Sur de la Florida

Estafan al Medicare y huyen del país, pero a veces regresan porque extrañan a la familia

Orlando Bustabad es el estafador típico al Medicare: como jefe de una operación de estafa en Miami-Dade, presentó facturas falsas por valor de $10 millones al programa de atención médica financiado por los contribuyentes y se embolsilló una pequeña fortuna.

Bustabad se declaró culpable de confabulación para estafar, pero antes de su audiencia de sentencia, donde lo iban a condenar a 14 años de prisión, huyó de Miami a México. Después de un año fugitivo, decidió regresar para enfrentar la justicia.

Pero esto no es tan poco común como pudiera parecer, según el FBI. La oficina de la agencia en Miami le sigue la pista en este momento a unas 180 personas que han cometido delitos contra el Medicare y que han huido del país tras estafar al programa, cifra que ha aumentado en años reciente. Cuando los capturan, casi siempre es porque extrañan a la familia y regresa, como es el caso de Bustabad.

“Muchos fugitivos son capturados cuando regresan y se entregan voluntariamente después de estudiar el asunto con sus abogados defensores”, dijo Mark McCormick, agente especial supervisor del FBI, quien dirige la división de fraude a los servicios médicos.

“Estos individuos por lo general tienen lazos muy fuertes con el sur de la Florida”, dijo McCormick, agregando que otros son arrestados en países como México, República Dominicana y Costa Rica.

Casi todos los fugitivos son cubanos de nacimiento que escaparon a la isla, México y a otros países hispanohablantes para evitar ser arrestados o enjuiciados.

Cuba, donde se refugian docenas de fugitivos de estafa al Medicare en Miami, no coopera con las autoridades norteamericanas, a pesar de la reanudación de las relaciones diplomáticas durante el gobierno del presidente Barack Obama.

En los últimos tiempos no ha habido muchos arrestos de fugitivos por estafar al Medicare, y Bustabad, de 62 años, es más bien la excepción.

Bustabad, quien estaba en libertad bajo fianza mientras esperaba la sentencia en diciembre, dejó plantados al juez federal de distrito K. Michael Moore, a su abogado defensor y a los fiscales federales cuando no se presentó a la audiencia el 8 de diciembre. En su lugar, huyó a Cancún, México, y dejó a su hijo, Orlando Olver Bustabad, de 32 años y preso por el mismo delito: presentar reclamaciones falsas de medicamentos por receta. Bustabad y su hijo tenían nueve farmacias en Miami-Dade que cobraron fraudulentamente casi $5 millones en pagos del Medicare, según registros del tribunal. El hijo fue condenado a 14 años una semana antes de la audiencia de sentencia del padre.

Bustabad también dejó atrás a su esposa, Dalia Hernández, con quien se había casado en Cuba.

Pocos meses después que Bustabad huyó, su esposa lo visitó en Cancún, en marzo, y al regresar a Miami fue encausada en junio, también por cargos de estafa al Medicare.

La esposa de Bustabad fue liberada bajo fianza. Pero entonces, el veterano fiscal Christopher Clark persuadió a otro juez federal para detenerla tras revelarle que había viajado a visitar a su esposo en Cancún mientras el hombre estaba fugitivo de cargos de estafa al Medicare.

Además, la pareja se había ocultado previamente en República Dominicana durante un tiempo porque a Bustabad le preocupaba que sus farmacias eran objeto de una investigación, dijo Clark.

La jueza federal de distrito Cecilia Altonaga ordenó la detención de la esposa porque “es muy probable que huya”. La esposa se declaró culpable a principios de agosto de confabulación para estafar, antes que su esposo regresara a Miami.

Bustabad se rindió a las autoridades estadounidenses en la frontera de Texas con México a mediados de agosto. Bustabad será sentenciado el viernes 29 de septiembre.

El abogado de Bustabad dijo que el hecho de que el hijo de su defendido estaba en prisión fue lo que lo motivó a regresar.

“Entiendo que alguien le dijo que si regresaba su hijo recibiría algún tipo de beneficio”, dijo al Miami Herald el abogado de Bustabad, Terence Lenamon, quien agregó que el abogado del hijo puede haberse comunicado con el padre. No fue posible comunicarse con ese abogado.

Lenamon dijo que el padre espera que a su hijo le reduzcan la sentencia, pero que la decisión es del juez Moore. Además de su propia sentencia, Bustabad también enfrenta un nuevo cargo por no presentarse a la audiencia de sentencia.

A diferencia de Bustabad, la mayoría de los fugitivos bajo la lupa del FBI y el Departamento de Salud y Servicios Humanos están fugitivos desde hace años.

Un ejemplo: Carlos, José y Luis Benítez, quienes huyeron de Miami después de ser acusados en mayo del 2008, mientras sus encausamientos todavía no se habían dado a conocer. Los tres usaron sus pasaportes cubanos para viajar de Miami a República Dominicana, y de allí a Cuba.

Los tres hermanos fueron acusados de estafar $119 millones al Medicare con reclamaciones falsas por tratamientos contra el sida en 11 cínicas de Miami-Dade.

Los Benítez contrataron a médicos con licencia para trabajar con el Medicare, contrataron a inmigrantes cubanos para inscribir las clínicas a su nombre y pagaron sobornos a numerosos hombres de Miami-Dade que padecían del virus del sida y que tenían tarjetas del Medicare. Unos 20 acusados cayeron en la investigación a los hermanos y al final fueron condenados, excepto Carlos, José y Luis Benítez.

Cuando el Herald preguntó al FBI qué información reciente tenía sobre los hermanos Benítez, la oficina del FBI en Miami respondió: “No tenemos nada nuevo que decir”.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2018, 3:24 p. m. with the headline "Estafan al Medicare y huyen del país, pero a veces regresan porque extrañan a la familia."

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