Subvenciones públicas acaban en escuelas privadas de Doral
El recién creado Doral College recibió hace dos años $400,000 que ayudaron a la pequeña institución novata abrir sus puertas. La “subvención” provino de manos de Doral Academy Charter High, una escuela que funciona con fondos públicos administrada por la misma compañía.
Los fondos permitieron a Doral College mantenerse solvente e impulsaron un esfuerzo conjunto con la escuela chárter para establecer un programa interno de doble matrícula. Pero la transacción llamó además la atención de los auditores de escuelas públicas de Miami-Dade, quienes pasaron el último año cuestionándose por qué y cómo una escuela financiada por el estado podía pasar cientos de miles de dólares a un college privado y sin acreditación.
“La autoridad y la legalidad de dichos gastos tampoco nos quedan claras”, escribieron los investigadores en una auditoría presentada el martes.
Los auditores afirman que tanto la subvención como un problemático contrato de arrendamiento que investigaron son evidencia de un problema a mayor escala creado cuando las juntas directivas independientes encargadas de supervisar las escuelas chárter comparten estrechos vínculos con las compañías a las que se les paga para administrar las escuelas publicas, a menudo con ánimo de lucro. En el caso de Doral College, varios miembros de las juntas directivas de la escuela y el college ocupan varios otros puestos en la gigante de las escuelas chárter Academica, la cual administra ambas escuelas.
El presidente de Academica Fernando Zulueta se negó a hacer comentarios el martes al ser abordado por un reportero.
Pero en una acerba respuesta a la auditoría, una abogada que representa la escuela dijo que la subvención era una transacción legítima entre asociados en la educación, quienes coexistían dentro de la misma compañía cuando la escuela chárter separó los $400,000 para el College. La auditoría crítica del distrito, alegó la abogada Eleni Pantaridis, omitió hechos cruciales y fue la labor defectuosa de un investigador prejuiciado que “no apoya el sistema de las escuelas chárter”.
“Ellos están escogiendo a su gusto los hechos que les vienen bien e ignoran los hechos que no”, dijo ella el martes durante una audiencia.
Los auditores, bajo la supervisión del investigador Jon Goodman, empezaron a escudriñar las transacciones en cuestión hace alrededor de un año, luego que una inspección de las declaraciones financieras de Doral Academy Charter High puso al descubierto la subvención y un acuerdo de arrendamiento que los auditores también investigaron.
Ellos dijeron que el contrato de arrendamiento permitió al arrendador de la escuela cancelar el contrato antes de tiempo y dejar a la escuela que se responsabilizara por $4.5 millones en mejoras a la instalación, la cual es propiedad de los accionistas de Academica.
En el caso de la subvención, los auditores no estaban seguros de cuán legal era — aunque no han presentado prueba alguna de que sea ilegal — y señalaron que Doral College carece de acreditación y no puede dar cursos de doble matrícula bajo las leyes de la Florida. Además, ellos dijeron que la transacción, que en esencia condona un préstamo anterior de $400,000, fue aprobada por los presidentes de la universidad y la secundaria sin ser presentada ante la junta directiva de Doral Academy Charter High en pleno durante una asamblea pública, como se exige.
Los investigadores elaboraron asimismo un diagrama de flujo que muestra lo que según ellos son las relaciones entrecruzadas entre la secundaria, Doral College y Academica, la cual administra 54 escuelas chárter de Miami-Dade y ganó $9.5 millones en cobros de administración durante el curso escolar 2011-12.
El diagrama muestra que algunos miembros de la junta directiva de la secundaria trabajan como directores de otras escuelas administradas por Academica, y pertenecen además a la junta directiva de otras instituciones afiliadas a Academica. Por ejemplo, Luis Fusté, presidente de Doral College, es además el vicepresidente de Doral Academy. Pero Fusté dijo en un comunicado que es fácil de explicar su doble papel: “El programa de la universidad estaba originalmente bajo la misma sombrilla que Doral Academy High y se creó para brindar una experiencia universitaria de fácil transición para sus estudiantes de nivel secundario”.
Los investigadores incluyeron además a la presidenta de Doral College, la senadora estatal Anitere Flores, en su diagrama. Flores, legisladora de Miami, dijo que ella no había leído todavía la auditoría y no podía comentar sobre la subvención de $400,000, aunque señaló que Doral College no es la entidad que está siendo auditada.
Pantaridis, la abogada de la escuela, dijo en su respuesta que “la composición de la junta de Doral College está de completo acuerdo con todos los requisitos estatales y del distrito, y no viola ningún estatuto de la Florida o el contrato de escuelas chárter entre las Escuelas Públicas de Miami-Dade y Doral Inc. Ninguno de los miembros de la junta directiva de Doral tienen interés financiero alguno en Academica, el arrendador o ninguna otra entidad que hace negocios directamente con Doral”.
Dijo además que el arrendador de Doral Academy Charter High había desechado la cláusula de cancelación temprana en su contrato, y la subvención investigada había sido aprobada anteriormente por la junta de la secundaria como un préstamo en los presupuestos anuales, todas medidas criticadas por los auditores como tomadas “a posteriori”.
Ella dijo además que los auditores no notaron que la universidad ya había devuelto $200,000 a la secundaria.
“Los auditores parecen simplemente haberse fijado en las dos transacciones ignorando el contexto”, dijo.
El martes, Pantaridis alegó con éxito que el comité de auditorías del distrito pospuso una audiencia sobre el tema antes de enviar la auditoría a la Junta Escolar de Miami-Dade, algunos de cuyos miembros asistieron a la audiencia. Dijo que los auditores sólo le dieron dos días laborales para revisar su auditoría final antes de la audiencia del martes.
No obstante, el auditor principal José Montes de Oca dijo que él no tenía motivación política alguna, y que más reuniones no tendrían como resultado una auditoría más lenitiva.
“Las conclusiones no cambiarán”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de diciembre de 2013, 3:30 a. m..