El puente iba a llevar a FIU a la cumbre del éxito. Ahora pudiera arrastrarla al abismo
La Universidad Internacional de Florida (FIU) acogió la idea de un monumento a la institución.
Cuando Munilla Construction Management ganó un contrato de $9.4 millones hace tres años para construir un puente sobre la Calle 8 del Suroeste, prometió entregar un diseño “inspirado” por la universidad y construido por los propios alumnos de FIU.
La compañía destacó que casi la mitad de su equipo, incluido el presidente de la compañía y el ingeniero de proyectos, eran graduados de FIU. Y propuso incorporar un método innovador de construcción de puentes al cual la universidad había dedicado todo un centro, algo que la escuela pudiera resaltar cada año en su conferencia sobre la construcción acelerada de puentes.
Antes de que colapsara el jueves, se suponía que el puente UniversityCity Prosperity sería un símbolo de destreza para una universidad que en pocas décadas se convirtió de una escuela suburbana en una institución de peso en la arena escolástica. Más que un camino seguro para los miles de estudiantes que viven a lo largo de la concurrida Tamiami Trail en el pequeño suburbio de Sweetwater, la estructura iba a ser la joya de la corona del campus Modesto A. Maidique de FIU en el oeste de Miami-Dade.
Pero ahora que se encuentra en un momento trágico, el proyecto es responsabilidad de la institución. Mientras los rescatistas se esforzaban por sacar los cuerpos y los automóviles aplastados por los escombros el sábado, la larga lucha de FIU para salir de las ruinas solo comenzaba.
"El colapso del puente nos ha dejado pasmados. Nos entristece", dijo el presidente de la Universidad, Mark Rosenberg, en una declaración en video. “Es exactamente lo contrario de lo que pretendíamos”.
Las grandes esperanzas de FIU con el puente, que en última instancia costó $14 millones, se hicieron evidentes hace una semana en el fulgor de lo que en ese momento parecía ser la exitosa construcción de un tramo de hormigón de 950 toneladas sobre la Calle 8 del Suroeste. Un grupo de políticos, incluido el congresista federal Mario Díaz-Balart, se reunió para celebrar mientras se lanzaba una ráfaga de comunicados de prensa. Tras el colapso del puente, el senador federal Marco Rubio, profesor adjunto de FIU, voló desde Washington a Miami en el mismo avión que Rosenberg para ver el accidente en persona.
Los hombres están entre los muchos seguidores que se han congregado alrededor de FIU por años, desde su creación en un campo de aviación abandonado en 1972. Durante ese tiempo, el alumnado de la escuela ha crecido a más de 54,000; se han graduado más de 200,000 personas y se han abierto escuelas acreditadas de Derecho, Medicina e Ingeniería. La universidad dice que más de 100,000 de sus graduados permanecen en Miami, ocupando algunos de los puestos comerciales y políticos más destacados en la región, incluido el alcalde de Miami.
Pero a raíz del colapso del puente, un desastre de causas aún desconocidas, FIU se quedó sola. Si bien el Departamento de Transporte de la Florida (FDOT) y su contraparte federal desempeñaron papeles importantes en el financiamiento y la supervisión del diseño y la construcción del puente, la universidad ha sido la principal causa del colapso.
“No es un proyecto de FDOT. Es un proyecto de FIU”, dijo el gobernador Rick Scott durante una conferencia de prensa en la universidad la noche en que se derrumbó el puente.
Con sus empleados que forman parte de la mitad del equipo del proyecto y Rosenberg que tiene la última palabra sobre la selección del equipo de diseño y construcción, FIU ciertamente lideró el trabajo en el puente. Hace años, FIU planeó, administró y supervisó el diseño y la construcción de la estructura, cuyo colapso le costó la vida a al menos seis personas.
La universidad también era responsable de inspeccionar el proyecto, según una ley estatal que otorga autonomía a las universidades sobre sus propias construcciones, a pesar de que el puente se extendía sobre una carretera estatal y dentro de los límites municipales de Sweetwater.
La universidad está “exenta del código local de construcción y de las jurisdicciones locales”, dijo Charlie Danger, jefe de construcción retirado del condado Miami-Dade. “Hubiera sido bueno tener otro par de ojos allí. Pudo haber ayudado”.
Miami Dade College, la institución de educación superior más grande del país, lidió con una situación similar cuando un garaje se cayó en su campus de Kendall hace seis años y mató a cuatro personas. La Administración Federal de Seguridad y Salud Ocupacional determinó que la institución usaba inspectores contratados que “actuaron mal y de manera inaceptable”, pero finalmente la universidad ganó millones de su contratista en una demanda y pudo sobrevivir a las consecuencias.
Pero este caso es diferente.
Lejos de ser un estacionamiento prefabricado, el puente de FIU fue una hazaña de ingeniería diseñada para acentuar el centro de Construcción Acelerada de Puentes de FIU, un líder en el campo relativamente nuevo de construcción de puentes en el cual la estructura se construye en otra parte y luego se monta en el lugar. Y su contratista, MCM, es una compañía reconocida internacionalmente con profundas conexiones políticas.
“A menos que esta catástrofe se maneje de manera rápida y decisiva, a FIU le tomarán muchos años para superar el escarnio”, dijo el ex presidente de FIU Modesto Maidique, un ingeniero entrenado en MIT cuyo nombre está en el campus arruinado por el colapso del puente.
Maidique dijo que el centro de construcción acelerada de puentes de la universidad y su director, Atorod Azizinamini, siguen siendo de primera categoría, pero espera que se vean perjudicados tras el accidente: “Es triste que esto lo afecte, aunque creo que no tuvo que ver con eso”.
Marc Sarnoff, fiduciario de FIU y abogado de aviación que una vez hizo campaña por el gobernador Scott, espera que la reputación de la universidad no sufra durante la larga espera mientras la Junta Nacional de Seguridad del Transporte realiza su investigación.
"He pasado por 10 grandes accidentes de aviación en mi vida. Te sorprendería lo que la gente dice que pasó al principio, en comparación con lo que sucedió al final", dijo Sarnoff, un ex comisionado de la ciudad de Miami.
Pero las investigaciones toman tiempo, y las acusaciones comenzaron a las pocas horas de la tragedia entre FDOT y la universidad. La autoridad de transporte estatal ha insistido en que sirvió solo como un traspaso de fondos para el proyecto, y sugirió el viernes por la noche que el ingeniero registrado de FIU pudo haber descartado imprudentemente el hallazgo de grietas en el puente después de haber sido colocado en su lugar.
FIU respondió que su equipo había notificado a un administrador estatal el día del colapso que su equipo había descubierto agrietamiento. El presidente de la universidad estatal dijo que los funcionarios de transporte de Florida estaban, de hecho, muy involucrados con el proyecto.
Rosenberg, quien se retiró de una conferencia de prensa el sábado mientras los periodistas le hacían preguntas a gritos sobre el puente, le dijo al Miami Herald que la universidad dependía de los contratistas para tomar decisiones diarias sobre el proyecto, incluyendo cuándo solicitar la aprobación del estado para desviar el tráfico del sitio de construcción. “No tenemos la responsabilidad operativa de administrar ese proyecto”, dijo. “Eso pertenece a los contratistas”.
Es una situación precaria para Rosenberg y la universidad, que obtiene gran parte de sus fondos del estado. La universidad también debe tener cuidado sobre cómo maneja su relación con sus contratistas, incluido el diseñador reconocido a nivel nacional Figg Bridge Group y el contratista MCM, una firma de Miami prominente y políticamente conectada cuyo presidente es miembro del consejo de decanos de la Escuela de Negocios de FIU.
Rosenberg dijo el viernes que no había hablado con MCM ni con los ingenieros privados que supervisan los componentes estructurales desde que colapsó el puente. Su explicación insinuó el litigio que seguramente vendrá a continuación, ya que varias partes se están culpando entre ellas.
El escritor del Miami Herald Rob Wile y el reportero de McClatchy Washington Bureau Kevin Hall contribuyeron con este informe.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2018, 7:45 p. m. with the headline "El puente iba a llevar a FIU a la cumbre del éxito. Ahora pudiera arrastrarla al abismo."