Simpatizante cubano del Estado Islámico será sentenciado el 27 de julio
Miguel Morán Díaz, el inmigrante cubano detenido en Miami después de expresar simpatía por el grupo terrorista Estado Islámico, será sentenciado el 27 de julio en un tribunal federal.
La sentencia será dictada por la jueza federal de distrito Joan Lenard, cerrando así un capítulo más de un caso que llamó la atención de los medios internacionales después de que el ex conductor de Uber fuese arrestado el 30 de abril debido a una denuncia penal presentada por el FBI.
El caso se inició a finales de enero, cuando agentes del FBI abrieron una investigación al descubrir una página web de Facebook en la que Díaz se hacía llamar Azizi al Hariri, de acuerdo con la denuncia penal.
“Un examen de la página de Facebook de Díaz reveló numerosos artículos relacionados con ISIS, así como una publicación reciente que muestra a Díaz posando con un arma de fuego”, indica la denuncia. También decía que Díaz había dicho a un informante que un francotirador podría sembrar el caos en una ciudad durante una semana o más, hasta que lo atraparan.
Aunque la denuncia del FBI se centró en sus inclinaciones hacia el Estado Islámico, Díaz no fue vinculado a ningún cargo de terrorismo. Se declaró culpable el 27 de mayo de poseer ilegalmente un arma de fuego debido a que es un delincuente convicto en el 2005 por posesión de cocaína.
Díaz, de 46 años, ha estado en prisión desde que fue detenido porque se le negó la fianza. La magistrada Chris McAliley ordenó no poner en libertad a Díaz bajo fianza antes del juicio porque es un peligro para la comunidad.
McAliley citó 12 razones por las que Díaz debía permanecer en prisión preventiva incluyendo su interés en el Estado Islámico, su posesión de un rifle sofisticado con culata plegable que podría ser metido de contrabando en un estadio, su interés en la compra de más armas y el hecho de que había llevado a cabo vigilancia en un edificio del Departamento de Seguridad Interna (DHS) en Miramar como objetivo para un “posible ataque terrorista”.
McAliley también repitió la información contenida en la denuncia penal original en la que Díaz se describió a sí mismo como un “lobo solitario” simpatizante del Estado Islámico y que había amenazado con matar a su novia si alguna vez ella llamaba al 911 para reportarlo a la policía.
La magistrada también señaló que Díaz no tenía “ningún lazo significativo con la comunidad”, y que, como inmigrante cubano que no se había hecho ciudadano y había sido condenado por un delito anterior, estaba sujeto a la deportación por la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) después de que termine de cumplir su sentencia.
“ICE ha emitido una orden de detención al alguacil de los Estados Unidos solicitando la custodia del acusado, una vez que termine su proceso penal”, escribió McAliley en su orden.
McAliley también escribió que Díaz no tiene parientes aquí, y que su madre vive en Cuba. Señaló que Díaz también había amenazado que si era arrestado y luego liberado, huiría.
“El gobierno ofreció información que el acusado había dicho en una declaración grabada que en caso de ser detenido nunca volvería a presentarse a [las autoridades de inmigración] y que tendrían que venir a buscarme”, escribió McAliley.
McAliley también citó evidencia específica de su falta de vínculos a la comunidad o de cualquier trabajo significativo.
“El mes pasado el acusado comenzó a trabajar como conductor de Uber, y anteriormente trabajó en el campo de la construcción, y como conductor de un minibús, todos empleos con salarios modestos”, escribió McAliley. “No tiene propiedades significativas o vínculos a la comunidad y vive con su novia en su apartamento subsidiado por el gobierno”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 13 de julio de 2015, 9:00 p. m. with the headline "Simpatizante cubano del Estado Islámico será sentenciado el 27 de julio."