Sur de la Florida

Un disfraz de Trump, tacos... La creatividad se dispara para conseguir votos en la hora clave

Las enfermeras Shelley Pagan-Jones y Diane Poirier, del sindicato SEIU, toman un autobús para la votación temprana en Miami-Dade el 24 de octubre.
Las enfermeras Shelley Pagan-Jones y Diane Poirier, del sindicato SEIU, toman un autobús para la votación temprana en Miami-Dade el 24 de octubre. AP

Una serie de nuevos anuncios políticos en la radio de Miami pide a votantes latinos –particularmente millennials (jóvenes entre 18 y 35 años)– apoyar en las urnas un aumento al salario mínimo, una reforma migratoria, educación y cuidado de salud asequibles.

Aunque no hay medidas específicas sobre esos asuntos incluidas en la boleta electoral, la meta de las organizaciones detrás de los comerciales políticos es incentivar a votantes de las minorías a apoyar a candidatos que han dicho que respaldan esas causas.

Los anuncios, que costaron medio millón de dólares, son la estrategia más reciente del sindicato Service Employees International Union (SEIU Florida) y un grupo de organizaciones activistas, como la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC) y Fe en Florida. Los grupos también han organizado celebraciones para llevar a la gente a votar de manera anticipada, como un evento la semana pasada en el Hospital Jackson en el que ofrecieron tacos gratis y transporte a un centro de sufragio. Y hasta organizaron una marcha de Halloween durante el fin de semana pasado en La Pequeña Habana, que llamaron Trump da miedo.

Por supuesto también han llevado a cabo estrategias de campaña más convencionales, como tocar a más de 500,000 puertas para incentivar votantes, y jornadas de llamadas telefónicas a miembros del sindicato. El trabajo ha sido realizado por más de 1,000 voluntarios en Florida y miembros del sindicato que se toman una licencia de sus trabajos y reciben un sueldo para dedicarse a la campaña electoral.

SEIU ha invertido más de $11 millones a nivel estatal en ese tipo de esfuerzos durante este ciclo electoral, en un empeño sin precedentes para llevar a votantes a las urnas en Florida, haciendo énfasis en nuevos electores latinos en el sur del estado. Es parte de una maquinaria política a nivel nacional, especialmente en estados péndulo, que busca mostrar el poder de movilización de la organización.

“Nuestro sindicato es de gente de a pie, trabajadores del aeropuerto, de cuidado de salud, de limpieza, conductores de autobuses. Hace varios años los miembros decidieron invertir en crear un aparato político para abordar las necesidades de las comunidades de grupos minoritarios, como hispanos, caribeños y afroamericanos”, dijo Monica Russo, vicepresidenta de la filial de empleados de la salud 1199SEIU Florida. “[Los miembros] no ganan mucho dinero, pero se ha hecho esta inversión porque les importan temas como inmigración y salarios. Tienen miedo de que se levante una pared en la frontera o de que sus hijos no reciban una buena educación”.

Y aunque el sindicato SEIU tiende a apoyar a candidatos demócratas –avalan a Hillary Clinton e invirtieron casi $100 millones en las dos campañas de Barack Obama– sus representantes insisten en que apoyan a políticos que representen los mejores intereses de sus miembros.

Por ejemplo, en el sur de Florida, SEIU y la coalición de organizaciones respalda a Ileana Ros-Lehtinen para el Congreso, y a los candidatos para el senado de Florida, Anitere Flores y René García –todos republicanos. Ros-Lehtinen y Flores participaron en una rueda de prensa organizada por SEIU el mes pasado frente al ayuntamiento de Miami, abogando por un aumento al sueldo mínimo estatal a $15 la hora, una de las causas que más fuertemente promueve el sindicato.

En el ala conservadora también se han llevado a cabo esfuerzos similares para incentivar el voto, como los realizados por grupos evangélicos en Florida y otros estados péndulo. Empleados y voluntarios de una coalición de organizaciones apoyada por los hermanos multimillonarios Charles y David Koch, LIBRE Initiative, Americans for Prosperity y Concerned Veterans, también han tocado puertas para convencer a los votantes, principalmente a apoyar la reelección del senador republicano Marco Rubio, quien se enfrenta a Patrick Murphy, y han invertido $6 millones en esos esfuerzos. Pero representantes de esa coalición, que busca también convertirse en una fuerza política en Florida, han admitido que sus contrincantes liberales les llevan ventaja en cuanto al poder de organización política.

Voluntarios en acción

Russo, cuya filial de SEIU aportó casi el 30 por ciento de los $11 millones, dijo que los años de planeación y la retórica de la campaña presidencial han creado la receta perfecta para facilitar el trabajo de las organizaciones. SEIU, que representa a empleados de la industria de servicios, es uno de los sindicatos con membresía más diversa en EEUU, y la mayoría de sus miembros en Florida son negros y latinos. A nivel nacional el 25 por ciento de la membresía está compuesta de latinos.

“Nuestros miembros forman parte de esas minorías que han sido ofendidas repetidamente durante la campaña, además de ser una elección histórica, así que han salido a hacer trabajo voluntario en sus fines de semana para llevar a la gente a votar”, dijo Russo.

En los últimos meses, más de 1,000 personas han visitado unas 570,000 viviendas para incentivar a votantes inscritos a sufragar, dijeron representantes de SEIU. Los voluntarios luego hacen dos visitas de seguimiento.

Casi el 72 por ciento de los hogares a los que han acudido son hispanos y en ellos viven entre 1 y 3 votantes.

Uno de los trabajadores miembros de SEIU que se ha dedicado a la campaña es Alfredo Huertas, un colombiano de 56 años que llegó a Estados Unidos en 1980 y vota desde el 1991.

“Considero que Estados Unidos es mi país, y cualquier cosa que pueda hacer para el proceso democrático cuenta”, dijo Huertas, quien se ha dedicado a tocar puertas por unas cuantas horas durante el fin de semana. “Veo mucho entusiasmo entre la gente, tienen preguntas y hay interés”.

Además, Huertas, quien es terapista respiratorio en un centro médico de Broward, ha participado en una jornada de llamadas telefónicas que tiene como meta movilizar a las urnas a unos 15,000 empleados del sector de la salud.

“Le decimos a la gente que use su voto, que es de suma importancia en este país, esa es su voz, especialmente para nosotros como minorías”, dijo Huertas.

El reto del milenio

Al parecer, durante sus jornadas de caminata, Huerta no se ha encontrado con los votantes más apáticos, que son, según varios análisis, los jóvenes de entre 18 y 35 años, de la llamada generación millenial.

A ese grupo –jóvenes latinos, haitianos y afroamericanos– están dedicados los anuncios radiales, que aparecerán en emisoras de los condados Miami-Dade, Broward, Palm Beach y otros en el centro y norte del estado. Los comerciales además aparecerán en estaciones de música por internet, como Pandora Radio.

El esfuerzo fue anunciado con bombos y platillos esta semana, en sendos comunicados de prensa que hacen énfasis en los $510,000 que cuesta la publicación que “busca llegar a cuatro millones de votantes”.

Los anuncios están adaptados para cada comunidad. A los jóvenes hispanos los llaman a votar por “una reforma migratoria” que proteja a sus “abuelitos” y emplean algunas palabras en español en los mensajes en inglés. Los comerciales no hacen referencia abiertamente a ningún candidato.

Mientras los políticos se pelean, los jóvenes floridanos están tomando algunas de las decisiones más difíciles de sus vidas, tales como el pago de la universidad y trabajos con salarios decentes

María Rodríguez

directora de la Coalición de Inmigrantes de Florida

Muchos de los jóvenes latinos, que representan la mitad de los 27 millones de hispanos elegibles para votar, no necesariamente simpatizan con Clinton, de acuerdo con cifras del Pew Research Center publicadas en octubre. La candidata obtuvo el 48 por ciento de apoyo entre los encuestados. Eso no quiere decir que el candidato favorito de los millenials latinos sea Donald Trump, quien recibió el 15 por ciento de apoyo entre los encuestados. De hecho, otro 15 por ciento dijo que votaría por Gary Johnson, el candidato del Partido Libertario. Un 11 por ciento apoyaría a la candidata del Partido Verde, Jill Stein, y el resto está indeciso.

Activistas esperan que los jóvenes se animen a votar, por lo menos, por los asuntos que les afectan.

“Mientras los políticos se pelean, los jóvenes floridanos están tomando algunas de las decisiones más difíciles de sus vidas, tales como el pago de la universidad y trabajos con salarios decentes”, dijo en un comunicado María Rodríguez, directora de la Coalición de Inmigrantes de Florida. “Estos comerciales buscan recordarles que el voto es una forma de generar cambios”.

Siga a Brenda Medina en Twitter: @BrendaMedinar

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de noviembre de 2016 a las 3:29 p. m. con el titular "Un disfraz de Trump, tacos... La creatividad se dispara para conseguir votos en la hora clave."

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