Sur de la Florida

Guardacostas rechazan propuesta sobre puente levadizo de Brickell

Cuando se alza el puente levadizo de Brickell Avenue, también va en alza el mal genio de los choferes atrapados en el embotellamiento del downtown de Miami.

Pero una propuesta para el alivio del tráfico por medio de extender las horas en que esté prohibido subir el puente durante los períodos de alto tráfico ha sido rechazada por la Guardia Costera, lo cual ha indignado a las personas que tienen que pasar por esa zona de ida y vuelta al trabajo, a los propietarios de negocios y a los residentes del corazón de la ciudad que tenían la esperanza de recibir algún alivio. El tiempo de espera promedio cuando se levanta el puente es de siete minutos, y a veces toma hasta 20 minutos recorrer menos de una milla cuando el tráfico está al máximo.

La Guardia Costera, que regula el puente, concluyó en un informe reciente que no levantar el puente por un período adicional de 30 minutos por la mañana y por la tarde tendría poco o ningún efecto en el congestionamiento del tráfico, y podría además aumentar la cantidad de tiempo que el puente tendría que permanecer levantado a otras horas para acomodar el tráfico acumulado de barcos en el río Miami.

El conflicto que enfrenta a los conductores con los capitanes de barco ha crecido paralelamente con la población del downtown, la cual ha crecido hasta duplicarse, a 88,000 personas, desde el 2004. Sólo en los últimos 10 años, se han construido 40,000 nuevas unidades de condominio, edificios de oficinas y hoteles.

El puente cerca de la desembocadura del río fue reconstruido en 1995, pero está claro que no se tuvo en cuenta el flujo de tráfico actual. Los barcos no pueden atravesarlo cuando está bajado, y los vehículos hacen fila por cuadras y cuadras cuando está levantado.

“Es siempre un baile en la cuerda floja tratar de equilibrar las necesidades de cada medio de transporte”, dijo Barry Dragon, director del programa del puente del Séptimo Distrito de la Guardia Costera. “Cuando se sube el puente, todo el mundo lo ve como el problema evidente que nadie quiere reconocer, y todos piensan que no dejar que se levante es la panacea milagrosa. Pero eso podría empeorar el tráfico en Brickell Avenue. Sumar 30 minutos a los tiempos de bajada del puente no va a resolver un problema causado por un exceso de automóviles en una carretera saturada”.

La Autoridad de Desarrollo del Downtown (DDA) y el Departamento del Transporte de la Florida no están de acuerdo con las conclusiones de la Guardia Costera. El análisis comparativo de ambas instituciones, llevado a cabo por la firma consultora A&P Transportation Engineers, mostró que implementar nuevos horarios en que el puente se mantenga bajado de 7:35 a.m. a 9:29 a.m. y de 4:35 p.m. a 6:29 p.m. representaría una diferencia significativa para los conductores. Los horarios actuales en que no se levanta el puente son de 7:35 a 8:59 a.m., de 12:05 a 12:59 p.m. y de 4:35 a 5:59 p.m.

“Yo respeto completamente la labor de la Guardia Costera y la difícil situación de un río en que se realiza trabajo”, dijo el comisionado de la Ciudad de Miami Ken Russell, quien es el presidente de la DDA. “Esta situación se está convirtiendo en una batalla de expertos y en una batalla de voluntades. Se puede llegar a un acuerdo común. Pero hay un hecho obvio que no se puede pasar por alto: si permitimos que ese puente se levante a las 6 p.m., estamos paralizando la ciudad”.

Aunque la hora pico de la mañana es terrible, el congestionamiento es aún peor de 4 p.m. a 7 p.m. cuando el volumen de tráfico sobre el puente alcanza los 12,200 vehículos por hora. Levantar el puente en el horario actual a las 6 y las 6:30 p.m. exacerba el impacto, cuyo efecto reverbera a las calles e intersecciones circundantes. Extender el horario de mantener bajado el puente a las 6:29 p.m. podría incrementar el flujo del tráfico en un 38 por ciento, según concluyó el estudio.

Pero la Guardia Costera presentó un segundo análisis que muestra que el aumento del número de barcos que esperaría en fila a que se levante el puente podría asimismo incrementar el tiempo en que el mismo esté elevado a 10 o 12 minutos.

Pero la DDA estima que el congestionamiento causado por el levantamiento del puente llega a sumar hasta $12 millones al año en productividad perdida e ingresos perdidos para los negocios del downtown.

El número de autos no se va a reducir. El crecimiento continúa sin parar. Nuevos proyectos están en marcha, nuevos rascacielos tendrán pronto nuevos ocupantes, y se proyecta que la población habrá aumentado a 106,000 para el 2021, dijo la DDA, la cual ha estado presionando para que se haga al menos un período de prueba para los horarios extendidos de bajada del puente.

“Cada vez que se abre el puente, en particular durante las horas pico, el tráfico se embotella y los negocios en el centro urbano quedan paralizados”, dijo la directora ejecutiva de la DDA Alyce Robertson. “No hacer nada, o seguir haciendo lo mismo, no es una opción aceptable para nosotros. Tenemos que colaborar para buscar una solución que beneficie a los residentes, empleados y visitantes del downtown de Miami”.

Dragon dijo que es difícil justificar la necesidad de un período de prueba cuando los datos de su informe de 75 páginas muestran que extender el período de bajada del puente tendría un impacto mínimo y podría incluso empeorar el tráfico. Establecer nuevas regulaciones sería costoso y tomaría 90 días, dijo.

“A mí me gustaría ver un estudio comprehensivo del tráfico en todo el downtown”, dijo Dragon. “Tenemos otros 12 puentes, y en el menos concurrido en 12th Avenue las colas se disuelven en seguida. El Condado tiene un nuevo sistema para controlar los semáforos. Tratemos de averiguar cómo podemos tener el impacto más positivo sobre esta situación sin castigar a los usuarios de las vías acuáticas”.

El puente abre a la hora en punto y a la media hora de lunes a viernes entre las 7 a.m. y las 7 p.m. si hay un barco en espera. Entre las 7 p.m. y las 7 a.m. y durante los fines de semana, el puente abre a pedido (por radio, bocina o bandera). El puente abre por excepción en caso de emergencias, barcos en apuros, barcos gubernamentales y remolcadores que estén remolcando barcos de carga. Si un barco alega que tiene una emergencia y se descubre que está haciendo una afirmación ilegítima, puede recibir una multa de hasta $27,000.

Pero un estudio anterior hecho por el bufete legal de Richard Lydecker, miembro de la DDA, concluyó que las aperturas impropias del puente durante las horas de bajada por parte de los empleados del mismo — generalmente para acomodar el paso de yates — era la causa de los embotellamientos que llegaban a extendían hasta la I-95.

El estudio de la Guardia Costera concluyó que el puente levadizo se levantaba durante los períodos de bajada un promedio de 14 veces por mes, y el 91 por ciento de las veces se hizo para barcos exentos de las reglas de la bajada del puente. Solamente se abrió un promedio de 1.2 veces al mes durante el período de bajada para barcos no exentos.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de junio de 2017, 2:38 p. m. with the headline "Guardacostas rechazan propuesta sobre puente levadizo de Brickell."

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