Finanzas de Rick Scott causan polémica
Al ser el gobernador más acaudalado en la historia de la Florida, Rick Scott asumió su puesto como un novato político con un problema: cómo mantener y divulgar su fortuna, evitando al mismo tiempo conflictos de intereses.
Scott tenía dos soluciones principales para protegerse de las críticas inevitables de sacar partido financiero a medidas estatales durante su mandato: él podía reportar todos sus activos en su formulario estatal de divulgación financiera y dejar que el público lo viera todo, una defensa del tipo “aquí todo está a la vista”, o podía establecer un fondo de administración ciega de patrimonio o “fideicomiso ciego”, una defensa del tipo “no tengo idea de cómo andan mis inversiones”.
Scott escogió la segunda opción.
“Yo lo puse todo en un fideicomiso ciego”, afirmó el gobernador este verano. “De modo que yo no sé lo que hay en el fideicomiso ciego”.
Sin embargo, en lugar de cerrar la controversia, las decisiones de Scott provocan cuestionamientos sobre la exactitud y la exhaustividad de sus divulgaciones financieras, así como del papel del gobernador en administrar su vasta fortuna personal.
El gobernador, por ejemplo, no divulga el valor total de 17 activos divididos entre al menos ocho cuentas de fideicomiso y asociación diferentes, en las cuales él aparece registrado en registros federales como el “dueño beneficiario”, según una extensiva revista hecha por el Miami Herald/Tampa Bay Times de cientos de documentos federales y estatales archivados en Florida, Washington, Connecticut, Texas, Nevada e Illinois. Los documentos también muestran que:
La información sobre los ingresos e inversiones de Scott presentada en los formularios estatales de divulgación difieren de la información financiera que él presentó al IRS y a la Comisión de Canje y Valores (SEC).
Los diversos fideicomisos y asociaciones de la familia de Scott a menudo actúan en paralelo con su fideicomiso ciego con la colaboración de asesores financieros de mucho tiempo de Scott, lo cual genera cuestionamientos sobre cuán independiente es el fideicomiso con respecto al gobernador.
Entre el 2009 y el 2013, los ingresos reportados en los formularios estatales de divulgación financiera del gobernador y los ingresos reportados al IRS variaron todos los años, con fluctuaciones de hasta $41 millones en un mismo año.
El llamado de Scott a una mayor transparencia por parte de su oponente de campaña no se ha extendido a todos los fideicomisos y asociaciones familiares de las cuales él se ha beneficiado.
Aunque él afirma estar “ciego” con respecto a su fideicomiso, él ha firmado transacciones relacionadas con algunos de sus activos en reportes recientes de la SEC.
En conjunto, este rastro de documentos e instrumentos financieros indica que el patrimonio neto de Scott en el 2013 pudo haber sido mucho más alto que los $132.7 millones que él reportó.
The Herald/Times pidieron información a los asesores de impuestos e inversiones del gobernador, pero ellos les negaron una entrevista. A principios de esta semana, los periódicos entregaron preguntas por escrito, así como copias de los documentos relacionados, a los abogados del gobernador. El asesor jurídico general Pete Antonacci dijo que ellos repartieron las preguntas entre los expertos financieros, pero no pudieron dar una respuesta al final del viernes.
Durante casi 40 años, la Constitución de la Florida ha exigido a los funcionarios electos del estado que hagan una “divulgación completa y pública de sus intereses financieros [a través de] una declaración jurada que muestre el patrimonio neto e identifique cada activo y cada obligación que pase de $1,000”.
Pero Scott solamente ha divulgado una parte de sus activos, en parte debido a la nueva ley estatal de administración ciega de patrimonio aprobada por él, la cual está siendo atacada en los tribunales en estos momentos.
Cumplir con las leyes de transparencia gubernamental ha sido muy difícil para Scott, novato político y experto de la industria de la salud venido directamente del sector privado donde él no estaba acostumbrado a semejante escrutinio público.
Bajo el mandato de Scott, los documentos de transición del nuevo gobernador fueron destruidos por primera vez en la historia contemporánea. El personal del gobernador estimuló el uso de cuentas privadas de correo electrónico y teléfonos celulares para evitar dejar rastros en los archivos públicos. Y los abogados de Scott han cambiado el modo en que los documentos públicos son solicitados y manipulados por los empleados, creando nuevas barreras a la transparencia.
El método de a boca cerrada de Scott ha sido durante mucho tiempo una marca de su estilo de administración, la cual se remonta a los días en que él presidía la cadena de hospitales Columbia/HCA y luego una cadena de 32 clínicas ambulatorias que él fundó llamada Solantic. En repetidas deposiciones, Scott se negó a responder las preguntas más simples.
Durante su campaña del 2010, Scott se negó asimismo a comentar sobre deposiciones hechas por él, como la del caso de Solantic que él resolvió justo antes de postularse para el cargo. Después de que Scott salió electo, Solantic continuaría causándole problemas.
Solantic fue la mayor fuente de ingresos de Scott: $62 millones del patrimonio neto de $218 millones que él reportó para el año terminado en el 2009.
Pero hubo cuestionamientos sobre cómo las medidas y las agencias reguladoras de Scott afectarían a Solantic, un sistema de prestación de atención médica. De modo que Scott transfirió la inversión al Frances Annette Scott Revocable Trust (Fideicomiso Revocable Frances Annette Scott) justo antes de asumir su cargo en enero del 2011, quedándose con $14.3 millones en acciones de Solantic, según muestra su formulario de divulgación financiera del 2010.
Establecido en 1993, el fideicomiso lleva el nombre de la esposa de Scott. Se le llama “revocable” o “en vida” porque la ley permite a la persona que contribuye los activos al fideicomiso que “revoque” o retire los activos sin el consentimiento del beneficiario. Un fideicomiso irrevocable no permitiría semejante arreglo, por lo cual el gobernador ya no controlaría los activos.
Documentos federales presentados a la SEC en otras transacciones, sin embargo, muestran que el gobernador era el “dueño beneficiario” del fideicomiso, y por lo tanto contaba con la autoridad última sobre sus activos. Aun así, luego que Scott transfirió el dinero a un fideicomiso sobre el cual mantuvo control, dijo que él ya no tenía nada que ver con Solantic.
“Ya yo no estoy involucrado en esa compañía”, afirmó Scott el 29 de marzo del 2011, al mismo tiempo que se reunía en privado con sus abogados y ayudaba a negociar la venta de la misma a una firma de capital de riesgo con la cual él había hecho negocios anteriormente. Dos semanas después, él anunció la venta pendiente.
La controversia afectó a Scott. El esperaba vender la compañía en por lo menos $80 millones, según dijo a personas de su confianza. En lugar de eso, él dijo en ese entonces que él la había vendido por menos de $62 millones.
El 20 de abril del 2011, unos siete días después de que se dieron a conocer noticias sobre la venta de Solantic, los abogados de Scott pidieron a la Comisión de Etica de la Florida una opinión consultiva sobre el establecimiento de un fideicomiso ciego. La carta dijo que se “establecería siguiendo el modelo de fideicomiso ciego de la Oficina de Etica del Gobierno federal”.
Pero hubo diferencias clave entre el modelo federal y lo que pasó a ser la ley estatal — en breve: el fideicomiso ciego de Scott utiliza a un asociado de negocios de mucho tiempo, socio y gerente financiero actual para las inversiones de su esposa. Ese arreglo no se considera “independiente” o permisible para un fideicomiso ciego en el sistema federal.
Al crear el fideicomiso ciego en el 2011, Scott no divulgó públicamente los activos específicos que incluiría. Esa información no se hizo pública hasta dos años más tarde, una vez que la Legislatura dominada por los republicanos creó la nueva ley de fideicomiso ciego.
La comisión de ética, que está llena de personas nombradas por el mismo Scott, aprobó los arreglos y la legislación de fideicomiso ciego. Pero el ex director ejecutivo de la comisión, Phil Claypool, criticó fuertemente la ley de administración ciega de patrimonio.
“Es una bolsa mágica, un manto de invisibilidad”, afirmó Claypool.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2014, 11:09 p. m. with the headline "Finanzas de Rick Scott causan polémica."