Tras 100 días, ¿qué pasó con Liliana y Daniela Moreno? Habla la familia
El 30 de mayo fue un día de regocijo para Carolina Moreno por la celebración de su cumpleaños, pero hoy lo recuerda con lágrimas corriéndole por las mejillas — esa fue la última vez que escuchó la voz de su hermana.
Liliana Moreno llamó desde Doral a su hermana en Cali, Colombia, para saludarla por sus 35 años. Horas después, ella y su hija de 8 años desaparecieron y no se volvió a saber de ellas.
“No quiero pasar mi vida entera así, como en estos días que encontraron los restos de un niño después de 28 años porque el principal sospechoso nunca quiso hablar hasta ahora”, dijo Carolina Moreno, hermana de Liliana y tía de Daniela, durante una conferencia de prensa el jueves en la sede de la Policía de Miami-Dade. “Necesitamos realmente saber qué pasó con ellas para poder seguir con nuestras vidas”.
Familiares y amigos de las dos mujeres colombianas de Doral desaparecidas hace más de tres meses volvieron a pedir la asistencia de la comunidad para conseguir pistas que ayuden a dar con el paradero de sus seres queridos.
“Lo más importante es escuchar, no importa de dónde venga. queremos que nos ayuden a dar con ellas”, dijo Eduardo Moreno, hermano de la mujer perdida. “No estaríamos aquí si pensáramos que están muertas, ya nos hubiéramos regresado. Esa es nuestra esperanza”.
El caso ha mantenido en vilo no solo a familiares y amigos de la mujer y su hija, sino que a parte de la comunidad de Doral y Hialeah por lo extenso de la investigación y por los extraños hechos que se desencadenaron tras comenzar la búsqueda.
La última vez que se supo de Moreno, de 42 años, y de su hija Daniela, de 8 años, fue el lunes 30 de mayo, cuando el padre de la niña invitó a ambas a almorzar. Más tarde ese día, Gustavo Castaño presuntamente las dejó a un lado de la carretera cerca de la Turnpike y la Okeechobee Road tras una discusión con Moreno, su ex pareja.
Castaño le aseguró a la policía durante un interrogatorio que cuando regresó a buscarlas ya no se encontraban allí.
Desde entonces no hay rastro de ellas.
INTENSA BÚSQUEDA
Las autoridades acudieron al día siguiente al apartamento de Moreno en Doral, ubicado en 10825 de la Calle 50 del Noroeste, luego de recibir una llamada de familiares en Colombia preocupados por el paradero de la mujer y la niña. Dentro de la vivienda, la policía encontró la cartera de Liliana y sus llaves, mientras que su automóvil permanecía estacionado afuera.
Según los investigadores, había indicios de que quien se encontraba en el inmueble partió en un apuro.
Durante los últimos meses, las autoridades locales, estatales y federales y los voluntarios de la organización Missing Children Global Network han buscado sin cesar a la madre e hija por tierra, agua y aire.
Decenas de voluntarios y grupos guiados por perros sabuesos cubrieron durante varias operaciones de búsqueda lugares desolados y pantanosas zonas del suroeste de Miami-Dade, también se revisaron partes de Kendall y áreas rurales de West Hialeah Gardens.
Un investigador privado también ha participado de la pesquisa, sin conseguir resultados concretos.
Tampoco se registró luego ningún tipo de movimiento en las cuentas bancarias de Moreno, dijeron el jueves a el Nuevo Herald investigadores del Departamento de Homicidios de la policía condal.
Desconsolados ante esta situación, familiares de Moreno incluso acudieron a la ayuda del vidente colombiano Armando Martí quien, según un reportaje del canal América TeVé, ha ayudado al gobierno de Colombia a encontrar a personas desaparecidas practicando el hipnotismo entre víctimas y familiares.
La tarotista y numeróloga Stella Javiel Mesa también se reunió con los familiares de las mujeres perdidas.
Y todavía nada.
EL SEÑALADO
El principal sospechoso en el caso fue durante varias semanas Castaño. El hombre es dueño de una empresa de construcción, mientras que Moreno era arquitecta y vivió en Miami por los últimos 15 años. Trabajaban juntos.
Los familiares de Moreno que viajaron a Miami confirmaron que Castaño estaba casado con otra mujer al momento de la concepción de Daniela y que la relación entre él y Moreno era “tormentosa”.
“Amigos nos contaban que realmente habían amenazas, aunque ella nunca nos a nosotros expresó ‘Gustavo nos está amenazando’ ”, contó Carolina Moreno. “Él decía que le iba hacer algo a ella o a la familia en Colombia, no sabemos cuál era el motivo de la amenaza”.
Al parecer, Liliana Moreno se habría comunicado con el Consulado Colombiano en Miami para pedir una orden de restricción contra Castaño. Contactada por el Nuevo Herald, una vocera del consulado dijo que no podía otorgar información relacionada con el tema.
Las declaraciones y el comportamiento extraño de Castaño tras la desaparición, incluyendo su intento de suicidio, captaron la atención de las autoridades, pero las pruebas eran circunstanciales y no se ha presentado información adicional.
El 3 de julio Castaño intentó suicidarse acuchillándose la garganta mientras se encontraba en el interior de una camioneta que había alquilado cerca de una ferretería de Home Depot en Hialeah Gardens. La policía lo halló antes de consumar el suicidio luego de entrevistar a sus familiares quienes informaron que Castaño los había llamado para decirles que los amaba y que se cuidaran mucho. El hombre también le entregó a su ex esposa $5,000 y una tarjeta de crédito nueva de Sears.
Durante esa intervención policial, Castaño recibió un disparo en la cara con una pistola eléctrica Taser que le hizo perder el ojo derecho.
El abogado de Castaño, Michael Griego, dijo el jueves al Miami Herald que su cliente no ha participado de los grupos de búsqueda de su hija y de su ex pareja porque “todavía está de luto, y ajustarse a la vida con un solo ojo no es fácil”.
“Muchas personas rápidamente salieron a culparlo a él. Si yo fuera Gustavo también estaría un poco dubitativo [sobre hacer público su pedido de ayuda]”, dijo Griego.
Griego agregó que el hombre ha cooperado con las autoridades.
Por su parte, los familiares mantienen la esperanza de que Liliana y su hija Daniela estén todavía con vida, aunque temen que hayan sido víctimas de la trata de personas.
“Nosotros pensamos que están bien, con vida, porque no las hemos encontrado todavía, hasta no encontrar sus cuerpos todavía tengo la fe de que estén bien”, dijo Carolina Moreno. “Siempre he pensado que de pronto ellas están retenidas en algún lugar, o pueden estar separadas, inclusive Daniela puede estar por fuera de los Estados Unidos”.
Alfredo Ramírez, subdirector de la policía de Miami-Dade, dijo el jueves que su Departamento está encabezando la investigación con la ayuda de FBI y otras agencias.
“La familia está aquí dejando el alma para pedir ayuda. Nosotros también, necesitamos toda la información que nos puedan proporcionar”, dijo Ramírez. “Si alguien las raptó, los llevaremos ante la ley, pero no podremos hacer que la familia supere esto sin la ayuda de la comunidad”.
Hay una recompensa privada de $20,000 para personas con información que de con la ubicación de las dos mujeres.
Las personas con información pueden comunicarse con la policía al número de Crime Stoppers, 305-471-TIPS.
El reportero del Miami Herald Charles Rabin contribuyó a este artículo.
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Esta historia fue publicada originalmente el 8 de septiembre de 2016, 2:38 p. m. with the headline "Tras 100 días, ¿qué pasó con Liliana y Daniela Moreno? Habla la familia."