Sur de la Florida

Estacionamientos y baños de centros comerciales figuran en juicio por corrupción contra agente de ICE


El estacionamiento y los baños del Miami International Mall eran los sitios escogidos por el acusado para el intercambio de dinero y otros bienes de valor.
El estacionamiento y los baños del Miami International Mall eran los sitios escogidos por el acusado para el intercambio de dinero y otros bienes de valor. el Nuevo Herald

En el juicio por corrupción contra Juan Felipe Martínez, el agente de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE), los lugares preferidos para realizar transacciones secretas eran estacionamientos o baños de centros comerciales o parqueaderos de restaurantes de comida rápida en Miami-Dade.

Una bolsa con unos $110,000 en efectivo fue dejada en un auto manejado por Martínez en uno de los parqueaderos del centro de diversión del downtown, Bayside Market Place. La persona que entregó el dinero lo recibió de un informante en un estacionamiento del centro comercial Dolphin Mall en el sector occidental del condado.

En otra ocasión uno de los principales testigos de la fiscalía, el colombiano Camilo Gómez, declaró que le entregó a Martínez $32,000 en un estacionamiento entre un Taco Bell y un Home Depot en Coconut Grove.

Otro testigo de la fiscalía, Alejandro Porte, declaró que en dos ocasiones se reunió con Martínez en un baño del centro comercial Miami International Mall en Doral para entregarle casi $20,000.

Henry Troches, un testigo más de la fiscalía, que declaró el lunes al entrar el juicio en su tercera semana, dijo que por lo menos en dos ocasiones le entregó sobres con dinero a Martínez en el parqueadero de un restaurante de comida rápida en Miami cerca de Coconut Grove. Lo único que no estaba seguro es si el restaurante era un McDonald’s o un Burger King. Troches también declaró que en otra ocasión le dio efectivo directamente a Martínez, sin sobre, en la entrada de un supermercado en Miami. Pero también no estaba seguro si el supermercado era un Sedano’s o un Publix.

Estas entregas de dinero forman parte del caso de la fiscalía federal contra Martínez, de 49 años, que hoy está sentado en el banquillo de los acusados en la Corte Federal de Miami donde está siendo enjuiciado por extorsión y soborno.

Entre varias acusaciones, dos son las principales.

Según el encausamiento del gran jurado, Martínez presuntamente extorsionó unos $2 millones de Gómez, un colombiano que vive en Orlando y que previamente estuvo involucrado en narcotráfico y lavado de dinero, y de ejecutivos de una compañía colombiana de construcción.

Fue en el 2011 que agentes de otra entidad federal, la Agencia de Lucha Contra las Drogas (DEA), se dio cuenta que Martínez había tenido contacto con un sospechoso colombiano que la agencia estaba siguiendo.

“El 29 de marzo del 2011 fue que el castillo de naipes que Martínez había construido empezó a derrumbarse”, dijo el fiscal Michael Nadler ante el jurado durante su argumento de apertura al iniciarse la presentación de testigos y evidencia el 12 de noviembre.

Agentes de la DEA tenían bajo vigilancia a un colombiano, José Miguel Aguirre Pinzón, que presuntamente estaba involucrado en el lavado de dinero. Se reunió con Martínez en su auto en el parqueadero de Bayside y ahí le dejo una bolsa con casi $110,000 en efectivo.

La segunda entrega de dinero detallada por otro testigo, Gómez, ocurrió en el estacionamiento de Coconut Grove entre el Taco Bell y Home Depot.

Fue ahí donde Gómez dice que le dio $32,000 a Martínez. Ese pago formó parte de los $150,000 que en última instancia Gómez dice que le entregó a Martínez mayormente a través de intermediarios entre el 2009 y el 2011, además de objetos de valor tales como un anillo de diamantes, botellas de coñac, un rifle y un reloj.

La acusación principal contra Martínez es que él y cómplices, que no figuran en el juicio, obtuvieron $1.9 millones de ejecutivos de una firma colombiana de construcción a cambio de que ésta no fuera puesta en una lista del gobierno federal que identifica a personas u organizaciones involucradas en narcotráfico o terrorismo. Según los fiscales, la lista existe pero nunca hubo intención de parte del gobierno federal de agrear a la compañía porque eso fue una invención de Martínez como parte de la conspiración para la extorsión.

Estas son las dos principales acusaciones contra Martínez, que se declaró inocente después de que un gran jurado federal en diciembre emitió un encausamiento contra él. Si llega a ser encontrado culpable en el juicio, podría ser condenado hasta 20 años en la penitenciaría.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2014, 9:47 p. m. with the headline "Estacionamientos y baños de centros comerciales figuran en juicio por corrupción contra agente de ICE."

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