Wish Book: La niña fue diagnosticada con cáncer, necesitan un auto y ayuda para mudarse
Un sábado Sofía Macario estaba jugando al fútbol, su deporte favorito, y el domingo tenía mucho cansancio, un fuerte dolor en la pierna y moretones. Su mamá, Ereida Arellano, pensó que Sofía se había golpeado jugando y que era esa la razón de los moretones. Dos días después los médicos le dieron el diagnóstico: leucemia.
Eso fue en enero de este año y desde entonces empezó “el calvario”, como lo describe Arellano, dos tratamientos de quimioterapia a la semana, visitas constantes a los médicos, conteo de plaquetas y uno de los procedimientos médicos más duros, la punción lumbar, a la que Sofía tiene que someterse con frecuencia.
Sofia Macario, de 14 años, es una de las personas elegidas para recibir la ayuda del Wish Book, un proyecto del Miami Herald y el Nuevo Herald, que este año celebra su 40 aniversario, apelando a la cooperación de la comunidad del sur de la Florida.
Historias como de la Sofía o de Francisco, un niño venezolano de 7 años, que también fue diagnosticado con leucemia y que los lectores de el Nuevo Herald y el Miami Herald ayudaron a realizar sus sueños el año pasado, se comparten en la temporada de fiestas. Muchos en Miami abren su corazón para ayudar a estas familias, a veces inmigrantes que lidian con las dificultades propias del comienzo de una nueva vida en Estados Unidos y momentos duros como la enfermedad de un hijo.
Familia necesita ayuda con gastos de mudanza y un auto
A Sofía los efectos de la quimioterapia le provocaron una pancreatitis, y como consecuencia, pasó un mes ingresada en el hospital. Su mamá tuvo que dejar de trabajar para atenderla a tiempo completo, empujar la silla de ruedas en que se desplaza ahora y animarla cuando se siente muy débil.
“Antes de todo esto, Sofía era un poquito gordita, pero ahora ha perdido peso”, dice Arellano, indicando que aunque la pancreatitis obligó a que le suspendieran el tratamiento y a que le cambiara la quimioterapia, ahora está respondiendo mejor.
“Está más fuerte, ya se mueve más por la casa y recibe terapia psicológica por teléfono y física para lograr mayor movilidad en los huesos”, describe Arellano, que no ve a su hija aun fuera de peligro, pero se aferra a las señales de optimismo que le transmiten los médicos.
La familia también está enfrentando dificultades económicas porque cuando Arellano cuida a Sofía en el hospital, su esposo, el papá de Sofía tiene que faltar a su trabajo en la construcción para cuidar a los otros hijos del matrimonio, Kevin, de 15 años, y Lizette, de 18 años, una joven especial con autismo.
“El otro auto que teníamos se nos dañó y no pudimos repararlo”, cuenta Arellano, que ahora deja a su esposo en el trabajo y se queda con el único auto por si se presenta una emergencia.
Como el apartamento en que vivían anteriormente tenía humedad y moho, se vieron obligados a mudarse a otro, lo que les costó reunir casi $5,000 de un golpe para los gastos relacionados con la vivienda. Además, como solo tiene dos cuartos, los padres duermen en la sala, para dejarles una habitación para el varón y otra para sus hijas.
“Aquí se escucha mucho ruido, y me preocupa que mis vecinos fuman mucho. El humo entra por debajo de la puerta y a veces tengo que poner toallas para que no pase”, dijo Arellano, que quisiera que la familia tuviera recursos para mudarse para un mejor lugar.
El COVID-19 también afectó a la familia Macario
Todos menos la hija mayor de la familia Macario pasaron el COVID-19, incluyendo a Sofía, que tuvo que recibir medicamentos especiales.
“Ella no puede sangrar ni caerse”, apuntó Arellano, que estaba tan enfocada en el cuidado de su hija que no pudo “consolar” a su esposo, que perdió a su mamá de COVID-19 este año.
La organización que nominó a Sofía para el Wish Book, la Jessica June Children’s Cancer Foundation, con sede en Ft. Lauderdale, le ofrece ayuda a la familia con el alquiler, pero consideran que los golpes este año han sido muy duros y necesitan más manos amigas que los ayuden a comprarles regalos a sus hijos, los que no pueden costear por los pocos ingresos.
“La familia ha pasado por mucho trauma al intentar concentrarse en el tratamiento y la supervivencia de Sofía”, dijo Sandra Muvdi, presidenta y directora ejecutiva de Jessica June Children’s Cancer Foundation, quien creó la organización en memoria de su hija, Jessica June Eiler Muvdi, que murió de cáncer en el 2003.
Los sueños de Sofía
El comienzo de la enfermedad de Sofía fue en enero, hace casi un año, pero si alguien cree que ella ha perdido las ilusiones típicas de una joven de 14 años, está equivocado. Le siguen gustando el reggaetón —su cantante favorito es Ozuna—, jugar al fútbol y la moda, sobre todo la ropa de H&M, Windsor y Macy’s.
“También quisiera un smart TV para ver Netflix”, dijo Sofía a el Nuevo Herald, y le gustaría tener ropas nuevas esta Navidad. Su color prefiero es el azul y el turquesa.
Un PlayStation más moderno para jugar sus juegos favoritos, Fall Guys y Just Dance, sería una buena distracción para Sofía, que pasa tanto tiempo en casa. Una laptop para recibir las clases online podría mantenerla conectada con el mundo y actualizada en sus cursos.
Aunque ya tiene a Caramelo, el perrito que tanto la ha ayudado en esta etapa y que extraña mucho cuando está hospitalizada, Sofía quiere otro, un Yorkie, que vendría completar una familia que le da toda su cariño y atención.
Cómo ayudar
Wish Book está tratando de ayudar a centenares de familias necesitadas este año. Para donar, pague de forma segura en MiamiHerald.com/wishbook. Para obtener información, llame al 305-376-2906 o envíe un correo electrónico a wishbook@miamiherald.com. Los artículos más solicitados frecuentemente son computadoras portátiles y tabletas para la escuela, muebles y camionetas accesibles.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2021, 7:00 a. m..