Sospechoso de ola de graves delitos comparecerá ante tribunal en Palm Beach
Durante más de un día, el criminal de carrera Gregory B. “Pop” Moore eludió una cacería a gran escala en la cual la policía desplegó fuerzas por tierra y aire y usó perros para buscar al sospechoso de cargos de robo violento de carros, un asesinato y violencia doméstica.
En la tarde del miércoles, mientras las redes policiales se cerraban alrededor de Moore, agentes del FBI lo encontraron en un auto con otra persona en una estación de Tri-Rail en West Palm Beach. Moore, su supuesto cómplice y otra persona fueron detenidos sin que hubiera incidente alguno.
Se espera que Moore, de 35 años, comparezca el jueves ante el tribunal federal del condado Palm Beach.
“Las calles del sur de la Florida están más seguras esta noche”, dijo el agente especial en jefe del FBI Mike Leverock.
Moore está acusado de llevar a cabo una ola de crímenes el martes que paralizó una considerable porción de Broward durante la mayor parte del día. La búsqueda obligó a cerrar dos de las arterias más concurridas del condado, los bulevares de Hallandale Beach y Broward, así como a clausurar cinco escuelas públicas del área. La I-95, de por sí atestada, se convirtió en un parqueo a lo largo de casi todo el condado Broward hasta tarde en el día.
Se sospecha que, entre las 8 y 9 de la mañana del martes, Moore asaltó tres autos a punta de pistola, mató a tiros a un hombre y disparó a su ex novia. Ella permanecía en estado grave el miércoles en un hospital del área luego de ser operada.
Menos de 36 horas antes de la ola de crímenes del martes, Moore estaba detenido por la policía. En la noche del domingo, él pagó una fianza de $2,500 y salió en libertad.
“Nuestros agentes lo rodearon. El alzó las manos voluntariamente” dijo el mayor Rick Rocco de la Policía de Lauderhill el miércoles.
La Policía de Lauderhill fue alertada por primera vez acerca de Moore cuando se mencionó su nombre como posible sospechoso de un incidente de tiros en la noche del sábado o la madrugada del domingo. La policía no se acercó a Moore debido a que la víctima no quiso hablar, dijeron.
“Nuestra víctima, desafortunadamente, mostró una muy escasa cooperación con nuestros agentes”, dijo el teniente Greg Solowsky de la Policía de Lauderhill.
Pocas horas más tarde, el nombre de Moore volvió a caer bajo la atención de la policía, esta vez durante una llamada sobre un incidente doméstico poco después de las 3:00 a.m. del domingo. Una mujer llamó a la policía quejándose de que su novio la golpeaba y pidiéndoles que lo sacaran del apartamento de la pareja en Lauderhill.
Cuando los agentes llegaron al apartamento en NW 56 Avenue, fueron recibidos por una mujer que les dijo que Moore — a quien se refirió llamándolo “Pop” — estaba durmiendo en el cuarto principal. Cuando entraron al dormitorio, ellos reportaron haber visto un revólver Taurus calibre 0.38 en la cintura de Moore, quien estaba sin camisa.
Sobresaltado por la presencia de la policía y por su novia, quien lo llamó por su nombre, lo primero que hizo Moore fue echar mano a su arma, según un reporte policial. El la soltó cuando los agentes sacaron las suyas y se identificaron.
“El levantó las manos y dijo espontáneamente: ‘Lo siento, agente, yo he estado en la cárcel. No quiero tener problemas’”, escribió el agente de la policía de Lauderhill Everton Weeks en el reporte del incidente.
Moore fue arrestado y acusado de posesión de armas siendo un delincuente convicto de delitos de mayor cuantía. Fue detenido en la Cárcel del Condado Broward a las 9:22 a.m. del domingo.
A las 7:44 p.m., él estaba de nuevo en la calle. El portavoz de la Fiscalía Estatal de Broward Ron Ishoy dijo que Moore fue puesto en libertad bajo una “fianza programada de rutina”.
El nombre de la novia de Moore fue tachado del reporte del incidente hecho por la policía de Lauderhill. Además, la policía de Lauderhill se negó a dar información sobre el tiroteo anterior al incidente doméstico, calificándolo de investigación abierta.
Sólo 36 horas después de ser puesto en libertad, Moore fue culpado de la ola de crímenes el martes.
Moore, de 35 años, tiene un grueso expediente criminal que data de 1997. El pasó varios años en la cárcel por cargos de asalto con agravantes, robo con allanamiento de morada, tenencia ilegal de armas y hurto. Además, ha sido arrestado numerosas veces por posesión de drogas.
El martes, el Equipo de Trabajo de Crímenes Violentos del FBI —compuesto por agentes federales y policías de los condados Miami-Dade y Broward — se lanzaron a la búsqueda de Moore por tierra y aire y con el uso de perros.
La policía dijo que la ola de crímenes de Moore comenzó a las 8:00 a.m. del martes cuando sacó una pistola y se coló en el auto de una mujer que llevaba a su hijo a la escuela en Sunrise Boulevard. El le ordenó que se dirigiera hacia la I-95. Moore los dejó ir y abandonó el vehículo, y luego se robó un Chevrolet Silverado que condujo hasta la oficina de Riemer Insurance Group en Hallandale Beach Boulevard.
El buscó allí a su ex novia, pero no la encontró. Pronto, según la policía, ella llegó con otro hombre en un Chevrolet rojo.
Moore disparó al auto, dijo la policía, matando al hombre, pero no antes de que él llegara tambaleándose a un centro médico cercano. Moore sacó a la mujer herida del auto y le dio una golpiza.
La policía no ha revelado el nombre de la mujer y no ha dicho si fue la misma persona que llamó a la policía quejándose de Moore el domingo por la noche en su vivienda de Lauderhill.
Se cree que Moore salió de allí hacia la I-95 en el Silverado. En la rampa de entrada, él trató dos veces en vano de robarse otro carro. La tercera vez asaltó un Mercedes, se dirigió con rumbo norte por la interestatal y lo abandonó en la rampa de salida a Broward Boulevard.
No volvió a ser visto hasta las 3:15 p.m. del miércoles, cuando agentes federales lo encontraron en West Palm Beach.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2014, 9:18 p. m. with the headline "Sospechoso de ola de graves delitos comparecerá ante tribunal en Palm Beach."