Sur de la Florida

Vargas Llosa sobre la caída de Evo Morales: ‘Nos hemos librado de un demagogo y mentiroso’

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, dijo en Miami que la salida de Evo Morales no fue un golpe de Estado, sino la huida de un “dictadorzuelo” ante la rebelión de un pueblo. En un repaso por la realidad latinoamericana, el escritor dijo “no entender” lo que sucede en Chile y se mostró preocupado por la situación de México y su país natal, Perú.

El escritor peruano y nacionalizado español fue presentado —el miércoles 4 de diciembre— por el periodista Jorge Ramos, quien llevó el conversatorio sobre la novela más reciente del Nobel, Tiempos recios, en el Wolfson Campus del Miami Dade College, en el downtown de Miami.

“A los escritores los atraen esos monstruos, esas deformaciones que produce la historia”, dijo Vargas Llosa sobre el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo y otros hombres fuertes latinoamericanos ante un auditorio a lleno total, en una noche con temperaturas más bajas de lo normal para los estándares de esta ciudad.

Sobre la caída de Evo Morales, Vargas Llosa se mostró “contentísimo” con la salida del primer presidente indígena de Bolivia.

“Nos hemos librado de un demagogo y mentiroso”, dijo, apuntando que el actual gobierno de México “ha explotado a Evo Morales de una manera repugnante”.

Ante varias preguntas de Jorge Ramos, Vargas Llosa aseguró que está muy preocupado con la democracia en México. Señaló que las “mañaneras”, las conferencias de prensa matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador, no tienen mucho que ver con la democracia. El escritor lamentó que la economía mexicana haya dejado de atraer al capital extranjero y que se quiebre la independencia institucional.

En cuanto a las protestas en Chile reconoció “su perplejidad” a la hora de intentar una explicación, porque el país había conseguido eliminar la pobreza extrema con un progreso extraordinario en poco tiempo. Hasta el momento representaba el modelo latinoamericano para salir del subdesarrollo.

En su opinión, las protestas en Chile son similares a las de los “chalecos amarillos” en Francia, un movimiento de la clase media, que como la clase media chilena busca ciertas reivindicaciones ante el estancamiento económico.

Tiempos recios (Alfaguara, 2019) es una historia de conspiraciones internacionales e intereses encontrados en los años de la Guerra Fría. Tiene como trasfondo el golpe militar al gobierno izquierdista de Jacobo Árbenz en Guatemala, perpetrado en 1954 por el coronel Carlos Castillo Armas, con el apoyo de Estados Unidos y la CIA.

“Fue un gravísimo error que la CIA derrocara a Árbenz”, dijo el escritor en Miami.

Según Vargas Llosa el gobierno de Árbenz quería hacer de Guatemala una democracia “moderna” y un “capitalismo próspero”. Dijo además que debió haber sido “muy dramático” para el coronel guatemalteco que Estados Unidos lo considerara un “caballo de Troya” de la Unión Soviética cuando era en realidad un gran admirador del modo de vida norteamericano.

El escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner le preguntó al final de la presentación por qué Fidel Castro tenía una opinión “tan mala” de Árbenz a lo que el Nobel respondió que Árbenz no era comunista, sino que “trató de hacer reformas sin violencia”.

“Nunca metió en la cárcel a periodistas”, dijo, y contó la anécdota de un discurso en el que Castro tenía a su lado a Árbenz y repetía: “Cuba no es Guatemala”.

“Era una manera de llamar cobarde a Árbenz”.

“Árbenz somos nosotros los demócratas. No son los comunistas, no son los socialistas. Su régimen nunca fue procomunista”.

El escritor afirmó que no teme que le llamen “progre” (progresista o de izquierda) pues considera que “somos los liberales” los que “tenemos” que reivindicar al coronel guatemalteco.

Vargas Llosa dijo que su generación se desencantó con el golpe en Guatemala y perdió la confianza en un cambio democrático pacífico e impulsó hechos como la revolución cubana “con sus 60 años de dictadura” y las guerrillas en las que murieron miles de jóvenes.

El escritor calificó a Donald Trump como “populista y demagogo” y alabó a la prensa por hacer frente a la actual administración “librando una batalla por la democracia”.

Una mezcla de ensayo histórico y ficción, Tiempos recios es considerada por la crítica como su mejor novela desde la aclamada La fiesta del Chivo (2000), sobre el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

El escritor, de 83 años, escuchó la historia que se convirtió en el germen de esta novela a un periodista amigo en Santo Domingo hace tres años. Después emprendió en Guatemala las investigaciones que lo llevaron a vincular a Trujillo y República Dominicana con los hechos en torno a Árbenz y Castillo Armas, quien fue asesinado en 1957.

Con saltos temporales y una buena dosis de intriga, la novela presenta una galería de personajes definitorios de ese momento histórico, como el inmigrante judío Sam Zemurray, que hizo una fortuna en el negocio del banano y llegó a dirigir la United Fruit Company, y también Edward L. Bernays, “el padre de las relaciones públicas” y por demás sobrino de Sigmund Freud.

Fue precisamente Bernays quien consiguió dirigir la atención pública hacia Guatemala en los tiempos en que Árbenz comenzaba la reforma agraria, hecho que hizo saltar las alarmas a los grandes intereses monetarios.

Según Vargas Llosa este fue el primer y más efectivo caso de las llamadas “fake news” o noticias falsas, porque la Unión Soviética fue el “fantasma” que agitaron los publicistas para hacer que la CIA apoyara el golpe.

Ya inmerso en el tema literario, y en respuesta a una pregunta de Ramos sobre la diferencia entre el principio de su carrera y el presente, Vargas Llosa reconoció que en su juventud era muy audaz, especialmente escribiendo cuentos. Lo impulsaba la vocación, que con el tiempo se fue convirtiendo en una manera de vivir porque todo lo que hace lo aprovecha para su trabajo como escritor.

“Me siento más inseguro ahora que cuando escribía mis primeros cuentos”, dijo en una declaración que denota gran modestia para un escritor de su trayectoria.

Respondiendo a una observación de Ramos de que siempre ha tenido fascinación por los “hombres fuertes” al estilo Trujillo, aseguró que “los escritores se alimentan de caroña”, y que la literatura a lo largo de la historia ha mostrado lo que anda mal en el mundo.

Varga Llosa, que fue candidato a la presidencia de Perú en 1990, ha abordado la política y sobre todo la influencia nefasta del poder y de las dictaduras en Latinoamérica en varias de sus novelas, como Conversación en la Catedral, La fiesta del Chivo y ahora Tiempos recios.

Fue también uno de los primeros intelectuales de prestigio en retirar su apoyo a la revolución cubana después de la represión desatada por las autoridades contra el poeta Heberto Padilla en 1971.

El escritor concluyó su presentación en Miami diciendo que aunque en América Latina “muchas cosas andan mal, nunca hemos estado mejor”, suscribiendo una cita del célebre pensador austriaco Karl Popper.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de diciembre de 2019, 9:43 p. m. with the headline "Vargas Llosa sobre la caída de Evo Morales: ‘Nos hemos librado de un demagogo y mentiroso’."

Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
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