Tras batalla legal, reintegran a policía de Miami Beach que fue despedido por borracho
Consumió al menos seis vodkas con jugo de arándano, se tambaleó al tratar de bailar con una mujer y desenfundó su arma una noche de julio del 2014 en el Café Tropical Mango’s de South Beach.
Tras una disputa legal que duró más de dos años, el sargento Mike Muley volvió este martes a ponerse su uniforme, informó el Departamento de Policía de Miami Beach.
“El sargento Muley ha cumplido con las condiciones impuestas por el mediador, y partir de hoy (martes) ha vuelto a nuestro Departamento”, dijo el director de la policía de Miami Beach, Daniel Oates, por medio de un comunicado. “Se someterá a un periodo de reaclimatación y entrenamientos, y luego será asignado sus deberes de patrulla”.
La reintegración de Muley, un veterano de 15 años de la policía de esa ciudad, siguen las órdenes del mediador Roger Jacobs, asignado para el caso entablado entre el gobierno municipal de Miami Beach y el sindicato de policías, que argumentó que el castigo contra Muley fue demasiado duro si se toma en cuenta su historial de servicio.
“La Ciudad no siguió el protocolo necesario cuando Muley admitió que tenía un problema. El jefe Oates admitió que no envió a Muley a ser evaluado o a rehabilitación en ese momento”, dice la decisión de Jacobs redactada en agosto.
Muley fue despedido en 2015 luego de una investigación de ocho meses acerca de sus presuntas bufonadas durante la madrugada del 14 de julio en el popular club nocturno Mango’s, ubicado en 900 Ocean Dr., donde el sargento fue contratado para trabajar durante sus horas libres.
Oates hizo público un video y más de 200 páginas de una detallada y exhaustiva investigación de Asuntos Internos sobre Muley que incluyó copias impresas de las órdenes de tragos en Mango’s y pruebas de ADN tomadas de una botella de agua de un hotel adonde supuestamente fue enviado el sargento para dormir la borrachera.
Se entrevistó a más de una docena de testigos, incluidos el personal de seguridad de Mango’s y un vendedor de flores de la calle.
El video de seguridad muestra claramente a Muley uniformado ingiriendo algún tipo de bebida, intentando bailar con una mujer antes de tambalearse, y en algún momento, desenfundando la pistola con su mano derecha sin levantarla más arriba de su cintura, para luego volverla a enfundar.
El reporte señala que, en otro momento de la noche, Muley afirmó ser alcohólico. De acuerdo al reporte, antes de que el sargento vomitara en la entrada de Mango’s, “una mujer se montó con las piernas abiertas en el lado derecho del cuerpo [de Muley]. Ambos posaron para una foto pero no antes de que [Muley] se tambalease y casi le cayera encima a la mujer”.
Como resultado del incidente, una política fue implementada en ese cuerpo policial que permite a los agentes trabajar durante sus horas libres pero sólo después de recibir el entrenamiento adecuado y con rotación de los turnos cada dos o tres horas. El nuevo plan también prohíbe a la policía entrar en los locales nocturnos a menos que sea necesario para hacer cumplir la ley.
Muley es un oficial condecorado que recibió dos veces el galardón más alto del departamento, la Medalla al Valor, por salvar vidas.
“Desde el momento del incidente, el sargento Muley ha tomado las medidas necesarias para asegurar que se encuentra en el mejor estado mental y físico para desempeñar sus tareas. Estamos seguros de que es enteramente capaz de proteger y servir a los ciudadanos de Miami Beach, como lo ha hecho por muchos años”, dijo Bobby Jenkins, presidente de la Orden Fraternal del Estado de la Florida, la cual luchó para que Muley volviera a su puesto.
Este artículo contiene información recopilada por el reportero del Miami Herald Charles Rabin.
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Esta historia fue publicada originalmente el 20 de diciembre de 2016, 1:22 p. m. with the headline "Tras batalla legal, reintegran a policía de Miami Beach que fue despedido por borracho."