Voluntarios se lanzan a la búsqueda de madre e hija desaparecidas
Más de medio centenar de voluntarios se volcaron el sábado a desoladas y pantanosas zonas del suroeste de Miami-Dade para buscar pistas que permitan localizar a la madre colombiana y su pequeña hija desaparecidas desde hace casi un mes.
Montados en vehículos todoterreno y formando grupos guiados por entrenados perros sabuesos, los voluntarios convocados por la organización Missing Children Global Network partieron a las 9:30 a.m. desde Kendall con la consigna de hallar algún indicio de Liliana Moreno, de 43 años, y de su hija Daniela.
“Mi familia está muy agradecida con la gente, muchos voluntarios nos están ayudando a dar con el paradero de mi hermana y mi sobrinita”, dijo Eduardo Moreno, hermano de Liliana, a el Nuevo Herald la mañana del sábado. “Necesitamos de la voluntad, de la colaboración de la comunidad para realmente encontrarlas”.
Liliana y su hija Daniela, residentes de Doral, desaparecieron el pasado 31 de mayo. El caso ha mantenido en zozobra tanto a la familia como a la comunidad ante las misteriosas circunstancias de los hechos.
Desde que se reportó la desaparición de la madre y su hija, varios departamentos de policía, entre ellos de Doral, Miami-Dade y Medley, montaron operaciones de búsqueda por aire, agua y tierra.
Cuando agentes policiales acudieron al apartamento de Liliana Moreno, en el 10825 de la calle 50 del noroeste, en Doral, encontraron la puerta con llave y su auto en el estacionamiento del complejo residencial. No se reportó ningún indicio de algún aparente robo: todas sus pertenencias se encontraban ahí, incluso su billetera, de acuerdo con las pesquisas.
Una persona de interés en el caso es el padre de la pequeña, Gustavo Castaño, quien intentó suicidarse acuchillándose la garganta mientras se encontraba en el interior de una camioneta en el estacionamiento de una ferretería, en Hialeah Gardens. Sin embargo, agentes de la Policía de Miami-Dade lo intervinieron.
El abogado de Castaño, Michael Griego, dijo a el Nuevo Herald que durante esa intervención su cliente recibió un disparo en la cara con una pistola eléctrica Taser que le hizo perder el ojo derecho.
Para el detective Fernando Álvarez ahora la prioridad es ayudar a la familia Moreno a obtener cualquier información que permita ubicar a las mujeres desparecidas.
“Ahora nos estamos enfocando en un área de búsqueda bastante grande y por eso hemos buscado la ayuda voluntaria de personas que tengan experiencia en exploración en zonas boscosas, de difícil acceso”, dijo el detective. “Por eso hemos venido con perros entrenado, motocicletas todoterreno, pero sobre todo exploradores que recorren todas estas áreas a pie [...] estamos buscando donde quiera que sea”.
Uno de los voluntarios que se sumó a la cruzada fue Carlos Aguilar, cuyo hijo Christian, estudiante de la Universidad de la Florida, en Gainsville, fue asesinado por un compañero y enterrado en una zona boscosa.
“Yo viví lo que pasó esta familia y me siento muy identificado”, dijo Aguilar. “Creo que así como la comunidad me apoyó, se puede hacer los mismo en este caso que está bastante confuso”.
Otro de los voluntarios fue el activista venezolano Oscar Puig, ex candidato al Concejo de Doral en los comicios municipales del 2010, quien dijo que: “es importante estar involucrado con la comunidad en momentos tan difíciles como este”.
“Estamos tratando de ayudar a la familia para que puedan llegar a saber qués es lo que paso y donde están ellas [Liliana Moreno y su hija Daniela]”, dijo Puig. “Es ahora más que nunca cuando la familia debe sentir el respaldo de la comunidad”.
Siga a Enrique Flor en Twitter: @kikeflor
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de junio de 2016, 5:01 p. m. with the headline "Voluntarios se lanzan a la búsqueda de madre e hija desaparecidas."