Sur de la Florida

Un legado de lucha y pasión: Miami despide a Lincoln Díaz-Balart con emotiva ceremonia

Cientos de personas colmaron una iglesia el sábado para honrar la vida y el legado de Lincoln Díaz-Balart, el político republicano cubanoamericano y excongresista que murió el lunes después de una batalla contra el cáncer.

A una misa celebrada en su memoria en la iglesia católica Corpus Christi en Miami asistieron decenas de personalidades notables, incluidos sus hermanos, el representante Mario Díaz-Balart y el presentador de NBC News José Díaz-Balart, así como el Secretario de Estado Marco Rubio.

Los dolientes sollozaron, pero también pudieron reir, cantar y orar, encontrando consuelo en los demás mientras recordaban al político nacido en La Habana que huyó de Cuba con su familia en diciembre de 1958.

Desde la izquierda: el exgobernador Jeb Bush, Dexter e Ileana Ross-Lethinen, la congresista Debbie Wasserman Schultz, el congresista Carlos Jiménez, el senador Rick Scot y el secretario de estado Marco Rubio asistieron al servicio para honrar al ex congresista estadounidense Lincoln Díaz-Barlart.
Desde la izquierda: el exgobernador Jeb Bush, Dexter e Ileana Ross-Lethinen, la congresista Debbie Wasserman Schultz, el congresista Carlos Jiménez, el senador Rick Scot y el secretario de estado Marco Rubio asistieron al servicio para honrar al ex congresista estadounidense Lincoln Díaz-Barlart. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Su familia se sentó en la primera fila, enjugándose las lágrimas durante todo el servicio. El secretario de Estado Marco Rubio, sentado en el banco adyacente, recibió agradecimientos por su presencia durante todo el servicio de parte de muchos oradores.

Para quienes conocieron y quisieron a Díaz-Balart, fue su lucha de toda la vida por la libertad y la democracia de Cuba lo que sigue siendo central incluso después de su muerte.

En algunos momentos durante la misa, se escuchó a miembros del público gritar “Cuba Libre”.

“Lo admiraba porque era un luchador”, dijo el senador Rick Scott a los periodistas fuera de la iglesia. “Luchó por la libertad en Cuba y en toda América Latina. Desafortunadamente, durante su vida, no vimos libertad y democracia en Cuba, que era lo que él quería. Así que es una lástima”.

El mayor logro profesional de Díaz-Balart fue su papel en la formulación de la política estadounidense hacia Cuba. En 1996, junto con sus colegas legisladores cubanoamericanos Ileana Ros-Lehtinen y Bob Menéndez, ayudó a redactar la Ley de Libertad y Solidaridad Democrática con Cuba, también conocida como Ley Helms-Burton. Establecía tres condiciones para levantar el embargo estadounidense a Cuba: la liberación de todos los presos políticos, la legalización de los partidos políticos y la prensa independiente, y la programación de elecciones libres bajo supervisión internacional.

El sábado Daniel leyó en voz alta los nombres de los presos políticos cubanos, subrayando la creencia de su padre de que sus nombres nunca deben ser olvidados.

‘Eres un muchacho especial’

El congresista estadounidense Mario Díaz-Balart pronuncia su panegírico a su hermano, el excongresista Lincoln Díaz-Barlart, ante los asistentes este sábado a la misa de recordación del veterano congresista del sur de Florida y feroz defensor de una Cuba libre en la Iglesia Católica de Corpus Christi.
El congresista estadounidense Mario Díaz-Balart pronuncia su panegírico a su hermano, el excongresista Lincoln Díaz-Barlart, ante los asistentes este sábado a la misa de recordación del veterano congresista del sur de Florida y feroz defensor de una Cuba libre en la Iglesia Católica de Corpus Christi. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Los elogios fueron pronunciados en una mezcla de inglés y español por sus hermanos, su hijo Daniel y Ana Carbonell, una asistente de muchos años a quien Daniel describió como “la hermana que mi padre nunca tuvo”.

“Él creía de todo corazón que éramos trabajadores sociales y, como trabajadores sociales, teníamos que cuidar de la totalidad de las personas”, dijo Carbonell.

Recordó una historia de Díaz-Balart ayudando a un hombre sin hogar que fue a su oficina exigiendo hablar con él. En lugar de rechazarlo, le proporcionó recursos para obtener una identificación y conseguir una vivienda.

Para Carbonell, tres palabras definieron su vida: Propósito, principio y pasión.

“Lincoln sabía que nuestro tiempo aquí en la Tierra es corto”, dijo. “Estaba decidido a que contara. Sabía que su propósito provenía de Dios”.

José Díaz-Balart llevó a la congregación al 2 de julio de 1965, cuando su hermano Lincoln, que entonces tenía 10 años, y su hermano Rafael, de 14, vivían en Madrid. Consiguieron entradas en primera fila para un concierto de los Beatles y, a la mañana siguiente, localizaron el hotel donde se hospedaba la banda.

Uno a uno, los Beatles fueron apareciendo. Ringo Starr pasó caminando junto a ellos, seguido por el resto de la banda. Entonces, John Lennon, el miembro favorito de Lincoln, se detuvo.

Lennon miró a Lincoln y le dijo: “Eres especial, muchacho. Estudia mucho, trabaja mucho”, antes de abrazarlo. Cuando la banda salió, Lincoln incluso le abrió la puerta de la limusina a Lennon.

Décadas después, en sus últimos días, Díaz-Balart todavía hablaba de ese breve momento, viéndolo como una reafirmación de lo que sus padres —su padre, Rafael Lincoln, un hombre de poder que ascendió a la presidencia del Senado cubano bajo Fulgencio Batista, y su madre, Hilda Caballero Brunet— siempre le habían dicho: “Cada persona es especial”.

El Secretario de Estado Marco Rubio abraza al congresista estadounidense Mario Díaz-Balart durante un servicio en honor al excongresista Lincoln Díaz-Balart, mientras muchos se reunieron la mañana del sábado para recordarlo y rendir homenaje al veterano legislador del sur de Florida y firme defensor de una Cuba libre, quien falleció a los 70 años tras una batalla contra el cáncer, en la Iglesia Católica Corpus Christi, el sábado 8 de marzo de 2025.
El Secretario de Estado Marco Rubio abraza al congresista estadounidense Mario Díaz-Balart durante un servicio en honor al excongresista Lincoln Díaz-Balart, mientras muchos se reunieron la mañana del sábado para recordarlo y rendir homenaje al veterano legislador del sur de Florida y firme defensor de una Cuba libre, quien falleció a los 70 años tras una batalla contra el cáncer, en la Iglesia Católica Corpus Christi, el sábado 8 de marzo de 2025. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Uno de los cuentos favoritos de su padre

Mario Díaz-Balart se tomó un tiempo en su panegírico para agradecer a los socorristas y a los funcionarios electos que estaban presentes.

“Gracias por su presencia y por honrarnos”, dijo.

“El amor profundo e inquebrantable de Lincoln por los Estados Unidos de América y por los miembros de nuestra comunidad solo era igual a su amor y pasión por quienes sufrían bajo la tiranía”, dijo. “Lincoln nunca dejó de luchar por la libertad”.

Daniel fue el último en hablar, abrazó a su tío de camino al podio y compartió con él el amor de su padre por contar historias. Una de las historias que escuchó incontables veces fue la experiencia en la que su padre por poco pierde la vida en un barco.

Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Con solo 10 años, el mismo año en que conoció a los Beatles, Lincoln se aventuró a subir a la cubierta exterior de un barco en el que viajaba su familia durante una violenta tormenta. Mientras el barco se balanceaba en la oscuridad gélida, perdió el equilibrio al bajar unas escaleras. Se deslizó por la cubierta, temiendo ser arrojado a las aguas del Atlántico.

“Gritó a todo pulmón”, contó Daniel, y agregó que no había comprendido completamente la importancia de ese barco hasta más tarde en su vida. Fue el SS United States, a menudo comparado con el Titanic, el que todavía ostenta el récord de la travesía transatlántica más rápida. Daniel dijo que el barco, que fue dado de baja en 1969, permaneció inactivo durante décadas antes de emprender un viaje de casi 3,200 kilómetros hasta un nuevo hogar en el recién rebautizado Golfo de América.

Daniel contó que había visitado a su padre por última vez el miércoles anterior en su apartamento de Key Biscayne. Mientras contemplaban el océano, vieron al SS United States en su último viaje, brillando al atardecer.

“Fue una tarde hermosa”, dijo.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2025, 5:56 p. m..

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