Sur de la Florida

¿Quién mató a 'El Ruso'? La gallera estaba llena pero nadie quiere hablar

En una gallera oculta entre granjas destartaladas y viveros al oeste de Hialeah, el derramamiento de sangre era algo común.

Por lo general, la sangre que corría era de los gallos de pelea muertos, a los que apostaban pequeñas fortunas. Pero esta vez la sangre que corrió fue la del hombre que arbitraba las peleas, a quien le dispararon a bocajarro en medio de la concurrida gallera.

Los detectives encontraron a José Raudel García, de 46 años y conocido como "El Ruso", desplomado en medio del centro, con la bolsa de artículos de su profesión todavía colgando del cuello, y el cuerpo acribillado.

Dos meses después, el asesinato sigue sin esclarecerse. Y las razones abundan. Este deporte ilegal, que hace medio siglo era un tipo de entretenimiento familiar en la Florida, ha tenido que pasar a la clandestinidad ante la presión de la ley y ahora se practica en galleras secretas como la que fue el escenario de los hechos.

García era bien conocido en los círculos de las peleas de gallo, pero nadie en la gallera llamó a la policía el día que lo ultimaron. Su familia fue la que llamó a las autoridades después de enterarse . Cuando la Policía finalmente llegó una hora después, encontraron docenas de gallos de pelea, algunos muertos en latones de basura, otros esperando el combate en hileras de jaulas.

Vista de una gallera ilegal en el noroeste de Miami-Dade. José Raudel García, árbitro de peleas de gallos, fue asesinado en este lugar el 20 de abril del 2018.
Vista de una gallera ilegal en el noroeste de Miami-Dade. José Raudel García, árbitro de peleas de gallos, fue asesinado en este lugar el 20 de abril del 2018. Miami-Dade Police

Pero los gallos no hablan y no han encontrado otros testigos.

"Es una comunidad muy cerrada y nadie quiere delatar", dijo Michael Brajdic, detective de homicidios de Miami-Dade. "Nadie me ha dicho una palabra sobre este caso, y allí había más de 50 personas".

Ilegal aquí, popular en otras partes

El antiquísimo deporte de las peleas de gallos todavía es legal y popular en muchas partes del mundo, incluida América Latina. El mes pasado, en Filipinas celebró la Slasher Cup, el mayor torneo mundial de esta actividad, que se celebra todos los años. Un gallo llamado Greengold Uno resultó campeón tras seis días de peleas.

Pero las peleas de gallos son ilegales en la mayoría de Estados Unidos, donde los activistas de los derechos de los animales las consideran crueles e inhumanas, aunque siguen siendo populares y aprobadas por el gobierno en Puerto Rico, donde generan unos $100 millones anuales en apuestas, consumo de alimentos, bebidas y el costo de los boletos.

Florida prohibió oficialmente las peleas de gallos en 1985, pero durante mucho tiempo fueron abiertas y populares en todo el estado, con torneos en ciudades como Orlando y San Agustín, que atraían a jugadores y aficionados de todas partes del país.

Miami tiene su rica historial de peleas de gallos. Para muchos de los inmigrantes de la región, las peleas de gallos eran algo tan querido como el dominó y la cerveza fría.

Vista de una gallera ilegal en el noroeste de Miami-Dade. Josée Raudel García, árbitro de peleas de gallos fue ultimado a balazos en este lugar el 20 de abril del 2018.
Vista de una gallera ilegal en el noroeste de Miami-Dade. Josée Raudel García, árbitro de peleas de gallos fue ultimado a balazos en este lugar el 20 de abril del 2018. Miami-Dade Police

Durante los años 1960 y 1970 había peleas de gallos abiertas en casi todo el Condado Dade, aunque las apuestas se consideraban ilegales. Grupos privados con nombres como Club Campestre Nuevo Rincón Criollo celebraban peleas en galleras grandes en el noroeste y el suroeste del condado.

Y las fuertes apuestas significaban que a veces había violencia afuera.

En 1975, uno de los dueños del Rincón Criollo fue acusado de matar a un promotor que había creado un club rival de peleas de gallos. Hace cinco años, dos hombres perdieron la vida a balazos en una gallera de mala muerte en una finca cerca de Homestead. La balacera comenzó cuando el dueño de un gallo acusó a su competidor de ponerle veneno en las espuelas a su animal.

El árbitro de la pelea, que no tenía ninguna culpa, pereció. El supuesto envenenador, Agustín Figueredo, de 67 años, fue herido de muerte. Nadie fue acusado.

Pero esa operación ilegal no era nada comparada con la gallera donde mataron a "El Ruso" el 20 de abril.

Ilegalidad en la región C9

La propiedad en cuestión está en la región rural C9, 12 millas al noroeste de Hialeah pero en realidad es un mundo ilegal que parece estar a años luz de las ciudades y suburbios de Miami-Dade. La zona al norte de Okeechobee Road es un abanico de terrenos agrícolas, viveros y canteras, y donde hay mataderos ilegales, edificios levantados sin permiso, basurales no autorizados y peleas de gallos clandestinas.

En el 2010, las autoridades de Miami-Dade, en respuesta a denuncias de activistas de derechos de los animales, crearon un grupo especial contra los mataderos y las estructuras ilegales en ese territorio. Allí descubrieron 20 galleras y 175 propiedades fueron multadas por tener estructuras ilegales, entre ellas donde matarían a García.

"Esto no es nada nuevo en la C9, que es históricamente donde sucede", dijo Rick Roig, subdirector de la oficina de cumplimiento de códigos de Miami-Dade.

Las estructuras en la propiedad de 1.2 acres, en 17998 NW 129 Ave., fueron demolidas para el 2011. La propiedad fue vendida a Antonio Guzmán, de Hialeah, en el 2016. No fue posible contactarlo para que comentara al respecto.

Según los registros de Miami-Dade, Guzmán no recibió permiso para construir ninguna estructura, pero en la parcela ahora hay un complejo de entretenimiento a todo dar. Hay una gallera cubierta con gradas como un estadio. Hay un bar y una fonda, e incluso un pizarrón blanco grande para seguir la pista a los gallos ganadores.

"Era un establecimiento con todo", dijo el detective Brajdic. "Nunca había visto algo así".

Ese día, como de costumbre, los clientes pagaron para entrar, un poco más si querían estar cerca del ring. Las peleas de gallos comenzaron a eso del mediodía y duraron varias horas, mientras los gallos se destrozaban unos a los otros con las espuelas de metal que les pegan a las patas.

Vista lateral de una gallera ilegal descubierta en el noroeste de Miami-Dade. José Raudel García, el árbitro de las pelas, fue ultimado a tiros aquí en 20 de abril del 2018.
Vista lateral de una gallera ilegal descubierta en el noroeste de Miami-Dade. José Raudel García, el árbitro de las pelas, fue ultimado a tiros aquí en 20 de abril del 2018. Policía de Miami-Dade

En en lugar había entre 50 y 70 personas, bebiendo Corona, Presidente y Heineken, y comiendo empanadas y otros platos latinoamericanos. Eran poco antes de las 9 de la noche cuando se escucharon varios disparos.

Guzmán, quien la policía dice que estaba allí esa noche, alegó que no vio nada y estaba junto a su auto en otra parte de la propiedad cuando se desató la balacera. Los espectadores salieron huyendo. Nadie llamó al teléfono de emergencias 911.

Pero alguien llamó al hermano de García en Hialeah. "¡Le dispararon a tu hermano!", le gritó por teléfono el desconocido que llamó, según una orden de registro presentada en un tribunal de Miami-Dade.

Sus familiares sabían que García estaba allí esa noche y corrieron a la propiedad. Fue cuando llegaron que la cuñada de García llamó al 911. Cuando la policía llegó, todos los testigos se habían marchado.

'Andaba con gente dura'

Nadie sabe qué provocó el asesinato. A García lo acribillaron, como una ejecución, y no está claro si en ese momento había una pelea de gallos andando o estaban de receso.

José Raudel García fue ultimado a balazos en una gallera en el noroeste de Miami-Dade el 20 de abril del 2018.
José Raudel García fue ultimado a balazos en una gallera en el noroeste de Miami-Dade el 20 de abril del 2018. HO

García, handyman y padre de siete hijos, era bien conocido en el mundo de las peleas de gallo. Le decían "El Ruso" porque era muy blanco de piel. Cinta negra de judo, García llegó a Miami hace más de 15 años de Cuba. Era amigo de Guzmán y había servido de árbitro durante años.

"Le gustaban mucho los gallos desde Cuba", dijo su cuñada, Daymi Rivera.

El amor por las peleas de gallo ya lo llevó a tener problemas con la ley.

Su primer arresto por jugar a los gallos fue en el 2004, en una propiedad al lado de donde lo mataron. Los policías lo encontraron con un revólver plateado en la cintura; le retiraron los cargos cuando entró a un programa para personas que delinquían por primera vez. Lo volvieron a arrestar en el 2008 y de nuevo en el 2014, esta vez en un caso que generó titulares cuando la policía arrestó a 158 personas en una pelea ilegal de gallos.

Pero García había sido arrestado —y logró sacarse los cargos de encima— en casos mucho más serios.

En el 2011, indican los registros, fue arrestado por intento de asesinato en un caso que después fue desestimado. Hace dos años, la policía lo acusó de robar a un hombre a mano armada durante un trato que debía "completar una transacción de inversión en una propiedad en el suroeste de Miami-Dade", según un reporte del arresto.

Esa vez García también logró sacarse el cargo de encima.

"Andaba con gente dura y estaba acostumbrado a los problemas", dijo su antiguo abogado, David Fernández. "Pero era un buen padre y un buen esposo, y no merecía que lo mataran. Espero que alguien tenga el valor de decirnos quién mató a 'El Ruso' ".

Cualquier persona con información puede llamar a CrimeStoppers de Miami-Dade al 305-471-TIPS (8477) o a la Oficina de Homicidios de la Policía de Miami-Dade al 305-471-2400.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de junio de 2018, 7:00 a. m. with the headline "¿Quién mató a 'El Ruso'? La gallera estaba llena pero nadie quiere hablar."

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