Sur de la Florida

Opera, poesía y filantropía en hotel de Miami Beach


Jonathan Plutzik (izq.), propietario de The Betsy Hotel, en South Beach, recibe las llaves de The Writer’s Room/ La habitación del escritor, de manos de Caridad Moro-McCormick, y se las entrega al nuevo huésped, Fernando Olszanski.
Jonathan Plutzik (izq.), propietario de The Betsy Hotel, en South Beach, recibe las llaves de The Writer’s Room/ La habitación del escritor, de manos de Caridad Moro-McCormick, y se las entrega al nuevo huésped, Fernando Olszanski. el Nuevo Herald

En pleno Ocean Drive, escenario de fiesta y moda, resulta sorprendente para muchos entrar un día de la semana al lobby de The Betsy Hotel y encontrar a un grupo de huéspedes y residentes de Miami disfrutando de las escenas de romance y drama de las obras de zarzuela o de ópera interpretadas por los jóvenes cantantes del Miami Summer Music Festival Opera Institute.

También es inusual que, en medio del tránsito de viajeros que se registran y abandonan el hotel cada semana, se mezcle el de escritores de diferentes lugares del mundo que se hospedan como invitados en The Writer’s Room/ La habitación del escritor, un cuarto estilo estudio, exclusivamente reservado para la inspiración.

Todo forma parte de la visión de Jonathan Plutzik, propietario de este hotel de cuatro estrellas, que ha implementado en el lugar lo que llama el modelo PACE (Philanthropy, Arts, Culture and Education/ Filantropía, Arte, Cultura y Educación). El modelo incluye, además, que en cada habitación, en lugar de chocolates, cada noche, se dejen poemas.

Para Plutzik es como una misión que forma parte de su historia y de sus recuerdos de la infancia. Hyam Plutzik, su padre, un poeta judío americano, fue tres veces finalista del premio Pulitzer de poesía. Falleció en 1962, cuando Plutzik, hijo, tenía siete años.

La Writer’s Room se inauguró en el 2012. Fue diseñada con la asesoría de un equipo de la compañía de Craig Robbins y allí tiene un lugar, frente a la ventana, el escritorio de nogal que perteneció al padre de Plutzik. Recientemente, la Writer’s Room fue recipiente de la beca Knight Foundation Challenge.

Esta semana fue huésped de la habitación, de domingo a miércoles, la escritora, nacida en Los Angeles, de padres cubanos, Caridad Moro-McCormick.

“Me sirvieron el silencio y las caminatas en la playa para inspirarme. Tuve tiempo de pensar y poner en orden mi segundo libro de poesía, Tortillera, próximo a publicarse. Es una especie de análisis de lo que significa ser gay en la cultura cubana, mi niñez, la aprobación del matrimonio gay”, destacó la autora, quien es además profesora de inglés en MDC y en las escuelas del condado.

A la salida de Moro, un nuevo residente tomó la habitación, Fernando Olszanski, escritor nacido en Buenos Aires, radicado desde hace 20 años en Chicago, quien, en el 2011, ocupó el segundo lugar en el International Latino Book Award, en la categoría Mejor relato popular de ficción.

“Me encanta la idea de celebrar de esta manera el trabajo de los escritores. No se disfruta mucho el verano en Chicago y aquí el contacto con la naturaleza alimenta el espíritu”, dijo el autor que está en la etapa de corrección de su quinto libro de ficción, Rojo sobre blanco y otros relatos

Generalmente, para ganar las llaves del cuarto por unos días, los escritores registran su información y hacen su solicitud a través de una página en internet bajo el nombre The Writer’s Room.

“Un requisito es que sean escritores que se dediquen al oficio de manera profesional. Desde que se creó el cuarto, se han hospedado más de 300 escritores de todo el mundo”, dijo Pablo Cartaya, autor de libros y director de los programas literarios y del Writer Room en The Betsy.

La estadía, por lo general, es de tres días, pero puede extenderse a cinco, en caso de escritores que viajen desde otros países.

“Solo pedimos un requisito a los escritores, que participen en una actividad en la comunidad para que la experiencia sea enriquecedora para el público en general’’, aclaró Plutzik.

Hasta hace poco residente de Nueva York, Plutzik acaba de registrar su voto en la Ciudad de Miami Beach.

“Es el primer paso para formalizar mi mudanza a esta ciudad’’, destacó el empresario, que ahora, también pertenece a un grupo de trabajo para mejorar Ocean Drive.

De su cargo como vicepresidente de Credit Suisse First Boston (CSFB), Plutzik se retiró en el 2003, después de 25 años de carrera. Posteriormente, fue presidente de Firaxis Games, Inc, una compañía de videojuegos y, en actualidad es miembro de la junta directiva de Federal National Mortgage Association (Fannie Mae).

En el 2005, seguido de una visita a Miami Beach, él y su esposa, Lesley Goldwasser, ejecutiva de Wall Street, nacida en Zimbabue, Africa, compraron y posteriormente remodelaron el hotel, con la dirección del diseñador italiano Diamante Pedersoli, realizador del proyecto de la residencia privada de Ralph Lauren, en un estilo colonial del trópico.

El hotel, de 65 habitaciones, se ampliará en unos meses a casi el doble. El empresario adquirió el vecino The Carlton Hotel, donde actualmente se desarrolla la obra.

La próxima actividad cultural programada en la agenda será The Betsy’s A Cappella Festival, del 23 al 25 de octubre. En su segundo año se centrará en estudiantes de secundaria y cantantes de la comunidad. Las actividades están abiertas al público y la entrada es gratuita.

Siga a Ivonne Gómez en Twitter: @Ivonnegomezcam

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de agosto de 2015, 1:23 p. m. with the headline "Opera, poesía y filantropía en hotel de Miami Beach."

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