Sur de la Florida

Matthew no hace estragos en zonas alejadas de la costa de Miami

A medida que avanzaba la jornada y aumentaba en intensidad el viento y la lluvia, fue menguando el tráfico. En horas del mediodía y la tarde apenas habían carros circulando.
A medida que avanzaba la jornada y aumentaba en intensidad el viento y la lluvia, fue menguando el tráfico. En horas del mediodía y la tarde apenas habían carros circulando. el Nuevo Herald

Una pertinaz llovizna caía sobre Miami desde horas tempranas del jueves. Los habitantes de Fontainebleau, Sweetwater y Doral habían comenzado desde el martes a prepararse para sentir los embates del huracán Matthew, que a estas localidades afectaría con los vientos de tormenta tropical que circundan el núcleo fuerte del ciclón.

Un repentino cambio de trayectoria salvó al sur de la Florida de sus peores efectos, pero ya sus residentes estaban bien apertrechados.

Desde horas tempranas los comercios del área abrieron para ofrecer su mercancía. Tiendas como Target y Waltmart terminaron la jornada laboral a mediodía con la finalidad de resguardar los productos y asegurar locales. En un recorrido por las principales tiendas, era notable la escasez de agua potable, producto de las compras masivas que realizaron los vecinos en días precedentes.

Walmart cerró sus puertas a las 13:00 pm, provocando el desconcierto de decenas de clientes que esperaban que la tienda, ubicada en West Flagler, permaneciera abierta hasta las 14:00 horas, tal y como había explicado la administración. Las autoridades informaron que se les habían ordenado cerrar desde su matriz.

Violeta Vasconcelos, una clienta que esperaba comprar productos de primera necesidad, dijo a el Nuevo Herald que se sentía “decepcionada y molesta” con la decisión de cerrar el supermercado antes de la hora convenida.

A medida que avanzaba la jornada y aumentaba en intensidad el viento y la lluvia, fue menguando el tráfico. En horas del mediodía y la tarde apenas habían carros circulando, algo completamente fuera de lo normal en estas áreas. Se podía apreciar a simple vista en zonas residenciales y de negocios protección a ventanas y puertas.

En conversación con Víctor, un residente de Miami que pide ayuda económica en la intersección de la calle 8 con la 87 avenida, explicó que “no creía en los ciclones” porque esa era una componenda de los mercados que les permitía deshacerse de los productos antiguos.

“Todo lo de los huracanes en Miami casi siempre es un mito. Lo que hacen es promover mercado para que la gente gaste su dinero ”, explicó el hombre, nacido en Cuba mientras pedía algunas monedas a los transeúntes.

Algunos negocios como “El Palacio de los jugos” se mantuvo abierto durante todo el día. Según explicó a este diario Irina Campos, una dependiente del negocio estarían a “disposición del pueblo” hasta que las condiciones climáticas lo permitieran.

Siga a Mario J. Pentón en Twitter: @mariojose_cuba

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2016, 10:42 p. m. with the headline "Matthew no hace estragos en zonas alejadas de la costa de Miami."

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