Dramática balacera estremece a La Pequeña Habana
Un parque de la Pequeña Habana en el que decenas de niños jugaban fútbol y un grupo de adultos jugaba básquetbol, se convirtió el lunes por la tarde en el campo de batalla de dos hombres que se enfrentaron a tiros – uno armado con un rifle semiautomático y el otro con un revólver.
Aparentemente nadie resulto herido durante el incidente que ocurrió poco después de las 6 y media de la tarde, y que se habría iniciado en la cancha de básquetbol del Riverside Park, frente a la escuela primaria magneto Ada Merritt, y culminó en la calle 4 del suroeste, entre las avenidas 7 y 8.
Varios vecinos dijeron haber escuchado más de 20 disparos y vieron a adultos y niños correr desorientados y tirarse en la grama para protegerse de la balacera, que duró al menos dos minutos.
De acuerdo con la descripción de testigos, un hombre que se encontraba cerca de la calle 3 del suroeste disparó varias veces al aire con un arma larga. Otro hombre respondió a los disparos con una pistola. Luego hubo un fuego cruzado, los hombres se subieron a sus autos y se alejaron del área, uno conduciendo un Chevrolet Blazer negro y otro un Hyundai blanco cuyo modelo no fue identificado en el reporte policial. Varios minutos después llego la policía.
“Eso era como una guerra”, dijo Tedy Soler, quien se encontraba en el parque y cuyo automóvil Chevrolet Camaro negro recibió tres impacto de bala. “Se escuchaban las balas como sonaban contra la verja de alambre [del parque] ‘clin, clin, clin’. Yo les dije a unos niños que corrieran, y agaché la cabeza … sentía las balas pasándome cerca, zzzzz, zzzzz”.
Es un problema serio y lo tomamos en serio, pero no estoy de acuerdo con que haya vigilancia las 24 horas
Rodolfo Llanes
jefe de la Policía de MiamiDos de las balas se metieron por el parabrisas del auto de Soler, y perforaron el asiento del pasajero y el asiento del conductor, a la altura de los hombros. Soler dijo que se había bajado del auto unos cinco minutos antes de que iniciara la balacera. Él es la única victima identificada por nombre en el reporte del incidente de la Policía de Miami.
El reporte policial dice que el incidente ocurrió en el 728 de la calle 4 del suroeste, que es la dirección de un edificio de apartamentos frente al parque, y no hace mención de que el tiroteo fue alrededor del Riverside Park.
El auto de Soler estaba estacionado en la calle 4 del suroeste, al lado del parque, y aun se encontraba allí pasadas las 9 de la noche, luego de que la policía volviera a permitir la circulación por el área. La tercera bala perforó el radiador del auto y Soler tuvo que esperar por una grúa para mover su vehículo.
El martes varios vecinos que se encontraban cerca del parque cuando ocurrió el incidente dieron sus testimonios a el Nuevo Herald, pero rehusaron ser identificados por sus nombres. Muchos de ellos viven en las calles que rodean el Riverside Park y dijeron sentir temor. Los vecinos se quejaron de la actividad delictiva en el área y de los frecuentes actos violentos, desde tiroteos hasta puñaladas. Algunos dijeron que desean más presencia policial.
“Yo quería inscribir a mi hijo en el programa de fútbol, pero ya no lo voy a hacer. A veces llora porque quiere que lo lleve al parque pero ni loca salgo”, dijo una mujer hondureña que llegó a Estados Unidos hace un año y vive en la calle 3 del suroeste, frente a la cancha de básquetbol donde presuntamente empezó el altercado. “Nosotros venimos de nuestro país huyendo de la violencia y estas cosas, y las encontramos aquí”.
Se supone que esa área es para los niños, que el parque es para los niños, y ahí no se pueden sentir seguros
Vecina del Riverside Park
Rodolfo Llanes, jefe de policía de Miami, dijo que entiende las preocupaciones de los vecinos, pero aseguró que su intención no es crear un “estado policial” en el vecindario.
“Yo entiendo la percepción de que estas cosas pasan cuando la policía no está ahí, pero nosotros sí tenemos patrullas asignadas al área en general, realizando diferentes labores … tenemos unidad antipandillas, equipos de resolución de altercados y de recursos comunitarios”, dijo Llanes a el Nuevo Herald. “Es un problema serio y lo tomamos en serio, pero no estoy de acuerdo con que haya vigilancia las 24 horas. No es bueno para nosotros ni para la comunidad. A nadie le gusta ver su vecindario invadido por la fuerza [policial]”.
Sin embargo, varios vecinos y el comisionado del área, Frank Carollo, dijeron que les gustaría ver a más agentes de la policía alrededor del parque durante las horas en las que las familias se encuentran en el área, y los niños practican fútbol.
“Estoy preocupado por la magnitud de los crímenes que están pasando en La Pequeña Habana”, dijo Carollo. “Estoy discutiendo el tema para ver la posibilidad de tener unas patrullas en el área del parque en la hora pico, cuando están los muchachos y las familias utilizando el parque”.
Dos patrullas de policía y varios agentes se estacionaron por un par de horas frente a una cafetería en la esquina de la avenida 8 y la calle 3 del suroeste el martes por la tarde.
La liga de fútbol infantil practica en Riverside Park tres veces por semana, mientras que diferentes equipos de adolescentes y adultos utilizan la cancha de básquetbol a diario. El martes por la tarde la mayoría de los adolescentes miembros de una liga de básquetbol juvenil no asistió a hacer sus prácticas.
Uno de los jugadores, que no quiso ser identificado porque vive en el vecindario, dijo que generalmente los miembros del equipo se ausentan por un tiempo después de que ocurren incidentes violentos, pero que después vuelven a las prácticas “cuando se les pasa el susto”.
Este mes ha habido al menos otro tiroteo en el que un hombre recibió dos tiros en las piernas frente a un supermercado de la zona.
La policía no aclaró si el incidente del lunes está relacionado con pandillas, pero varios tiroteos que ocurrieron en diciembre también en la calle 3 del suroeste, incluyendo dos hombres asesinados a balazos y otro que fue herido frente al parque Riverside el día de Navidad, habrían estado relacionados con grupos delictivos.
“Se supone que esa área es para los niños, que el parque es para los niños, y ahí no se pueden sentir seguros”, dijo una vecina que ha vivido en el vecindario por más de 10 años. “Esto fue a plena luz del día, no les importó que los niños estuvieran ahí. Aquí no pasó una tragedia ayer de milagro”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de octubre de 2015, 10:30 p. m. with the headline "Dramática balacera estremece a La Pequeña Habana."