Trabajadores de David’s Cafe reciben salarios atrasados
Tras una batalla de más de un año para recuperar sus salarios atrasados, dos decenas de empleados de un icónico restaurante cubano en Miami Beach finalmente recibieron los cheques con parte del dinero que se les debía.
A finales de octubre, los propietarios del restaurante David’s Café II, que cerró sus puertas en julio del 2012, acordaron pagar el 75 por ciento del total en salarios atrasados a 20 antiguos empleados que presentaron una demanda civil en su contra.
Los dueños del restaurante, Alfredo González, María González, Adrián González y Laura Collard-González, pagaron un total de $36,274. Los González aún mantienen abierto el restaurante original, David’s Café, en la Collins Avenue.
La familia, que se ha negado a hablar con El Nuevo Herald por más de un año, no respondió a un mensaje el viernes.
Los ex empleados se reunieron el viernes en el Parque Flamingo en Miami Beach para recibir los cheques, distribuidos por uno de los líderes del grupo, Carlos Pérez. Varios dijeron que no han conseguido empleo en el último año y que el dinero que recibieron les ayudaría a pagar deudas acumuladas. Cada uno recibió entre $1,000 y $3,000.
Pero algunos de ellos dijeron que no se sentían seguros de cantar victoria hasta que sus bancos les confirmen que los cheques tienen fondos. En varias ocasiones el año pasado, los trabajadores recibieron cheques sin fondos de la empresa.
“Está bueno que por fin nos hayan pagado pero me aseguraré cuando vea el dinero en mis manos”, dijo Hilda Manzanares, una hondureña que trabajó en David’s Café II por tres años y que cobró $2,100 en pagos atrasados. “Con todos los engaños de antes, ¿quién sabe?”.
Desde septiembre del 2012, el grupo ha protestado públicamente y ha buscado ayuda de varias autoridades, desde un programa condal contra el robo de salario y la Policía de Miami Beach hasta el Departamento de Trabajo federal y un abogado civil.
El Condado Miami-Dade es uno de los pocos que cuenta con una ordenanza contra el robo de salarios, pero no ayudó al grupo de David’s Café II. Funcionarios condales se comunicaron con los González a finales del 2012 para tratar de alcanzar un acuerdo de pago, los González dijeron que no tenían recursos para pagar lo que debían. El programa condal no tiene el poder judicial de obligar a los empleadores a pagar.
En diciembre, un oficial condal ordenó a los propietarios de David’s Café II pagar el triple de la cantidad debida a cada uno, más los costos administrativos. Sin embargo, no pagaron.
En otra investigación, el Departamento del Trabajo determinó que el restaurante les debía dinero a los trabajadores y le ordenó cumplir con un acuerdo de pago. Los González tampoco cumplieron con ese acuerdo.
Desesperados, los trabajadores recurrieron a la justicia civil en febrero. El abogado laboral Noah Warman, quien aceptó llevar el caso pro bono, presentó una demanda federal acusando a los dueños del restaurante de violar la Ley de Estándares Laborales Justos.
“Estoy contento de que los trabajadores recibieran parte de su dinero”, dijo Warman. “Pero lo frustrante de todo esto es que hayan tenido que acudir a un abogado y una demanda en primer lugar para que les pagaran lo que se les debía. Es absurdo”.
De acuerdo con las leyes de la Florida, pagarles a los empleados con cheques sin fondos no es un delito.
Además de acudir a las autoridades, los ex trabajadores de David’s Café II organizaron manifestaciones con pancartas frente al restaurante, particularmente los martes, cuando un grupo de políticos de Miami Beach se reúne en el lugar.
Pérez, quien trabajó en el restaurante por casi 10 años, dijo que al principio le apenaba protestar frente al local.
“Yo llegaba con mi pancarta y me quedaba calladito en una esquina”, recordó Pérez. “Pero con el tiempo me fui soltando y era el que más gritaba y reclamaba. Ya no me daba ni pena ni miedo”.
Pérez se convirtió en uno de los principales activistas del grupo, apareciendo en debates en la televisión y otros eventos para denunciar a los propietarios del restaurante y abogando por los derechos laborales de otros trabajadores.
Según Pérez, quien hizo a mano camisetas para él y sus compañeros para vestir durante las protestas, el proceso de demandar el pago de sus salarios lo ha convertido en una persona más consciente de sus derechos.
“Ahora yo no me quedo callado”, dijo Pérez, quien está considerando ayudar a organizar a otras víctimas de robo de salario en Miami. “Reclamaré para que se me cumplan mis derechos en todos lados”.
De acuerdo con Warman, el resultado más importante de la demanda es que ahora los trabajadores están más informados y reconocen el poder que tienen cuando se organizan.
Aun así, algunos ex empleados, como Ligia Ulloa, lamentaron el viernes las dificultades que tuvieron que atravesar por no recibir sus pagos a tiempo.
“Yo desde que me fui de allí estoy viviendo del fondo de desempleo y porque mi hijo me ayuda”, dijo. “Qué bueno que nos pagaron porque algo es algo, pero fue una injusticia”.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de noviembre de 2013, 9:10 p. m. with the headline "Trabajadores de David’s Cafe reciben salarios atrasados."