Sur de la Florida

Violencia doméstica, rostros de una epidemia en el sur de la Florida

Yissel Milanés deja caer su cabello sobre la mejilla derecha para cubrir el ojo de vidrio que lleva como marca del momento más trágico de su vida.

El 14 de marzo del 2012, esta madre cubana de dos niños festejaba su cumpleaños número 27, en su casa en Kendall, adornada con globos para la ocasión. José Luis Duarte Borrero, quien era entonces su esposo, llegó, y sin avisar, le disparó en la cara.

La bala le perforó el ojo derecho y le destrozó parte del cráneo. El proyectil se quedó alojado en la cabeza, pero Milanés pudo llegar viva al hospital gracias a que un policía de Miami-Dade contuvo la hemorragia con varias toallas. Desde aquella trágica noche, Milanés se ha sometido a una veintena de cirugías reconstructivas y terapias psicológicas para rehacer su vida.

“Son muchas las operaciones por las que he pasado, pero nunca voy a ser como yo era antes físicamente”, dijo Milanés a el Nuevo Herald en la primera entrevista que ofrece tras el incidente. “Eso me tiene la autoestima baja, porque yo me consideraba que tenía una cara bien bonita y ya no es igual, ya no soy la misma [...] pero sigo adelante por mis hijos, ellos me dan la fuerza para seguir luchando”.

El de Milanés es uno de los más de 25,000 casos de violencia doméstica registrados por el Departamento de Policía de Miami-Dade entre el 2010 y el 2014.

Miami-Dade es el condado con mayor número de casos de violencia doméstica registrados en la Florida, según la Policía Estatal. De acuerdo con cifras de esa dependencia, el año pasado fueron reportados 9,811 casos en Miami-Dade, el condado con la mayor población del estado: más de 2.6 millones de habitantes.

‘UN FENÓMENO GRAVE’

La violencia doméstica en Miami-Dade es “un fenómeno grave” tanto por la crudeza de los casos como por la avalancha de los abusos, asegura Bárbara Brewer, trabajadora social de la policía condal que desde hace dos décadas auxilia a las víctimas locales.

Pero lo más delicado, según Brewer, es que muchas víctimas se resisten a denunciar los casos por diversas razones. La dependencia económica de sus parejas no les permite dar este paso tan arriesgado o se aferran al sueño de ofrecerles a los hijos “una familia estable”.

Ese sueño, según Milanés, fue el que la llevó al menos en cinco oportunidades a perdonar a Duarte, a pesar de las agresiones verbales y físicas sufridas en seis años de relación. Ella había enviudado hacía más de una década y no quería que su hijo menor, actualmente de 8 años y fruto de la relación con Duarte, sufriera como su hija mayor, de 12, al perder a su padre.

Poco antes de mi cumpleaños le había dicho que ya estaba cansada, que no quería seguir con él. Entonces él pensó: ‘Si no es mía no es de nadie’. No me dejaba vivir, hasta que decidió matarme.

Yissel Milanés

fue atacada por su ex esposo

Pero los abusos físicos aumentaron y Milanés, natural de Las Tunas, decidió separarse definitivamente de Duarte, en el 2012.

“Poco antes de mi cumpleaños le había dicho que ya estaba cansada, que no quería seguir con él, que estaba obstinada”, dijo Milanés. “Entonces él simplemente pensó: ‘si no es mía no es de nadie’. No me dejaba vivir, hasta que decidió matarme”.

Durante un pasaje de la fiesta de cumpleaños, Duarte subió al segundo piso de la casa en Kendall y en el dormitorio principal le disparó a Milanés. Ella no recuerda la escena. El reporte policial indica que Duarte se dio a la fuga aquella misma noche. Desde entonces permanece prófugo. Los detectives sospechan que Duarte, natural de la provincia de Camagüey, en Cuba, se habría fugado vía México a la isla.

POCOS DETECTIVES

Los miles de casos de violencia doméstica denunciados ante la policía de Miami-Dade son investigados por un equipo de 12 detectives. Hace cinco años, el grupo policial estaba integrado por una treintena de agentes, pero el personal fue reduciéndose por los progresivos recortes presupuestales, de acuerdo con fuentes policiales consultadas por el Nuevo Herald.

“Pienso que el volumen [de casos] es muy alto y hacemos lo mejor que podemos con los recursos que tenemos”, dijo el sargento Armando Planas, a cargo de un grupo de detectives de esa Unidad de Violencia Doméstica (UVD) de la policía condal.

La detective Jennifer Capote, actual portavoz de la policía condal, asegura que en los casi nueve años que ha investigado cientos de casos de violencia doméstica, apenas cinco de los que tuvo a su cargo llegaron a las cortes.

Capote dijo que, aparte del trabajo de los policías, es necesario reforzar las medidas de prevención, como campañas de concientización sobre un fenómeno que crece y se complica.

“Cuando las víctimas son citadas por la Fiscalía a declarar sobre sus casos, la mayoría decide no cooperar”, dice Capote. “Algunas piensan que no recibirán ayuda o que no les van a creer, por ejemplo, por ser indocumentadas”.

VÍCTIMAS SIN PAPELES

Una sudamericana indocumentada establecida en el suroeste de Miami-Dade dijo a el Nuevo Herald que guardó silencio sobre los abusos que durante dos años sufrió a manos de su pareja: un funcionario público.

La víctima pidió ser identificada para este reportaje solo como Verónica por temor a represalias. Verónica también solicitó mantener la identidad del funcionario en el anonimato para evitar nuevas agresiones. Este caso de violencia doméstica fue confirmado por la policía de Miami-Dade. El funcionario fue destituido de su cargo.

El miedo que sentía era que me arrestaran. No tengo familia aquí, entonces quién se quedaría con mis hijos.

Verónica

indocumentada abusada por un funcionario público

Sobre Verónica pendía una orden de deportación y el funcionario lo sabía. Pero lo que más le preocupaba a ella era el futuro de sus dos hijos menores.

“El miedo que sentía era que me arrestaran [...] yo no tengo familia aquí, entonces quién se quedaría con mis hijos”, dijo Verónica en la primera entrevista que ofrece a la prensa. “Uno sabe cuándo empieza un caso, pero no cuándo termina. Entonces, si demoraba dos o tres años detenida en una prisión, dónde iban a estar ellos todo ese tiempo”.

Verónica dijo que hace ocho años no continuó con una denuncia inicial, pero después de una segunda agresión reportó el caso ante la Policía de Miami-Dade.

Los detectives de la UVD de la Policía de Miami-Dade investigaron de manera firme el caso de Verónica a pesar de que involucraba a un funcionario público. Además, los detectives le gestionaron a Verónica la visa U, la cual es otorgada a víctimas de crímenes como el de violencia doméstica. Tras ser beneficiada con esa visa, Verónica rehizo su vida y actualmente mantiene otra relación con la que dice sentirse feliz.

BÚSQUEDA LATENTE

En medio de la avalancha de casos, los detectives de la UVD han actualizado el boletín de Duarte, ahora de 35 años, como uno de los hombres más buscados por el intento de asesinato.

Su víctima, Milanés, hizo un llamado a la comunidad en busca de justicia.

“Cada año, cuando se acerca mi cumpleaños, mis hijos me dicen que debo llamar a la policía. Ellos sienten miedo de que él regrese para volver a dispararme”, dijo Milanés. “Por eso le pido a la comunidad que informen de cualquier pista a las autoridades. Sólo así podremos evitar que haya una nueva víctima”.

Siga a Enrique Flor en Twitter: @kikeflor

Denuncie y busque ayuda

▪  Para reportar abuso doméstico puede comunicarse con el número de la policía de su ciudad. Si es una emergencia debe llamar al 911.

▪  Contactar a la unidad de víctimas especiales de Miami-Dade al 305-476-5423.

▪  Reportar incidentes de manera anónima, en la línea de Alto al Crimen, al 305-471-TIPS (8477) o visite www.crimestoppersmiami.com.

▪ Si es víctima de violencia doméstica y desea presentar cargos contra el agresor, llame a la Fiscalía Estatal al 305-547-0150.

▪  Línea Nacional de Ayuda para la Violencia Doméstica al 1-800-799-SAFE (7233), para una guía de recursos de apoyo.

▪  Centro de Coordinación para Asistencia a las Víctimas del condado Miami-Dade en 2400 South Dixie Hwy, 305-285-5900.

Violencia doméstica en el sur de la Florida

Viernes 18: El fenómeno de la violencia doméstica en la ciudad de Hialeah va en aumento. Los casos reportados en el 2014 sumaron 899, un 11 por ciento más que en el año anterior.

Domingo 20: Muchas de las mujeres que realizan labores como trabajadoras del hogar, en su mayoría inmigrantes indocumentadas, son víctimas o sobrevivientes de violencia doméstica. De acuerdo con cifras de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar (NDWA) hay unas 95,000 empleadas de esa industria en el sur de la Florida.

Miércoles 23: Saliendo adelante. Un grupo de mujeres de Miami, sobrevivientes de violencia domestica, han creado una cooperativa de producción de artesanías para lograr la independencia económica.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2015, 9:24 p. m. with the headline "Violencia doméstica, rostros de una epidemia en el sur de la Florida."

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