Polémica tras accidente naval de George Pino: ¿Por qué un video clave en el caso fue eliminado?
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) anunció la revisión de su política sobre el uso de cámaras corporales por parte de los agentes un día después de que el Miami Herald informara que las imágenes de dos agentes que estuvieron en el lugar donde ocurrió un accidente náutico fatal y de gran repercusión fueron eliminadas.
El jueves, el Herald informó que el video de la cámara corporal de un segundo agente de la FWC que interactuó con George Pino, el operador del barco de 29 pies de eslora que se estrelló contra un marcador del canal de la Bahía de Biscayne en septiembre de 2022, había sido eliminado de la base de datos de la agencia.
El mes pasado, el Herald informó que las imágenes de la cámara de otro agente, que les dijo a los abogados de Pino que creía que el agente inmobiliario de Doral estaba ebrio el día del accidente, también habían desaparecido.
La FWC explicó que la razón por la que se borraron las imágenes de ambos agentes fue porque las calificaron como “incidentales” al subirlas, en lugar de etiquetarlas como parte de una investigación criminal. Todo lo que se etiqueta como “incidental” se elimina del sistema a los 90 días de su envío.
¿Error humano?
Ashlee Sklute, portavoz de la FWC, declaró el jueves que la grabación etiquetada como “incidental” fue un “error humano” de los agentes Julien Gazzola y Keith Hernández.
Sin embargo, el viernes la agencia emitió un comunicado donde modificaba su postura sobre las acciones de los agentes, “luego de una revisión exhaustiva”.
La clasificación de los vídeos por parte de los agentes “se ajustaba a la política vigente”, apuntó la FWC, pero “es evidente que la política no se ajustaba a nuestra intención respecto a las responsabilidades de documentación de nuestros agentes”.
“Reconocemos que esta laguna en la política ha generado una preocupación comprensible y estamos tomando medidas para corregirla”, apuntó Sklute. “La política se encuentra actualmente en revisión para proporcionar una orientación más clara, en particular en lo que respecta a la revisión de los supervisores y las expectativas de categorización en tales situaciones”.
De acuerdo con Sklute, la política actual “carece de una guía clara para los agentes que están presentes en el lugar de los hechos en un rol de apoyo, en vez de estar como investigadores principales o como agentes que se encargan de realizar arrestos”.
Gazzola y Hernández no eran los agentes principales esa noche “ni estaban abordando ninguna infracción directamente”, dijo Sklute. Sin embargo, el investigador principal en el lugar de los hechos esa noche, William Thompson, sí le indicó a Hernández que investigara a Pino para detectar señales de consumo de alcohol, según las imágenes de la cámara corporal de Thompson.
Pino estaba en una lancha con Hernández y otros agentes. Mientras Thompson se alejaba de la lancha patrullera, le insistió a Hernández que “oliera” para determinar si Pino había estado bebiendo, muestran las imágenes.
Hernández fue interrogado por los abogados de Pino la semana pasada en presencia de los fiscales de la Fiscalía Estatal de Miami-Dade. Hasta el viernes, las transcripciones de ese procedimiento no se habían publicado.
Una investigación llena de errores
El accidente de la lancha y la investigación posterior siguen resonando en todo el sur de la Florida. Marcó el trágico final de un día que se suponía sería la celebración del 18º cumpleaños de la hija de Pino, con una excursión a Elliott Key y luego una cena en el Ocean Reef Club, al norte de Cayo Largo.
Pero, de regreso al Ocean Reef Club, Pino estrelló su yate Robalo de 29 pies contra un marcador de canal en la Bahía de Biscayne. El barco se volcó, arrojando al agua a Pino, su esposa, su hija y a 11 de sus amigos adolescentes.
Entre ellos se encontraban Luciana “Lucy” Fernández, de 17 años, y Katerina “Katy” Puig, de 19. Lucy quedó atrapada bajo el barco de Pino y falleció en el hospital al día siguiente. Katy, una estrella en ascenso del fútbol, quedó con discapacidades permanentes y está aprendiendo a caminar de nuevo.
Los padres de Lucy, Melissa y Andrés Fernández, se han dedicado desde entonces a promover la seguridad en la navegación, y recientemente presionaron con éxito para que se aprobara una ley en la Legislatura a nombre de su hija. La nueva ley, llamada Ley de Lucy, entre otras medidas, hace más severas las penas por causar lesiones graves a alguien en un accidente naval.
Sin embargo, las familias de ambas jóvenes siguen indignadas por la gestión de la investigación del accidente por parte de la FWC y de la Fiscalía Estatal de Miami-Dade. Casi un año después del accidente, la fiscalía acusó a Pino de tres delitos menores por conducir una embarcación de forma descuidada.
La FWC concluyó que Pino no estaba bajo los efectos del alcohol ese día, a pesar de que los agentes encontraron más de 60 botellas y latas de alcohol vacías en su embarcación al sacarla del agua al día siguiente del accidente, y de que Pino le dijera a Thompson, el investigador principal, que había tomado “dos cervezas” cuando Thompson le pidió que se sometiera voluntariamente a una prueba de sangre para detectar rastros de alcohol.
Las familias Fernández y Puig también están frustradas porque Pino sostiene que otra embarcación que se dirigía hacia su Robalo creó una estela que le hizo perder el control de su yate. Ningún testigo en su embarcación, ni en otras embarcaciones en el canal, vio esa embarcación, señaló el informe de Thompson.
Tras una serie de artículos del Miami Herald publicados en 2024 y que contenían entrevistas con testigos que nunca fueron contactados por los investigadores de ninguna de las dos agencias, otro testigo, un socorrista del Condado de Miami-Dade que rescató a Pino del agua, se presentó y afirmó que, en su opinión, Pino presentaba signos de incapacidad.
La fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Fernandez Rundle, reabrió el caso y acusó a Pino de homicidio en una embarcación, un delito penado con hasta 15 años de prisión.
El abogado de Pino, Howard Srebnick, criticó a la FWC en un comunicado el viernes, afirmando que la pérdida de las imágenes de la cámara corporal de Gazzola perjudica las posibilidades de que Pino tenga un juicio justo, dado el testimonio del agente de que Pino mostraba signos de estar ebrio.
“La eliminación de las imágenes de la cámara corporal de Gazzola impide que mi cliente permita al jurado comprobar por sí mismo que las acusaciones contradictorias de Gazzola sobre él, y la insinuación de que estaba incapacitado, son categóricamente falsas”, declaró Srebnick.
Traducción de Jorge Posada