Arrestado por tiroteo en aeropuerto dice que participó en salas de chat de yihadistas
El hombre que abrió fuego contra los viajeros en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale, quien ha dejado numerosas interrogantes sobre sus motivos para matar a cinco personas y herir a seis, dijo a agentes del FBI posteriormente que “el gobierno le estaba controlando la mente” y “escuchaba voces”, dijeron el jueves autoridades en una audiencia en el tribunal federal.
Esteban Santiago también dijo a los agentes que había “participado en salas de chat de yihadistas” para planear el mortal ataque en el aeropuerto el 6 de junio, dijo el fiscal Rick Del Toro durante la audiencia de detención del acusado.
El agente especial del FBI Michael Ferlazzo, quien entrevistó a Santiago, testificó que el acusado dijo que había estado “en contacto con individuos que pensaban como él en la Web Oscura... planeando ataques”.
Pero según fuentes federales, los investigadores no han encontrado hasta el momento ninguna prueba en la computadora ni el teléfono de Santiago para apoyar declaraciones tipo confesión a agentes del FBI y de la Policía del Condado Broward a raíz de los hechos. Tampoco han encontrado ninguna explicación relacionada del ataque en sus entrevistas a familiares y testigos, dijeron fuentes al Miami Herald.
Pero Del Toro, al pedir la detención de Santiago antes del juicio, dijo que era un peligro a la comunidad y que existía el riesgo de fuga después que “reconoció todos los hechos”.
Robert Berube, el abogado de oficio de Santiago, quien interrogó al agente del FBI en el tribunal sobre las declaraciones de su cliente después de los hechos, concordó en que debe permanecer detenido antes del juicio.
La magistrada Lurana Snow emitió la orden de detención, diciendo “buena parte del peligro para la comunidad fue grabado”, en referencia a las imágenes grabadas en el aeropuerto que mostraron el ataque.
Santiago, de 26 años, nacido en Nueva Jersey y criado en Puerto Rico, debe ser encausado por asesinato antes de su lectura de cargos el 30 de junio. Los fiscales pudieran indicar que solicitan la pena de muerte a la misma vez que presentan los cargos, el primer paso hacia una decisión que en definitiva está en manos del secretario de Justicia federal.
Desde el ataque, agentes del FBI han investigado la actividad de Santiago en los medios sociales e interrogado a testigos en el sur de la Florida, Puerto Rico y Alaska, donde vivió más recientemente antes de comprar un boleto de ida a Fort Lauderdale para realizar el ataque, que aparentemente fue al azar.
Los agentes han descubierto que Santiago, ex reservista del Ejército que estuvo en Irak, tenía un historial reciente de violencia doméstica y fue sometido a una evaluación psiquiátrica después de visitar la oficina del FBI en Anchorage hace dos meses para decir que estaba escuchando voces que lo exhortaban a unirse al grupo terrorista Estado Islámico. También dijo a los agentes que la CIA le controlaba la mente.
La Policía de Anchorage le confiscó su arma posteriormente, pero se la devolvió el mes pasado, la misma pistola que se sospecha que Santiago usó en el tiroteo en el Aeropuerto de Fort Lauderdale.
Sin embargo, hasta el momento los agentes no creen que Santiago actuó solo, radicalizado por la propaganda islámica extremista en internet, según fuentes familiarizadas con la investigación. Ahora tratan de determinar qué lo llevó a cometer los hechos y por qué escogió el Aeropuerto de Fort Lauderdale como objetivo.
El lunes, las autoridades informaron que Santiago tenía inscritas al menos cuatro armas cortas en Puerto Rico, incluida una pistola de 9 mm, el mismo calibre del arma que se sospecha usó en la matanza.
La policía de Puerto Rico indicó que no pueden descartar que Santiago haya registrado inicialmente la pistola Walther 9 mm —usada en el ataque en Fort Lauderdale— en la localidad de Peñuelas, de donde es su familia.
“No podemos confirmar que es la misma arma”, dijo Edward Ramírez, portavoz de la Policía de Puerto Rico. “Pero sabemos que tenía una licencia para portar [una pistola calibre 9 mm] y sabemos que es muy probable que sea la misma arma”.
Jim Wyss, redactor del Miami Herald, contribuyó a este reportaje.
Siga a Jay Weaver en Twitter: @jayhweaver
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de enero de 2017, 1:26 p. m. with the headline "Arrestado por tiroteo en aeropuerto dice que participó en salas de chat de yihadistas."