado, con la mayoría de los diseños de las columnas demasiado estrechos para dar cabida de forma segura a la cantidad de acero de refuerzo que se pedía en los planos en el sótano y la planta baja, identificó una investigación del Miami Herald.
Se habrían exigido inspecciones más tempranas
Douglas dijo que si bien se desconoce la causa exacta del colapso, los requisitos actualizados habrían llevado al menos a que el edificio de 40 años fuera inspeccionado, y potencialmente reparado, tres veces antes de su revisión de 2018.
“Ciertamente creemos que la falta de mantenimiento es una gran parte de la historia allí”, dijo.
Son especialmente preocupantes los edificios más antiguos y los que están cerca del agua salada, dijo Douglas. El grupo de trabajo, que incluía a miembros del International Concrete Repair Institute, citó el efecto corrosivo del agua salada sobre el concreto y el acero para justificar la necesidad de mejorar las inspecciones de los edificios cercanos al agua. Tras estudiar los informes sobre la corrosión y las zonas de vientos huracanados del estado, se decidió recomendar inspecciones más frecuentes para los edificios situados a tres millas del agua salada, dijo Douglas.
Según las recomendaciones de los ingenieros, las inspecciones se harían en dos fases:
Las inspecciones de la fase 1 serían observaciones visuales bajo la dirección de un ingeniero o arquitecto profesional con licencia. Como mínimo, incluirían inspecciones aleatorias de los garajes, las terrazas de las piscinas, los parapetos de los tejados, las zonas comunes y las áreas exteriores accesibles de la estructura, incluyendo al menos el 33% de los balcones y las barandillas.
Si se detectan problemas estructurales durante la fase 1, un ingeniero o arquitecto con experiencia realizaría una inspección de fase 2. La inspección sería mucho más exhaustiva y podría incluir pruebas destructivas y el uso de especialistas externos.
Cada inspección se comunicaría al departamento de construcción local, que haría responsables a los propietarios del edificio de las reparaciones necesarias.
Hace falta más dinero y más recursos
Pero los ingenieros reconocen que los funcionarios locales de la construcción podrían necesitar más recursos para manejar la mayor carga de trabajo. El grupo de trabajo incluyó a la Building Officials Association of Florida, que representa la aplicación del código de construcción.
Las recomendaciones del grupo no abordan el diseño de los edificios, aunque menciona que el stado pudiera exigir que los edificios de cierto tamaño contraten a un tercero para revisar los diseños estructurales. Allen dijo que intentaron tener en cuenta el costo a la hora de elaborar sus sugerencias.
Allen dijo que sus recomendaciones han sido entregadas a los líderes legislativos del estado, y espera que el tema salga a relucir cuando los legisladores se reúnan en Tallahassee en enero. En julio, sin embargo, el gobernador Ron DeSantis se opuso a la idea de los requisitos estatales.
“Pensamos que era nuestra responsabilidad como industria presentar algo”, dijo Douglas. “Depende de la Legislatura hacer algo o no”.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de octubre de 2021, 11:42 a. m..