Protestan por fraude y demanda en condo de La Pequeña Habana
Un hombre que presidió por casi una década un condominio de La Pequeña Habana desvió miles de dólares de los propietarios para saldar cuentas personales y girar cheques que fueron cobrados por su pareja, según documentos contables.
Ramón Carbajal, de 67 años, y quien hasta hace cuatro meses era presidente de la asociación de propietarios del condominio Guernica se benefició al menos en lo últimos dos años con $36,000, según documentos contables recopilados por indignados propietarios que iniciaron una investigación en ese complejo.
“Queremos que las autoridades nos hagan caso, que nos ayuden”, dijo Pedro Fleitas, quien en septiembre fue nombrado nuevo tesorero de la asociación. “Pero nadie nos ha querido ayudar, queremos que se investigue este caso”.
Carbajal dijo que los cobros sistemáticos los hacía para compensar diversos trabajos que supuestamente ofreció en el condominio, aunque reconoció que lo hizo sin la autorización de los propietarios. Indicó además que giró varios cheques que fueron cobrados por su pareja ya que él “era un retirado” que no podía oficialmente superar cierto monto de ingresos personales.
“Yo soy jubilado, no puedo cobrar [más] cheques”, dijo Carbajal al ser entrevistado por una reportera de Univisión, socio informativo de el Nuevo Herald. Desde hace 11 meses, ambos medios realizan la serie “Condos de Pesadilla”, la cual ha revelado una serie de fraudes en condominios y ha merecido la atención de las autoridades para encarar esta crisis en Miami-Dade.
De la misma manera, Teresa Hayashi, pareja de Carbajal, reconoció que cobró cheques que Carbajal, en calidad de presidente del condominio, giraba en efectivo, sin identificar al beneficiario.
Sin mayor reparo, ambos aceptaron además que habían dejado de pagar por largas temporadas las cuotas mensuales de mantenimiento.
En el caso del condominio Guernica, los malos manejos salieron a la luz hace tres meses cuando los propietarios advirtieron la existencia de una millonaria demanda contra la asociación.
Se trataba de un reclamo interpuesto en agosto por un inmigrante indocumentado que sufrió graves heridas. El hombre cayó de unos 30 pies de altura cuando realizaba reparaciones eléctricas en un poste de alumbrado en el estacionamiento del condominio localizado en el 142 de la avenida 18 del suroeste, en Miami.
El hombre había sido contratado por Carbajal, quien de acuerdo con la demanda, actuó de manera negligente al no proveer ninguna medida de seguridad para que el inmigrante trabajara en ese reparto.
Dagoberto Rodríguez, nuevo miembro de la junta directiva del condominio, dijo que el inmigrante fue llevado al Centro de Traumatología del Hospital Jackson Memorial, donde encara una deuda de unos $150,000 por atención médica.
“Yo no sé en qué momento [el presidente de la asociación] decidió dejar de pagar el seguro de responsabilidad de terceros”, dijo Rodríguez. “A Carbajal no le importó traer una persona que recogió en el estacionamiento de Home Depot para hacer arreglos [en el condominio]. Las reglas de las asociaciones indican que las personas que vengan a trabajar, estén aseguradas”.
Para Fleitas, el nuevo tesorero del condominio, el interés de Carbajal fue el de emplear a un inmigrante indocumentado “pagándole poco” para, de esa manera, poder “embolsillarse, él mismo, más dinero de la asociación”.
“Parece que mientras menos gastaba [del dinero de la asociación], más le quedaba para él [Carbajal]”, dijo Fleitas.
Ya con la demanda a cuestas, el propio Carbajal decidió contratar a Smart Choice, una compañía de administración de condominios. Su representante, Ivania Rivas, dijo que Carbajal intentó persuadirla para que no alertara al resto de propietarios sobre aparentes irregularidades que detectó en el condominio. Rivas rechazó la propuesta.
“El me dijo que me quedara callada”, dijo Rivas. “Le contesté que yo hago mi trabajo bien. Desde entonces él empezó a estar enojado conmigo [...] Es injusto que el dinero de los dueños [de los apartamentos] se lo quede él a lo descarado”.
Fleitas indicó que buscó la ayuda del Departamento de Regulación de Negocios y Profesionales, organismo que regula los condominios en la Florida, y de la policía de Miami para denunciar las irregularidades en Guernica, pero dijo que no encontró mayor interés de las autoridades en atender las quejas.
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Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2016, 2:40 p. m. with the headline "Protestan por fraude y demanda en condo de La Pequeña Habana."