Habla hombre que salvó al agente de policía de Miami: “¿Cómo no iba a ayudarlo?”
El martes por la mañana William Ramírez conducía a su empleo donde trabaja dándole mantenimiento a diversos tipos de embarcaciones cuando vio en la calle 79 del noroeste algo que lo desconcertó: un policía de Miami tirado en el suelo, tratando de protegerse de los disparos que le hacía un hombre con un fusil automático de gran potencia.
Ramírez actuó con rapidez y giró bruscamente, interponiendo su Dodge Caravan entre el agente y el agresor, cubriendo así al agente. Después abrió la puerta del pasajero, puso a salvo al agente Rosny Obas y arrancó del lugar.
La lección de su heroico esfuerzo durante una caótica balacera en las calles de Miami es la siguiente: la mejor forma de detener a un malhechor armado es con una furgoneta.
“La policía trabaja para protegernos”, dijo Ramírez. “Tenemos que ayudarlos. ¿Cómo no iba a hacerlo?
El miércoles por la mañana Ramírez recibió una llamada de agradecimiento del alcalde de Miami, Tomás Regalado. El alcalde le dio las gracias por meterse en la línea de fuego. La policía de Miami, dijo que Ramírez desempeñó un importante papel en salvarle la vida al agente Obas, y planea reconocerlo con una placa en la próxima reunión de la comisión municipal.
“Creo que Dios intervino para salvar a nuestro agente”, dijo Rodolfo Llanes, jefe de la policía. “A fin de cuentas, Dios puso a este hombre allí para ayudarlo, y lo hizo”.
El incidente tuvo lugar el martes por la mañana en plena hora pico del tráfico.
La policía de Miami dijo que el chofer de taxi Frantzy Armand, de 28 años, identificado por la policía como el agresor, tuvo un pequeño accidente con otro taxista el lunes. Luego, Armand se dirigió a las oficinas de la compañía en la calle 79 y la segunda avenida del noroeste, donde, piensan los investigadores, vandalizó varios taxis.
El martes por la mañana, la compañía llamó a la policía. Obas, un novato con apenas nueve meses en el departamento, escribía un reporte cuando un empleado vio a Armand que pasaba por el lugar. Obas trató de hacer que se detuviera. Armand se paró, y de repente y sin previo aviso comenzó a dispararle con fusil que tenía dentro de una bolsa de lona, dijo la policía. El arma se le encasquilló a Armand, quien después logró arreglarla y volvió nuevamente a dispararle a Obas que le devolvió el fuego.
Al mismo tiempo, Ramírez, un colombiano de 47 años, casado y con dos hijos que vive en Miami desde hace 14 años, manejaba su furgoneta hacia el este con rumbo a su trabajo en Miami Beach. Escuchó cuando Obas le ordenaba a Armand que se detuviera. Cuando Armand salió del taxi disparando, Ramírez dijo que actuó por instinto y metió el vehículo con las balas silbando a menos de cinco pies de distancia.
Un automovilista que pasaba por el lugar fue herido en el hombro. La policía no ha determinado aún si el proyectil salió del arma de Obas o del fusil de Armand.
Después que Ramírez metió a Obas en la furgoneta y salió a toda velocidad del sitio, con el agente gritándole que siguiera manejando, Ramírez detuvo la furgoneta a ocho cuadras del lugar, en la calle 79 y la cuarta avenida del noroeste. Ramírez le dio a Obas agua de una botella que tenía. Recuerda haber escuchado a Obas decirle a otros agentes que gracias a él, estaba vivo.
“Estaba pálido”, dijo Ramírez al hablar de Obas.
Mientras Ramírez y Obas se alejaban de las balas, Armand subió al auto patrullero abandonado y se dirigió a North Miami. Frustrado y atrapado en medio del tráfico de la calle 123 y la 15 avenida del noroeste, Armand disparó indiscriminadamente el fusil e hirió a otro conductor. Después se dirigió a Biscayne Boulevard, giró al sur y luego al este rumbo a Sans Souci Boulevard.
A un cuarto de milla al este de Biscayne, en una calle llena de árboles y de condominios, Armand comenzó a disparar otra vez. Esta vez, un agente de la policía de North Miami que estaba fuera de servicio escuchó los disparos, se le acercó y le dijo que bajara el arma. Cuando Armand se negó, el agente abrió fuego, y lo alcanzó con varios balazos. Armand fue aerotransportado al Hospital Jackson Memorial.
Armand, que trabaja en la empresa Central Cab, de Miami Beach, y vive en Miramar, fue acusado de dos cargos de intento de asesinato, uno contra un policía y el otro contra un automovilista. El incidente provocó un verdadero caos en Miami y North Miami.
Armand también fue acusado de disparar un arma en público y se le negó salir en libertad bajo fianza. Los cargos contra él en Miami están todavía pendientes.
Eugene Gibbons, abogado del Sindicato de Policía al que pertenece Obas, dijo que se reunió con Ramírez el martes, le estrechó la mano y le agradeció lo que hizo.
“Estaba de muy buen humor y muy perceptivo”, dijo Gibbons. “Era una situación en que había un agente con una pistola contra un sujeto que le tiraba con un fusil de gran potencia. Era una enorme desventaja”.
Ramírez, que habla poco inglés, dijo que está ansioso de recibir el homenaje de la ciudad de Miami, aunque agregó que su familia está enojada con él por meterse en medio del peligro.
“Quiero a este país”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2015, 11:43 a. m. with the headline "Habla hombre que salvó al agente de policía de Miami: “¿Cómo no iba a ayudarlo?”."