Testigo de la Fiscalía Federal no reconoce a agente de ICE enjuiciado en Miami
Un testigo de la Fiscalía Federal que dijo haber entregado cerca de $20,000 en dos ocasiones a un agente de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) que está siendo enjuiciado por corrupción no pudo identificarlo en la Corte Federal de Miami el jueves a pesar de tenerlo frente a él.
“¿Ve usted a ese individuo en esta sala?” le preguntó el fiscal Michael Nadler al testigo, Alejandro Porte.
“No”, respondió Porte, en el momento más dramático del jueves, el séptimo día del juicio en el que el agente Juan Felipe Martínez esta siendo juzgado por extorsión y soborno.
Martínez, de 49 años, fue arrestado en diciembre pasado y encausado por un gran jurado que lo acusó de aceptar unos $2 millones en sobornos y regalos ilícitos entre el 2009 y el 2011. Las acusaciones principales son que un colombiano, Camilo Gómez, que estuvo involucrado en narcotráfico y lavado de dinero canalizó unos $150,000 y objetos de valor a Martínez y que el agente de ICE, junto con cómplices que no figuran en el juicio, obtuvieron $1.9 millones de ejecutivos de una compañía colombiana de construcción para que no apareciera en una lista de personas y entidades vinculadas al tráfico de drogas y el terrorismo. Martínez se declaró inocente el 21 de enero y exigió ser enjuiciado.
La primera acusación que ha presentado la Fiscalía es la que involucra a Gómez, que entre el 2009 y el 2011 fungió como informante de Martínez en casos de narcotráfico y lavado de dinero que el agente de ICE tenía bajo investigación. En sus siete días de testimonio que terminaron el miércoles, Gómez dijo que le entregó o envió a Martínez $150,000 en efectivo así como botellas de coñac extremadamente caras, una sortija de diamantes, un rifle y un reloj.
Entre las personas que presuntamente Gómez envió para hacerle entregas de dinero a Martínez estuvo Porte, el testigo que declaró el jueves.
Porte, un chofer de camiones que vive en Miami, declaró al jurado que ocasionalmente Gómez le pedía que entregara dinero a ciertas personas. Entre las encomiendas que le asignó Gómez fue una entrega de dinero que fue a recoger a un hotel en Doral en junio del 2010.
Un piloto de avión que había llegado de Colombia, dijo Porte, había traído el dinero que Gómez le pidió llevara a un individuo que el no conocía. Gómez le dio un número de teléfono a llamar y el hombre que contestó le dijo que lo buscara en el bar de un restaurante en el centro comercial Miami International Mall en Doral.
Luego que Porte hizo esta declaración, Nadler – el fiscal – le preguntó si ya conocía a Martínez a lo que el testigo dijo que no. Sin embargo, Nadler mostró al jurado en una pantalla registros telefónicos que contenían el número de teléfono de Martínez en las llamadas a Porte el día que se reunieron.
Porte dijo que el individuo que contactó por teléfono se describió asimismo como un hombre negro y que estaría esperando en el bar ataviado con una camisa blanca.
Cuando Porte llegó al sitio, el hombre que contactó en el bar le dijo que ambos tenían que ir al baño de hombres y que allí haría la transacción.
“En el baño saqué el dinero y se lo entregué”, dijo Porte.
Segundos después, Nadler le preguntó a Porte si se acordaba bien del hombre que conoció en el bar al que luego le entregó el dinero, entre $8,000 y $10,000. Porte respondió que sí.
“Ve usted a ese individuo en esta sala”, le preguntó Nadler.
Porte miró a todos lados en la sala por unos segundos y respondió: “No”.
Martínez, como todos los días del juicio, ha estado sentado junto a sus abogados en el lado izquierdo de la sala del juzgado de la jueza federal Cecilia Altonaga que preside el juicio en el tribunal federal en el downtown de Miami.
Después del momento dramático en que no pudo reconocer a Martínez, Porte dijo que se reunió en una segunda ocasión con el individuo del bar y que le entregó otra cantidad de dinero entre $8,000 y $10,000 en el baño.
Aunque no hubo reacción del jurado o de nadie en el juzgado, que no haya podido Porte reconocer a Martínez podría beneficiar al acusado cuando sus abogados presenten los argumentos de cierre.
Otro testigo de la Fiscalía, llamado para corroborar el testimonio de Gómez, contradijo las declaraciones de su asociado. Alvaro Velásquez, el testigo, dijo que había comprado tres botellas de coñac en Panamá para Martínez, a pedido de Gómez, pagando un precio de $1,200 cada una para un total de $3,600.
Pero en su testimonio del miércoles Gómez dijo que Velásquez solo pudo comprar dos botellas porque costaban $3,000 cada una.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2014, 8:43 p. m. with the headline "Testigo de la Fiscalía Federal no reconoce a agente de ICE enjuiciado en Miami."