Acechaba patos en un lago y rondaba patios: la policía abatió a un coyote en Miami Springs
Un coyote que había merodeado durante varios días los patios traseros de viviendas en Miami Springs fue abatido a tiros por un sargento de policía, quien afirmó que el animal estaba acechando patos detrás de una casa junto a un lago y luego se abalanzó sobre él.
El sargento Kyle Collins fue enviado alrededor de las 5:45 p.m. del 5 de diciembre a una vivienda en Corydon Drive, luego de que el propietario, Carlos Leonard, de 67 años, llamara para reportar la presencia de un coyote en su jardín, observando a los patos del lago, según un informe de la Policía de Miami Springs.
En su reporte, Collins escribió que el coyote se encontraba a la orilla del agua y “parecía estar listo para atacar a uno de los patos”. También señaló que Miami Springs es un santuario de aves designado.
Tras obtener el permiso de Leonard para disparar su arma en la propiedad “y eliminar la amenaza”, Collins indicó que evaluó el entorno, determinó que era seguro y abrió fuego con su pistola Glock 17 de 9 mm.
Collins informó haber disparado en tres ocasiones: un primer tiro y luego dos más cuando el coyote se abalanzó sobre él. Ninguna persona, mascota ni propiedad resultó dañada, según el reporte policial.
Avistamientos de coyotes generan preocupación vecinal
El incidente puso fin a varios días de avistamientos que habían mantenido en vilo a los residentes. Vecinos dijeron que el animal había sido visto escabulléndose entre patios, saltando cercas y recorriendo áreas donde juegan niños y mascotas.
Matthew Castillo, jefe de policía de Miami Springs, señaló en un comunicado que su máxima prioridad es “la seguridad de nuestros residentes y sus mascotas”. Agregó que el departamento recibió numerosas llamadas por la presencia de un coyote en los patios traseros de la ciudad, de apenas tres millas cuadradas, ubicada justo al norte del Aeropuerto Internacional de Miami, con residentes preocupados por sus hijos y animales.
Castillo indicó que los agentes respondieron a cada llamada y que “exploraron todas las opciones razonables”, incluido el contacto con las autoridades de vida silvestre, aunque esos esfuerzos no tuvieron éxito.
Con base en la presencia reiterada del coyote en zonas residenciales, Castillo explicó que el departamento concluyó que el animal representaba un riesgo creciente para la seguridad y que “no estaba dispuesto a arriesgar la seguridad de nuestros residentes”. Añadió que el desenlace “no es lo que preferimos”, pero que la decisión se tomó tras una revisión exhaustiva.
Debate sobre manejo de fauna silvestre en zonas urbanas
En las redes sociales del vecindario, la reacción fue mayoritariamente de apoyo a la forma en que la policía manejó la situación. “También podría haber sido un niño jugando afuera. ¡Gracias por priorizar nuestra seguridad!”, escribió la residente Mercy Medina en Facebook. Otra persona cuestionó si el uso de fuerza letal era necesario. “En mi opinión, se podría haber capturado y reubicado”, escribió la residente Susan Oliva.
El incidente ocurre en un contexto en el que los avistamientos de coyotes se han vuelto más comunes en zonas urbanas y suburbanas del sur de la Florida. Estos animales, altamente adaptables, encuentran alimento en roedores, frutas, basura, comida para mascotas al aire libre e incluso comederos para pájaros. Las autoridades de vida silvestre suelen advertir que el simple avistamiento de un coyote no constituye una emergencia, pero que la situación puede convertirse en un problema de seguridad pública si los animales aparecen con frecuencia cerca de las viviendas, muestran poco miedo a las personas o se acercan a las mascotas.
Defensores de la protección animal sostienen que la solución a largo plazo no es matar a los coyotes, sino eliminar las fuentes de alimento y refugio que los atraen a los vecindarios.
“Los coyotes son animales muy resistentes que pueden subsistir en cualquier lugar, desde campos rurales hasta ciudades densamente pobladas, siempre y cuando haya comida para alimentar a sus familias”, dijo Catie Cryar, portavoz de PETA, en un correo electrónico. “Si la comida permanece, también lo harán los coyotes, y si se matan o se retiran los coyotes, simplemente otros animales ocuparán su lugar para aprovechar los recursos disponibles”.
PETA afirmó que la atención debe centrarse en eliminar las fuentes de alimento, no en la fauna silvestre, una postura que coincide con el mensaje que la policía de Miami Springs está transmitiendo a los residentes. Los agentes instan a asegurar la basura, evitar dejar comida para mascotas al aire libre, supervisar a las mascotas pequeñas e informar cualquier comportamiento agresivo de animales silvestres.