Sur de la Florida

Testigo defiende su credibilidad en juicio contra agente de ICE


El agente especial de ICE Juan Felipe Martínez (der.) llegando a la Corte Federal de Miami.
El agente especial de ICE Juan Felipe Martínez (der.) llegando a la Corte Federal de Miami. el Nuevo Herald

En un intento por proteger su credibilidad, uno de los principales testigos de la Fiscalía Federal admitió el martes ante el jurado que ha mentido mucho en el pasado, pero que ahora está diciendo la verdad en el juicio en Miami por extorsión y soborno contra el agente de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE), Juan Felipe Martínez.

“Aquí ahora estoy bajo juramento y estoy diciendo la verdad,” declaró Camilo Gómez, un colombiano que ha lavado dinero para narcotraficantes de Colombia y México, que al inicio del juicio la semana pasada en la Corte Federal de Miami atestiguó que a pedido de Martínez le entregó dinero y objetos con un valor de más de $150,000 entre el 2009 y el 2011.

Martínez, de 49 años, fue encausado por la Fiscalía en diciembre del 2013, acusado de varios actos de corrupción incluyendo los pagos de Gómez y la entrega de cerca de $2 millones por parte de ejecutivos de una empresa colombiana de construcción. Según el encausamiento presentado por un gran jurado el 19 de diciembre, Martínez y varios presuntos cómplices que no figuran en el juicio, contactaron a los empresarioes en el 2010 y falsamente les informaron que su compañía estaba bajo investigación y que una unidad del Departamento del Tesoro de Estados Unidos planeaba añadir el nombre de la firma a una lista de los llamados Nacionales Especialmente Designados.

La lista es utilizada por el gobierno federal para congelar las cuentas bancarias de personas o empresas designadas si se sospecha que participan en narcotráfico o terrorismo.

Los fiscales aún no han presentado ningún testigo sobre la empresa. Hasta ahora el juicio se ha centrado sobre las acusaciones de extorsión de Gómez y como agentes de la Agencia de Lucha Contras las Drogas (DEA) descubrieron las actividades de Martínez mientras vigilaban a un colombiano, José Miguel Aguirre-Pinzón, que presuntamente estaba involucrado en el lavado de dinero.

Uno de los agentes de la DEA que seguían a Aguirre declaró que vio como Aguirre se subió al auto de Martínez en Bayside Market Place con una bolsa repleta de dinero y luego se bajó del vehículo sin la bolsa. No se ha vinculado el dinero en el juicio a un acto especifico de extorsión, aunque uno de los fiscales dijo en una audiencia antes del juicio que el efectivo entregado en Bayside era parte de la conspiración contra la empresa de construcción.

Una larga y hasta cierto punto inusual declaración de Gómez el martes desde el estrado de los testigos marcó un esfuerzo por defender su credibilidad que ha estado bajo severo ataque en los últimos dos días por parte de Silvia Piñera-Vázquez, abogada de Martínez. Luego de que la Fiscalía interrogó a Gómez, Piñera comenzó a interrogarlo centrándose en su largo historial delictivo y una serie de mentiras y fraudes que cometió en Colombia y Estados Unidos desde la década de 1990.

Entre estos hechos que Gómez aceptó haber cometido estaba decir en sus solicitudes de asilo y residencia nunca haber violado la ley, cuando había estado involucrado en narcotráfico y lavado de dinero.

Fue cuando Piñera le preguntó por qué había mentido en la solicitud de residencia que Gómez inició su larga perorata ante el jurado defendiendo su credibilidad.

“No entendí la pregunta [en la solicitud]”, dijo. “La vi en inglés y no me la tradujeron. Mentí en la aplicación y ya hay un tramite e investigación y es posible que me revoquen mi residencia. Pero aquí, bajo juramento, estoy diciendo la verdad. En relación con este caso, no he mentido. Yo sé en lo que estoy metido. Yo entiendo como funciona esto.

“Irónicamente, hubiera sido más fácil mentir y no revelar esto y que mi nombre no apareciera en la prensa. Pero pensé que era hacer lo correcto. Después de que termine este proceso tendré que afrontar mis mentiras del pasado”.

Poco después. Gómez indicó que no se arrepiente de haber accedido a testificar en el juicio contra Martínez, aún si eso significa que el gobierno federal le quite la residencia.

‘Lo hecho esta hecho ya y ahora estoy tratando de ser una mejor persona”, declaró.

Cuando la Fiscalía lo interrogó la semana pasada, Gómez dijo que no denunció las presuntas extorsiones de Martínez a la policía o ante otros agentes federales que conocía porque tenía miedo de que Martínez, como agente de inmigración, lo deportara.

El martes, Gómez reveló que la primera vez que mencionó los presuntos pagos a Martínez fue poco después de que los agentes de la DEA observaron cuando Aguirre dejó la bolsa de dinero dentro del auto del agente en Bayside el 29 de marzo del 2011.

Ese día Gómez contactó a Federico Alvarez, un agente de la DEA que conocía, para relatarle los pagos que le hizo a Martínez.

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de noviembre de 2014, 9:35 p. m. with the headline "Testigo defiende su credibilidad en juicio contra agente de ICE."

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