Abogados de agente de ICE impugnan credibilidad de colombiano que lo acusa de extorsión
Los abogados de Juan Felipe Martínez empezaron el viernes a impugnar la credibilidad de uno de los principales testigos del gobierno federal contra el agente de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) que está siendo enjuiciado por extorsión y soborno en la Corte Federal de Miami.
Por casi cuatro horas, el colombiano Camilo Gómez – que lavaba dinero para narcotraficantes de Colombia y México – fue interrogado sobre su largo historial delictivo y su tendencia a mentir por la abogada de Martínez, Silvia Piñera Vázquez.
“Si necesita mentir, ¿usted dice lo que quiera decir y hace lo que sea para sobrevivir, no es así?” le preguntó Piñera, a lo que Gómez respondió: “Sí, para sobrevivir yo hago cualquier cosa”.
El interrogatorio de Gómez por Piñera marcó el segundo día consecutivo del testimonio del colombiano que la fiscalía considera clave en su estrategia para persuadir al jurado de que debe encontrar a Martínez culpable.
El jueves, Gómez declaró ante el jurado que entre el 2009 y el 2011, le entregó a Martínez unos $150,000 en efectivo y varios objetos de valor incluyendo un anillo de diamantes, un rifle, un reloj, y varias botellas de coñac que costaban miles de dólares cada una. Gómez dijo que le dio el dinero y los artículos a Martínez porque éste los solicitó. De las 20 veces que se reunió con Martínez durante esos tres años, más de la mitad de esos encuentros era para entregarle el dinero o los objetos de valor que había pedido.
Para crear dudas sobre la credibilidad de Gómez, Piñera le interrogó sobre todos los delitos y mentiras que él ha admitido en sus interrogatorios con la fiscalía e investigadores federales. El estándar para encontrar culpable a Martínez es que todos los jurados, unánimemente, estén de acuerdo sobre su culpabilidad. Si uno de los jurados tiene dudas, entonces el juicio podría quedar inconcluso y la fiscalía tendría que encausar a Martínez de nuevo y buscar otro juicio.
Es por esto que es importante para Martínez y sus abogados hacer que los jurados no crean lo que dicen los testigos del gobierno.
Nacido en Medellín en 1978, Gómez no terminó la secundaria y luego de trabajar brevemente en un taller mecánico, se avocó a un vida delictiva que lo llevó eventualmente a tener contactos de alto nivel con los principales narcotraficantes de Colombia y México, Gómez mismo ha declarado desde el estrado de los testigos.
Aunque Gómez habló de su carrera como delincuente cuando lo interrogó la fiscalía el jueves, Piñera el viernes machacó su dossier criminal con mucha más fuerza.
Gómez aceptó, ante las preguntas insistentes de Piñera, que su primer delito fue comprar una identificación de estudiante universitario que le daba cierta inmunidad con la policía de Medellín cuando empezó a robar autos y motocicletas como adolescente.
También reconoció que algunos de los autos que robó aun estaban ocupados por personas, delito que en Estados Unidos se considera “carjacking”. Aunque Gómez no portaba armas, su cómplice – conocido como Porcelana – si traía una pistola.
También se involucró Gómez en una guerra entre pandilleros cuando un grupo rival de ladrones de vehículos comenzó a hostigarlo. En varias ocasiones, dijo Gómez, tuvo que portar arma y repeler emboscadas de sus rivales. Debido a esta situación, dijo, tuvo que partir a Estados Unidos en 1999, obteniendo una visa de turista. Al expirar ésta, Gómez se quedó ilegalmente en Estados Unidos y luego comenzó a trabajar, también ilegalmente, luego de comprar una tarjeta verde de residencia y una tarjeta del Seguro Social, ambas falsas.
En Orlando, donde vivía, Gómez admitió haber seguido su actividad delictiva. Con frecuencia, dijo, se robaba zapatos tenis de las tiendas comerciales. Luego compró un acta de nacimiento puertorriqueña por la que pagó entre $3,000 y $5,000 para poder obtener una licencia de conducir de la Florida – cosa que no logró.
“Así que durante los primeros dos años que estuvo en los Estados Unidos usted cometió fraude migratorio, fraude al Seguro Social, fraude al fisco, fraude con su visa y robo de identidad”, le señaló Peñera.
Lo único que corrigió Gómez fue que hubiera cometido robo de identidad.
“Yo no la robé”, explicó Gómez. “La persona vendió su ID”.
Se espera que Piñera siga interrogando a Gómez cuando se reanude el juicio la próxima semana.
También faltan por declarar los testigos del gobierno que tienen información del componente más importante del caso.
Este involucra acusaciones de que Martínez y cómplices, que no figuran en el juicio, recibieron casi $2 millones para prevenir que una compañía colombiana de construcción fuera puesta en una lista del gobierno federal de personas o entidades vinculadas al narcotráfico.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2014, 9:31 p. m. with the headline "Abogados de agente de ICE impugnan credibilidad de colombiano que lo acusa de extorsión."