Sur de la Florida

Bomberos de Miami usan las horas extra sin límites


Maurice Kemp
Maurice Kemp

El año pasado el Departamento de Bomberos de Miami regalaba las horas extra (overtime) como si fueran caramelos. Y para un pequeño grupo de sus más veteranos, el 2014 fue como una gran piñata.

De enero a diciembre, los capitanes Edgar Acosta, Earl Allen, Jr., y John González reportaron cargas de trabajo extremas y prácticamente ganaron el doble de sus sueldos de $116,000, de acuerdo con los archivos de la oficina de presupuesto de la Ciudad. El trío, que ya trabajaba semanas laborales de 52 horas, trabajaron más de 1,700 horas extra, haciendo que el presupuesto de horas extra del departamento de bomberos aumentara de $4 millones el año anterior a $8 millones.

En el caso de González, el veterano del Departamento trabajó aproximadamente 2,000 horas extra, recibiendo $133,000 en pago de tiempo y medio, con lo que acabó ganando más que el jefe de bomberos de la Ciudad, Maurice Kemp, cuyo sueldo anual es de $265,000. Para amasar semejante botín, tuvo que meter casi dos años de trabajo en 12 meses.

Funcionarios de la Ciudad y el Departamento de Bomberos afirman ahora que las circunstancias que rodean los actos de un pequeño número de oficiales (capitanes y tenientes por su mayor parte) fueron creados por una “tormenta perfecta” de factores, empezando con la decisión de la Comisión de la Ciudad de crear unidades de bomberos decomisionadas sin aumentar la nómina. Los administradores de la Ciudad afirman que están trabajando para controlar las horas extra por medio de contratar gran cantidad de nuevo personal, poniéndose al día en los ascensos y renegociando el contrato con el sindicato de los bomberos.

Pero la costosa situación fue completamente predecible.

Los problemas de la Ciudad con los costos de tiempo extra de su Departamento de Bomberos comenzaron durante la recesión, luego que los comisionados de Miami recortaron unilateralmente los sueldos y beneficios al sindicato para reducir costos y cerrar una enorme brecha presupuestaria. La medida obligó a retirarse a montones de empleados veteranos del departamento; 240 se retiraron en los últimos tres años, según Kemp. Los comisionados decomisionaron además el barco del Departamento de Bomberos y dos carros bomba para recortar las horas a un nivel que el jefe de bomberos admite ahora que fue “una situación de nómina desesperada”.

Mientras tanto, la Ciudad se retrasó en sus exámenes de ascenso, dejando a menos bomberos-paramédicos respondiendo a un número creciente de llamadas de emergencia. Entonces, en octubre del 2013, a solicitud de Kemp, los comisionados acordaron traer de vuelta los camiones y el barco decomisionados para reforzar un personal de rescate que había quedado seriamente disminuido.

“Cuando la Ciudad se recobró en el sentido financiero, consideré que no había por qué seguir apretándonos el cinturón”, dijo Kemp.

La decisión fue tomada aun cuando los comisionados de Miami sabían que la Ciudad no contaba con suficientes bomberos –en particular tenientes y capitanes– para usar los camiones y barcos sin aumentar las horas extra sustancialmente. Como resultado, los costos de tiempo extra del Departamento se incrementaron, obligando a los veteranos a trabajar más horas.

“Estamos enfrentados a una ‘tormenta perfecta’ de dificultades que están afectando la distribución de las horas extra tanto el año fiscal pasado como probablemente el presente”, explicó en febrero el director de presupuesto Chris Rose en un correo electrónico al Miami Herald. “La Ciudad se ha atrasado significativamente tanto en los ascensos como en la contratación. La cantidad de personas que se van ha excedido la tasa de reemplazo”.

Kemp dijo que González — quien, lo mismo que Acosta y Allen, expresó su negativa a ser entrevistado para este reportaje a través de un representante del sindicato — no hizo más que seguir el contrato sindical. El acuerdo sindical concede las horas extra de arriba hacia abajo, lo cual significa que los capitanes tienen derecho a ser los primeros en optar por hacer tiempo extra. Rose dijo que la Ciudad está tratando de renegociar ese aspecto del acuerdo de negociación colectiva.

Los tres capitanes viajaban en los carros bomba y respondían a las llamadas de emergencia como cualquier otro bombero, dijo Kemp. Pero dijo que eran “atípicos”, fuera de la norma en un departamento con cientos de empleados, y afirmó que su departamento mantenía una política que limitaba los turnos — normalmente de 24 horas — a 48 horas seguidas.

“[González] cumplió con las reglas. ¿Querría yo que mis empleados trabajen tanto tiempo extra? Yo no diría que eso es óptimo, pero este caballero trabaja mucho tiempo extra y está alejado de su familia por una cantidad de tiempo exagerada”, dijo Kemp said. “Tenemos el factor límite de 48 horas seguidas [como máximo] para no tener personas extenuadas en esos camiones”.

No obstante, el consultor de servicios médicos de emergencia Jay Fitch afirma que la extenuación continúa siendo una preocupación en la industria de la seguridad pública, y es algo que los funcionarios públicos deberían tener en cuenta al tomar decisiones relacionadas con la nómina. Fitch, socio fundador de la firma Fitch & Associates, radicada en Missouri, dijo que múltiples estudios muestran que el pensamiento crítico de los paramédicos se hace más lento al final de los turnos demasiado largos.

“Creemos que eso es un problema que hay que resolver”, dijo. “Es como el elefante en la cristalería”.

Robert Suárez, quien era presidente del sindicato el año pasado, dijo que el mismo advirtió a los comisionados que la Ciudad estaba creando una explosión de horas extra para algunos empleados del departamento. En abril del año pasado, cuando los comisionados aumentaron el presupuesto de tiempo extra del departamento en $2.5 millones, algunos comisionados lo admitieron francamente.

“La administración de bomberos recomendó a la comisión y la administración que llevaran el número de personal en la calle al nivel al cual estaba en el 2010. Pero no teníamos físicamente la cantidad de personal para cubrir ese número”, dijo Suárez. “Sabíamos que eso iba a pasar”.

Los problemas relacionados con el tiempo extra no son ni con mucho privativos del departamento de bomberos de Miami. Los gastos del tiempo extra son un costo que los gobiernos locales planifican, y puede ser más barato en realidad que contratar a empleados nuevos debido a los costos de la pensión y la atención médica. Pero Suárez dijo que trabajar a niveles intensos de horas extra puede ser una verdadera carga, por muy bien que se paguen.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de marzo de 2015, 10:54 p. m. with the headline "Bomberos de Miami usan las horas extra sin límites."

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