Federales arrestan policías que ‘limpiaban’ récords crediticios
Durante varios años extremadamente lucrativos, Vanessa y Mario Pérez hicieron más de $322,000 por medio de limpiar los reportes de crédito manchados de personas con historiales de malos pagos, casi como por arte de magia.
Las autoridades afirman que los Pérez tenían un arma secreta: una red de policías corruptos del Condado Miami-Dade y otros policías locales que violaban la ley trabajando para ellos en secreto. Al menos cuatro policías y una persona cuyo nombre no se menciona redactaron 215 reportes policiales falsificados por entre $200 y $250 cada uno, los cuales fueron usados por el matrimonio para alegar que sus clientes habían sido víctimas de robo de identidad, lo cual no era cierto.
Los cuatro policías escribieron más de 130 de esos falsos reportes, según la fiscalía federal.
Las falsas alegaciones de robo de identidad brindaron a los clientes del matrimonio — quienes pagaron $1,500 cada uno por los servicios de los Pérez — con una excusa oficial para sus malos historiales de crédito de modo que pudieran eliminar ítems negativos de los mismos, alegó la fiscalía. Por su parte, los clientes mejoraban su puntaje de crédito en las agencias de reportes de crédito como Equifax y podían obtener de nuevo tarjetas de crédito, préstamos y otras formas de financiamiento.
Los policías de Miami-Dade George Price, de 42 años, y Rafael Durán, de 43, fueron hallados culpables recientemente de cargos de conspiración y fraude por vender a los Pérez muchos de los reportes de delito falsificados, según un acta judicial.
Los dos policías veteranos están acusados de usar “en secreto” su autoridad “para enriquecerse a cambio de actos oficiales”, afirma el acta judicial.
Asimismo, Durán está acusado de redactar otros reportes policiales falsos para sí mismo y “un asociado personal” — alegando ser víctimas de robo de identidad — y firmándolos con el nombre de otro policía para evitar ser descubiertos, según el acta judicial.
Otros dos ex policías veteranos, Richard Muñoz, de 45 años; y Lázaro Fernández, de 40, quienes trabajaban para las ciudades de South Miami y Miami, respectivamente, ya se declararon culpables de participar en el negocio fraudulento del matrimonio. Vanessa Pérez, de 46 años, quien abrió sus negocios de reparación de crédito a fines del 2009, y su esposo Mario Pérez, de 51, quien se le unió dos años más tarde, también se declararon culpables.
El abogado defensor de Durán, Douglas Hartman, dijo que su cliente había sido realmente víctima de robo de identidad y contrató a Vanessa Pérez en el 2010 para que lo ayudara con sus problemas de crédito hasta que finalmente rompió con ella. Durán, quien entró a la policía de Miami-Dade en 1994 y trabajó en la oficina de víctimas sexuales antes de ser relevado de su cargo, se declaró inocente y planea ir a juicio.
“El niega terminantemente haber participado en actividad criminal alguna con esta mujer [Vanessa Pérez]”, dijo Hartman el viernes al Miami Herald. “El mantiene firmemente su inocencia”.
El abogado de Price, Marshall Dore Louis, no quiso hacer declaraciones al respecto, y dijo que él acababa de enterarse de los cargos en contra de su cliente tras su arresto esta semana. Price, quien también fue relevado de su puesto, entró a la policía de Miami-Dade en 1999.
Vanessa Pérez — quien fue hallada culpable anteriormente de fraude de boletas en ausencia junto a docenas de otras personas tras las tristemente famosas elecciones de Miami de 1997 —empezó a trabajar en el negocio de reparación de crédito hace seis años. Ella creó las compañías Credit Doctor & Associates y Networth, y luego creó FSM Group y Consolidated Financial Services con Mario Pérez.
El matrimonio atraía a sus clientes con la promesa de eliminar ítems negativos de sus reportes de crédito, tales como no pagar la hipoteca de sus viviendas, el préstamo de sus autos, y sus deudas de tarjetas de crédito, de acuerdo con documentos judiciales.
Para llevar a cabo sus actividades fraudulentas, los Pérez obtenían reportes policiales falsos que decían que sus clientes habían sido víctimas de robo de identidad y eso había afectado sus historiales de crédito. Ellos obtenían los falsos reportes de manos de los cuatro policías “por medio de pagarles sobornos en dinero, directa o indirectamente”, según una declaración presentada conjuntamente con los acuerdos extrajudiciales del matrimonio.
Los Pérez pagaban sobornos de entre $200 y $250 por cada reporte falso, según la declaración. “Además, ellos compensaban de modo indirecto a varios agentes de policía que les proporcionaban los reportes falsos por medio de reparar el crédito de los agentes o de algún miembro de la familia de los mismos”, escribió el fiscal Michael Davis en la declaración.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de mayo de 2015, 9:23 p. m. with the headline "Federales arrestan policías que ‘limpiaban’ récords crediticios."