Estas son las casas más vulnerables de Miami-Dade, demuestra el huracán Irma
El enorme árbol de pino que se vino abajo por los vientos del huracán Irma y aplastó parte de una casa móvil en Sweetwater, cayó justamente encima del cuarto donde duermen cuatro hermanitas, destruyéndolo por completo.
“Habrían estado durmiendo ahí”, dijo un vecino. “Son unas niñas que lo que tienen es como 3 a 6 años [de edad]”.
Afortunadamente, la familia decidió escuchar las advertencias de las autoridades e irse a un lugar seguro.
Los pocos vecinos que se arriesgaron a esperar el paso del fuerte ciclón en Lil Abner Mobil Homes Park, en la calle Flagler y la avenida 112 del noroeste, dijeron que el estruendo tras la caída del árbol por los vientos del domingo, se sintió en “casi todo el trailer park”.
“Fue como si se cayera un pedazo del cielo. ¡Bum!” dijo Ana Morales, quien se quedó allí para no dejar sola a su madre enferma, a pesar de que el condado Miami-Dade ordenó la evacuación de todas las casas rodantes. “No nos dio tiempo de evacuar, cuando la convencí ya era tarde y yo no tengo carro”.
Miami-Dade no experimentó lo peor de Irma, que dio un giro hacia la costa oeste de la Florida azotando zonas como Naples y Tampa, luego de devastar los Cayos. Pero de todos modos el huracán causó estragos en esta parte del estado. Y en los parques de casas móviles, las viviendas más vulnerables, los vientos destruyeron algunos techos, dejando inundaciones y goteras.
Fue como si se cayera un pedazo del cielo. ¡Bum!
Ana Morales
vecinaEn Florida hay casi 54,000 casas móviles, cuyos dueños o inquilinos son turistas y personas jubiladas, muchos de ellos de bajos recursos, que buscan costos asequibles. En Miami-Dade hay alrededor de 13,000; en Palm Beach, unos 19,000; y en Broward aproximadamente 21,500, según el Censo de los Estados Unidos.
Como todos los barrios, los parques de remolque no son monolíticos. En los más pudientes hay enormes casas prefabricadas y personalizadas. Pero muchos otros están llenos de precarias viviendas de metal. Durante el huracán Andrew en 1992, comunidades enteras de parques de casas móviles fueron destruidas en el sur de Miami-Dade.
Tras Irma, el mayor daño reportado hasta ahora es el árbol que aplastó la vivienda sobre la 11003 NW Flagler Terrace. El Nuevo Herald no pudo contactar el martes a los dueños de la casa, una familia centroamericana, según los vecinos. Las autoridades de Sweetwater fueron al lugar el lunes por la tarde a evaluar los daños.
De todos modos, residentes de este tipo de viviendas desde Homestead hasta Miami dijeron que se sienten afortunados de que Irma no azotó Miami-Dade como un huracán categoría 5, como se pronosticó originalmente. En parques de casas rodantes en los Cayos de Florida y en Immokalee, una zona rural cerca de Naples, el ciclón destruyó decenas de casas y dejó muchas familias desamparadas.
“Figúrate tu, nos habría desaparecido todo”, dijo el cubano Tomás Rodríguez, quien ha vivido en Lil Abner por 22 años y evacua cada vez que se acerca una tormenta. “A nosotros se nos llevó parte del techo y se coló el agua por los hoyos del piso, pero no estábamos aquí, llegamos ayer (lunes)”.
El martes, la principal preocupación de los vecinos del barrio en Sweetwater, era los tres días que tienen sin electricidad. Además se preguntan si el gobierno les ayudará con las reparaciones de sus casas a través de la agencia federal para emergencias FEMA.
Hacia las 3 de la tarde Carolina Rodríguez, la esposa de Tomás, empezaba a preparar algo de comida en un asador de patio que funciona con un tanque de gas, pero que ahora está lleno de carbón.
“Se nos acabó el gas y no hay dinero para comprar más”, dijo Carolina, quien es nicaragüense. “Estamos desesperados, estas casas son un horno, un microondas, y aquí hay muchas personas mayores que sufren de presión alta”.
Los vecinos hicieron un llamado a las autoridades, a la compañía de electricidad FPL, y a “quien nos quiera escuchar”.
“La gente que vive aquí es porque es pobre, no tiene a donde ir ni como arreglárselas. No se concentren primero en las áreas residenciales y se olviden de los parques de trailer, por favor póngan la luz”, imploró Carolina mientras su esposo y otros vecinos asentían con la cabeza.
La reportera del Miami Herald Monique O. Madan contribuyó con esta información.
Siga a Brenda Medina en Twitter: @BrendaMedinar
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de septiembre de 2017, 6:57 p. m. with the headline "Estas son las casas más vulnerables de Miami-Dade, demuestra el huracán Irma."