Inauguran nuevos servicios a desamparados en el downtown de Miami
Un policía de Miami enciende su linterna y el rayo de luz corta la oscuridad, iluminando la silueta de seis personas en un rincón debajo del puente de la Calle Flagler.
Esa noche pueden dormir sobre el hormigón, pero si quieren una cama, la tienen. Y si quieren un nuevo hogar, también está a su disposición.
Desde el jueves en la noche y hasta primeras horas del viernes, 10 equipos de contacto con los desamparados recorrieron 43 manzanas en el centro de la ciudad en busca de inquilinos potenciales para docenas de camas nuevas, en albergues, y casi 100 nuevos apartamentos. Esto es parte de la campaña que el Miami-Dade Homeless Trust y sus aliados tienen para ayudar a la población permanente de desamparados en la zona central de Miami, la cual, según encuestas recientes, aumenta por primera vez en varios años.
“Esperábamos que fuera una aberración, pero no fue así”, dijo Ron Book, presidente del directorio del Homeless Trust, quien el jueves por la noche se dedicó a recorrer la zona. “Necesitábamos un plan más abarcador”.
En enero, una encuesta anual mostró que más de 1,000 personas están viviendo en las calles de Miami-Dade, un alza de 20% en comparación con el año anterior. Book dijo que un seguimiento en agosto mostró que la cifra era real, y que el centro de la ciudad ha experimentado un aumento en la cantidad de desamparados que la habitan. Así que para buscar una solución —en medio de fuertes críticas de que el Trust no estaba haciendo lo suficiente— la organización lanzó una campaña llamada Strike Force: Urban Core.
El jueves por la noche se dedicaron a documentar a las personas que viven en la calle en una zona que cubre casi todo el centro al sur de la Calle 6 del noreste hasta el río Miami. Empleados municipales de Miami, policías y numerosos voluntarios se aunaron para encontrar y documentar a casi 240 hombres y mujeres. Book dijo que 100 se negaron a participar, pero el resto entregó información personal a los trabajadores, que ingresaron sus datos en iPads.
A partir del martes, el Trust tratará de confirmar la información, y si las personas cumplen los criterios federales para una vivienda, los ubicarán en un apartamento y tendrán acceso a servicios sociales. Las unidades, que cuestan unos $16,000 cada una y que tienen su propio gerente de caso, son financiadas por el gobierno federal, lo que significa que están sujetas a ciertos requisitos.
“Necesitamos establecer qué tiempo llevaban viviendo en la calle y si tienen alguna discapacidad”, dijo Victoria Mallette, directora ejecutiva del Trust.
El programa durará 90 días, que las autoridades del Trust piensan que es suficiente para ayudar a los desamparados. Si el esfuerzo funciona, Book dijo que el Trust tratará de repetirlo a menor escala una vez que consiga más fondos.
Aunque las personas que salieron a la calle el jueves por la noche se centraban en soluciones a largo plazo, eso no significa que pasaron por alto las necesidades inmediatas de los desamparados que encontraron. Como parte de un acuerdo recién firmado con Miami, el gobierno municipal y el Trust financiaron más de 150 nuevas camas en albergues de emergencia a partir del jueves.
A lo largo de la noche, más de 50 desamparados fueron ubicados en camas en Camillus House y Lotus House, entre ellos DeAngelo, de 39 años y trabajador de la construcción descubierto entre un grupo de hombres y mujeres debajo del puente de la Calle Flagler.
DeAngelo —su segundo nombre-— dijo que llegó a Miami hace varios meses desde Virginia para tratar de ver a su hija. Contó que la madre no le permitió ser parte de la vida de la niña y terminó viviendo como podía en Miami, durmiendo en lugares diferentes por la noche mientras trabajaba como peón desde el amanecer.
“Me iba de un lugar a otro, estaba asustado” dijo, feliz de dirigirse a un albergue.
DeAngelo fue asignado a Camillus House, que según el acuerdo que lanzó la operación del jueves, pudo contar con 75 camas nuevas, todo financiado por el gobierno municipal y varias agencias, para sustituir un programa de cobijo en exteriores que fue descontinuado el verano.
Shed Boren, presidente ejecutivo de Camillus House, dijo que la agencia está convirtiendo las camas en literas para tener más espacio para los nuevos beneficiados.
“Para el mediodía teníamos 57 [camas llenas]. Fue así de rápido”, dijo Boren.
Para DeAngelo, el espacio adicional fue un alivio.
“No quiero que nadie me haga daño”, dijo, de pie debajo del puente. “No quiero estar en la calle”.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2015, 5:47 p. m. with the headline "Inauguran nuevos servicios a desamparados en el downtown de Miami."