Nada detiene la fiesta en Miami
Ni la lluvia, ni el cansancio ni la monotonía: nada le quitaba energía a los cubanos que celebraban ininterrumpidamente desde la noche del viernes la muerte de Fidel Castro, en la Pequeña Habana de Miami.
Centenares de cubanos del exilio continúan concentrándose en La Pequeña Habana de Miami para festejar la muerte de Fidel Castro y expresar su confianza, entre gritos a favor de la libertad en Cuba, en que su deceso sea el principio del fin de la dictadura en la isla.
Establecimientos como el restaurante Versailles, centro neurálgico de los exiliados en Miami, y las aceras de las calles adyacentes se hallan copadas por una multitud que entre emociones desbordantes canta y celebra el fin de Castro.
Con una mezcla de júbilo por la muerte del “dictador” y de esperanza por un futuro en la isla libre del castrismo, muchos cubanos confiesan a los medios allí presentes que “esperaban celebrar desde hace años la muerte de Castro”, mientras otros dicen que “más que celebrar la muerte de nadie, se celebra la esperanza” para la isla con la “desaparición del tirano”.
En lo que coinciden todos los entrevistados es en señalar que “va a haber un cambio y la dictadura se va a acabar”, dijo un joven cubano al canal Telemundo.
La fiesta comenzó a medianoche del viernes, se prolongó durante todo el sábado y aún continuaba el domingo por la mañana, aunque ya las calles estaban abiertas al tráfico.
“No me canso de celebrar porque parece mentira, nunca pensé que este momento iba a llegar”, comentó Delsy, que no quiso dar su apellido.
Una pareja cantaba Guantanamera con micrófono y amplificador, otros cantaban a ritmo de cacerolas “La vida es un carnaval” y un corro coreaba “¡Fidel, tirano, llévate a tu hermano!”.
Quince cuadras más al este, la discoteca de salsa Ball & Chain, un clásico entre los locales y parada de autobuses turísticos, ofrecía descuentos y promocionaba un nuevo coctel: “Adiós Fidel”.
El lugar estaba atiborrado la noche del sábado. La calle, llena de bares y restaurantes cubanos, lucía llena de vida a altas horas de la noche, “mucho más de lo normal”, según la mesera de un restaurante.
En una esquina cercana, frente al Parque Dominó donde todas las tardes juegan los jubilados cubanos, algunos de ellos discutían, al sereno, sobre el futuro de la isla.
“Ahora tenemos una esperanza los cubanos, que ya sin Fidel se va a caer su comunismo y si Dios permite podremos regresar a nuestro país libre”, comentó Vicente Abrez, de 65 años.
En la Ermita de la Caridad del Cobre –la patrona de Cuba–, se celebró una misa inusualmente concurrida y oficiada por el propio arzobispo de Miami, Thomas Wenski.
“Fidel Castro se murió. Ahora le toca a él el juicio de Dios que es misericordioso y también justo”, dijo el prelado. “Que Santa María de la Caridad escuche al pueblo y adelante para Cuba la hora de la reconciliación”.
La ceremonia fue solemne y estuvo lejos de ser celebratoria, pero algunas señoras se enjugaban las lágrimas.
El alcalde de Miami, Tomás Regalado, visitó la manifestación durante la tarde del sábado y justificó que sus compatriotas mostraran tanta alegría por un fallecimiento.
“Los cubanos tenemos el derecho de celebrar este día”, comentó a periodistas, pidiendo a la comunidad latinoamericana “que no critique a los cubanos por celebrar y que entiendan lo que esto significa”.
El gobernador de Florida, Rick Scott, dijo en un comunicado que se unía “a los cubanoamericanos de todo el país que están increíblemente esperanzados por el futuro de Cuba”.
Compartieron esta visión el senador por la Florida Marco Rubio y la representante Ileana Ros-Lehtinen, dos congresistas de origen cubano conocidos por su acérrimo anticastrismo.
Según el Centro de Investigación Pew, hay dos millones de cubanos en Estados Unidos, 68% de ellos en la Florida y la mayoría en Miami.
Canales estadounidenses e internacionales toman sin descanso el pulso en la Calle Ocho para conocer el efecto que la muerte del hombre que gobernó con mano de hierro Cuba durante casi sesenta años ha causado en la comunidad cubana de Miami.
Las exaltaciones más patrióticas y anticastristas se ven arropadas en la Calle Ocho por el ondear de banderas cubanas y estadounidenses y el ruido de las bocinas de los coches en solidaridad con los manifestantes.
El festejo no ha cesado desde primeras horas del domingo en la zona que circunda al Versailles con muestras exaltadas de fervor patriótico y gritos a favor de la libertad en la isla, una concentración que transcurre sin incidentes y bajo un fuerte dispositivo de la Policía de Miami y del condado Miami-Dade.
Las escenas de euforia callejera y rabia “porque el asesino Castro no haya sido llevado a los tribunales en vida” se repiten una y otra vez en los comentarios vertidos por los cubanos concentrados en la Calle Ocho.
Una celebración que se ha ido haciendo masiva en las inmediaciones del Versailles con presencia de activistas del exilio y jóvenes cubanoamericanos, además de autoridades locales.
El alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Giménez, mostró a los medios su deseo de que “pronto surja una Cuba libre y democrática con las mismas libertades que disfrutamos en Estados Unidos”.
Giménez, de origen cubano, tachó el régimen instaurado por Castro de “cruel y brutal dictadura”, al tiempo que avanzó que el condado de Miami-Dade “no tiene planes de activar su centro de operaciones de emergencia” e instó a los residentes a que “se manifiesten de forma pacífica” en todo momento.
El cubano Enrique Jiménez fue uno de los muchos que levantaron la copa tras conocer la noticia del fallecimiento de Castro y, para celebrarlo esta mañana en la Calle Ocho, se vistió con una camiseta que tenía “preparada” para este día y en la que aparece un montaje de una portada del diario cubano Granma en la que se “informa” de la muerte de Fidel y que hay una “Cuba libre”.
“Estamos celebrando la muerte de un dictador que ha tenido a Cuba en un puño”, explicó Jiménez, al que esta noticia le trajo, sin embargo, recuerdos de familiares que “desgraciadamente no han podido disfrutar de este momento”.
En la ciudad de Miami se anunció que se organizará un evento el próximo miércoles para mandar un mensaje de libertad a Cuba y servir a la vez como una “alternativa” a los actos fúnebres que se celebrarán en Cuba por la muerte de Fidel Castro.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de noviembre de 2016, 4:32 p. m. with the headline "Nada detiene la fiesta en Miami."