HRW denuncia represión sistemática en Venezuela a un año de las elecciones
A un año de las elecciones presidenciales en Venezuela, el régimen de Nicolás Maduro continúa reprimiendo sistemáticamente a sus críticos y aplicando un patrón de “puerta giratoria”, en el que se liberan y detienen opositores como parte de una estrategia de control político, denunció este lunes Human Rights Watch (HRW).
HRW dijo que tras los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024, el régimen sigue perpetrando abusos generalizados contra los opositores al gobernante Nicolás Maduro, incluyendo detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas.
El régimen, hasta la fecha, no ha publicado las actas de escrutinio oficiales, mientras que aquellas publicadas por la oposición indican que el candidato opositor Edmundo González ganó las elecciones, indicó la organización.
Desde las elecciones, puntualizó, el régimen venezolano ha llevado a cabo una “represión brutal, incluyendo asesinatos, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y tortura”. Al 21 de julio, 853 presos políticos seguían detenidos, según la organización de derechos humanos Foro Penal.
Juanita Goebertus, directora de la División las Américas de HRW, afirmó que “las autoridades venezolanas están cometiendo violaciones sistemáticas de derechos humanos contra sus críticos. Las recientes excarcelaciones de personas que fueron detenidas arbitrariamente no ocultan el hecho de que cientos de presos políticos siguen tras las rejas”.
Patrón de ‘puerta giratoria’ en excarcelaciones
Al menos 72 presos políticos fueron excarcelados en Venezuela hasta el 23 de julio en el marco del canje de prisioneros entre Estados Unidos y el régimen de Maduro, de acuerdo con cifras de la organización venezolana Justicia, Encuentro y Perdón.
El régimen liberó a diez ciudadanos estadounidenses o con residencia permanente a cambio de que El Salvador entregara a 252 venezolanos que EEUU había envíado a una cárcel de máxima seguridad en el país centroamericano.
El 18 de julio de 2025, el régimen anunció la excarcelación de 80 personas.
“A la fecha, no se ha informado oficialmente quiénes integran el grupo de 80, ni se ha garantizado el cese de las detenciones arbitrarias en el país. Al contrario, mientras ocurren estas excarcelaciones seguimos registrando nuevos casos de detenciones por persecución política”, informó Justicia, Encuentro y Perdón.
Según Vente Venezuela, desde las últimas excarcelaciones, alrededor de 40 críticos han sido detenidos. Algunos ya han sido liberados, de acuerdo con HRW.
Goebertus dijo que el régimen de Maduro lleva años aplicando un patrón de ‘puerta giratoria’.
“Los gobiernos extranjeros, incluyendo el de Estados Unidos, deben entender esta manipulación del gobierno venezolano, que libera a algunos presos políticos mientras detiene a otros y consolida su régimen autoritario”, dijo la directiva.
Consideró que esos gobiernos deben contrarrestar el sistema de incentivos internos del régimen de Maduro, que premia a las autoridades y fuerzas de seguridad abusivas para asegurar su lealtad, mientras castiga, tortura y obliga a exiliarse a los críticos, opositores e incluso a los miembros de las fuerzas de seguridad que apoyan la democracia y los derechos humanos.
Rendir cuentas por abusos
También sugirió que deberían apoyar plenamente los esfuerzos en curso para garantizar la rendición de cuentas de los responsables de abusos contra los derechos humanos en Venezuela y explorar formas de presionar a los gobiernos y a los actores económicos que contribuyen a la represión.
Además ampliar el apoyo a la sociedad civil, a los periodistas independientes y a otras personas que trabajan para promover la democracia y los derechos humanos; y aumentar, de manera urgente, la protección de todas las personas que se ven obligadas a abandonar el país.
La comunidad internacional debe aprovechar todas las oportunidades para impulsar avances significativos en materia de derechos humanos en Venezuela, empleando foros regionales einternacionales, incluyendo la próxima cumbre de la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se celebrará en Colombia en noviembre.
El Vaticano también debería aprovechar la próxima canonización de dos ciudadanos venezolanos, prevista para octubre, como una oportunidad para impulsar la liberación incondicional de todos los presos políticos.
“Un año después de las elecciones de 2024, muchos venezolanos siguen arriesgando su vida y su libertad para promover la democracia”, dijo Goebertus. “Los gobiernos que mantienen relaciones con Maduro no deberían conformarse con liberaciones aisladas de presos: deben exigir mejoras sustanciales y duraderas en materia de derechos humanos para desmantelar la maquinaria de terror estatal en el país”.
Reprimir a la población
Tras el anuncio de la reelección de Maduro, miles de venezolanos salieron a las calles, principalmente en barrios de escasos recursos. En respuesta a las manifestaciones, el régimen inició la “Operación Tun Tun”, una campaña a nivel nacional dirigida a intimidar, acosar y reprimir a la población.
En un reciente informe, HRW documentó los asesinatos de manifestantes y la detención de cientos de opositores políticos, defensores de derechos humanos, críticos y ciudadanos extranjeros. Muchos han sido acusados de delitos definidos de manera amplia como “incitación al odio” y “terrorismo”, que conllevan penas de hasta 30 años de cárcel.
También muchas personas fueron perseguidas por participar protestas, criticar al régimen o ser parte de la oposición, y fueron detenidos arbitrariamente y sometidos a procesos penales plagados de irregularidades, precisó HRW.
Las autoridades han negado de forma reiterada información sobre personas presas o se han negado a proporcionar información sobre su paradero, en casos que constituyen desapariciones forzadas conforme al derecho internacional.
Muchos detenidos han permanecido incomunicados, algunos desde el día de su detención. Se les han negado las visitas e impedido acceder a abogados privados o a sus expedientes judiciales. Fueron acusados en audiencias virtuales y grupales que vulneraron su derecho al debido proceso.
Algunos detenidos han sido sometidos a malos tratos y tortura, incluyendo palizas, descargas eléctricas, asfixia con bolsas de plástico, aislamiento y reclusión en celdas de castigo diminutas, oscuras y hacinadas, informó HRW.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de julio de 2025, 9:53 a. m..