Sur de la Florida

Testigos: Acusado le disparó a hombre que tenía las manos levantadas


José Rey (der.) en una foto familiar.
José Rey (der.) en una foto familiar. Cortesía

Omar Rodríguez, quien durante muchos años fue una amenaza para sus vecinos en Kendall, insiste que actuó en defensa propia cuando mató a un hombre tras discutir por un perro que había hecho sus necesidades en un jardín.

Pero dos testigos, según versiones obtenidas por The Miami Herald, dijeron a la policía que lo único que la víctima, José “Pepe” Rey, tenía en las manos esa noche de junio era una bebida, y que cuando Rodríguez abrió fuego tenía las manos en el aire.

“El caballero —no es un caballero— ese animal debió haber estado a una distancia de entre 7 y 10 pies de mi esposo”, dijo Lissette Rey, la esposa de la víctima, a los investigadores de la Policía de Miami-Dade. “Mi esposo estaba con las manos levantadas, como preguntándole qué problema tenía. Y entonces le disparó. Después se le acercó y le disparó varias veces en el suelo”.

El vecino Héctor Serpa dijo que vio a Rey alejándose cuando Rodríguez tenía una pistola Glock de 9 mm en la mano.

“¿No parecía [que Rey] estaba amenazando a Omar de alguna forma?”, preguntó uno de los detectives. Serpa le contestó: “Absolutamente no. De ninguna manera”.

Las declaraciones de los testigos y los informes de la policía, obtenidos por The Miami Herald de manos del gobierno estatal a través de una solicitud de documentos públicos, ofrecen nuevos y escalofriantes detalles de la confrontación que llevó a un encausamiento por asesinato contra Rodríguez, el individuo con un largo historial de enfrentamientos con sus vecinos. Una fuente policial agregó que los investigadores tienen videos que apoyan esa versión.

Pero Rodríguez, de 66 años, insistió en su declaración a la policía que Rey lo insultó, amenazó con lesionarlo y se le acercó con un “objeto que brillaba”. En en lugar de los hechos las autoridades encontraron un cuchillo.

“No soy el tipo de persona que usa su arma sin pensarlo”, dijo Rodríguez a la policía en una declaración grabada sólo en audio de 28 minutos de duración. “No soy el tipo de persona que agrede a otra sin una razón, una buena razón. Fue una decisión inmediata. Creí que mi vida estaba en peligro”, dijo.

Rodríguez sigue encarcelado mientras espera su juicio por un cargo de asesinato en primer grado en la muerte de Rey, padre de dos hijos quien luchó por su vida durante nueve días antes de fallecer de las lesiones en el Centro Médico Regional Kendall.

“Cuando salgan a la luz todos los hechos, [se verá] que es un caso de defensa propia y uso justificado de la fuerza”, dijo el viernes su abogado, Alan Ross.

Rodríguez es una figura muy criticada en Kendall, donde muchos vecinos han reportado incidentes de acecho, denuncias frívolas de infracciones al código condal de viviendas y demandas frívolas. Aunque lo han arrestado varias veces, Rodríguez no pasó mucho tiempo tras las rejas a lo largo de los años. Desde el 2008, sus vecinos han presentado más de 140 quejas ante la policía por el comportamiento de Rodríguez.

Un vecino de Kendall acusó a Rodríguez de dejar varios gatos muertos en su piscina, mientras que otra vecina alegó que la acusó falsamente de castrar ilegalmente animales dentro de su casa. Rodríguez, quien se graduó de la Facultad de Derecho pero nunca ejerció como abogado, a lo largo de los años ha presentado numerosas demandas contra vecinos e incluso agentes de policía, a quienes acusó de confabularse en su contra.

El incidente en que Rey perdió la vida ocurrió junto a la entrada de la casa del hijo de Rodríguez en Village of Kendale, quien vive cerca de su padre. Se sabe que Rodríguez recorría la zona en busca de perros que estuvieran ensuciando el vecindario.

“[Rodríguez] tiene nietos y teme por su seguridad y la presencia de materia fecal de perros en el lugar”, expresa el informe de un investigador de la policía.

Pocos días antes que Rey fuera baleado, muestran documentos del tribunal, Rodríguez había tenido una discusión con otro vecino por un perro. Ese vecino, cuya identidad está protegida en los informes de la policía, dijo que Rodríguez frenó su camioneta “violentamente” y los confrontó, alegando que el perro del individuo intentaba orinar en el jardín de su hijo. Ese incidente terminó sin violencia.

Pero el día siguiente alguien envió una carta al jefe del vecino, alegando que el hombre estaba borracho durante la confrontación. El mismo vecino dijo que alguien, él cree que es Rodríguez, también llamó al Departamento de Control de Animales de Miami-Dade para quejarse sobre las vacunas del perro.

Entonces, el 20 de junio por la noche, Rey y su esposa estaban caminando frente a la vivienda del hijo de Rodríguez, en la cuadra de los 10300 de la Calle 97 del suroeste. Se detuvieron a conversar con Héctor Serpa junto a la cerca de la casa del hombre. Ni Rey ni su esposa, empleada de mercadotecnia de The Miami Herald, conocían bien a Rodríguez. Serpa sí lo conocía bien y dijo que Rodríguez lo había estado molestando durante un tiempo.

Como hacía con frecuencia, Rodríguez estaba patrullando la manzana en su camioneta. Se estacionó, encendió las luces altas del vehículo y comenzó a acelerar el motor amenazadoramente, dijo Serpa a la policía.

“Yo dije: ‘Pepe, ese es el hombre que decimos que está loco por aquí y ha tenido problemas con todos los vecinos. Por qué no entran y escuchamos alguna música’”, recordó Serpa.

Rey aceptó, pero dijo que primero tenía que llevar su perro a la casa. Su esposa se quedó con los Serpa y le pidió a su esposo que le trajera una bebida de la casa.

Por su parte, Rodríguez alegó que cuando le pidió a Rey que mantuviera al perro alejado de la propiedad privada, el hombre comenzó a decir palabrotas y a insultarlo en español.

“Ten cuidado, porque voy a acabar contigo, voy a matarte”, alegó Rodríguez que Rey le dijo. Rodríguez quitó la camisa. Dijo que Rey se marchó para dejar el perro en su casa, y prometió darle una golpiza.

Cuando los dos comenzaron a discutir de nuevo, Rodríguez dijo que vio una “cosa brillosa” en la mano de Rey. Así que sacó de la guantera del vehículo su Glock y disparó desde unos 15 pies de distancia, dijo.

“Venía hacia mi”, dijo Rodríguez después a los investigadores.

Rey, dijo Rodríguez, trató de levantarse, de manera que le disparó varias veces más. Cuando la esposa de Rey llegó corriendo, Rodríguez reconoció que le comenzó a gritar a ella porque “agarró” en el lugar de los hechos que él quería mantener “intacto”.

Pero Serpa y Lissette Rey dieron versiones completamente opuestas a la de Rodríguez. Lissette Rey dijo que su esposo no llevaba ningún arma encima, sólo la bebida que ella le había pedido.

Una fuente policial dijo que un video de vigilancia de la casa de un vecino apoya su versión: que Rey tenía las manos en alto y no amenazaba a Rodríguez. Por ley, los fiscales de Miami-Dade no pueden dar a conocer el video que muestra los hechos.

Mientras trataba de ayudar a su esposo, dijo Lissette Rey, Rodríguez la amenazó repetidas veces “Tan pronto como llegué a su lado, me dijo: ‘Apártate de él o te mato a ti también’ ”, dijo Lissette Rey

Entonces llegaron los paramédicos, quienes escucharon a Rodríguez que seguía gritándole a la esposa de Rey. Los policías encontraron después a Rodríguez en su casa, donde también hallaron su camisa, que estaba manchada de sangre.

Rodríguez alegó que encontró el cuchillo y lo separó de Rey con una mano. Pero los investigadores creen que Rodríguez puede haber colocado el cuchillo en el lugar.

La policía confiscó el arma y arrestó a Rodríguez.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de agosto de 2015, 7:02 p. m. with the headline "Testigos: Acusado le disparó a hombre que tenía las manos levantadas."

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