Ejecutivos colombianos declaran en juicio contra agente de ICE
Tres ejecutivos de Gerenciar, una compañía constructora colombiana, declararon el jueves en el juicio por corrupción contra el agente de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) Juan Felipe Martínez como fueron extorsionados a pagar $1.9 millones a cambio de no ser puestos en una lista del gobierno federal que incluye narcotraficantes y terroristas.
Andrés Uribe Mejía, Martha Lucia Osa y Alvaro Jiménez, los ejecutivos de la firma Gerenciar en Pereira, dieron detalles nunca antes revelados públicamente, pero en ningún momento dijeron que hubieran entregado el dinero a Martínez.
Fue indirectamente que la fiscal a cargo del caso, Karen Gilbert, vinculó a Martínez a la presunta extorsión que tuvo lugar entre el 2010 y el 2011.
Uno de los ejecutivos, Jiménez, dijo al jurado que durante un viaje a Miami fue interrogado por un funcionario estadounidense que le dijo que estaba a cargo de una investigación federal de Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, un narcotraficante colombiano. En ese entonces, Martínez era el agente de ICE a cargo del caso sobre Macaco. Otro de los ejecutivos, Uribe, reveló que un individuo llamado José Miguel Aguirre lo contactó y le dijo que para evitar que Gerenciar fuera puesta en la lista sus dueños tendrían que pagar $2 millones que serían entregados a funcionarios con autoridad de decidir a quien agregar al documento. Aguirre, un informante del gobierno estadounidense que previamente había participado en lavado de dinero, dejó una bolsa con aproximadamente $110,000 en un auto el que estaba Martínez estacionado en el centro de diversión Bayside Market Place en el downtown de Miami el 29 de marzo del 2011.
Ese día Aguirre esta bajo vigilancia por agentes de la Agencia de Lucha Contra las Drogas (DEA) que detuvieron a Martínez y lo interrogaron. El episodio desencadenó la investigación que culminó en diciembre del 2013 con el encausamiento y arresto de Martínez. Poco después, Martínez se declaró inocente y exigió ser enjuiciado.
El testimonio de los tres ejecutivos de Gerenciar marcó el punto culminante del juicio, cuando la fiscalía comenzó a presentar testimonio y evidencia sobre la acusación principal del encausamiento.
Esta dice que entre julio del 2010 y el 29 de marzo del 2011, Martínez conspiró con cómplices para extorsionar a los ejecutivos de la compañía. Según el encausamiento, Martínez y sus cómplices informaron falsamente a la empresa colombiana que iba a ser puesta en la lista a menos que pagaran “una gran suma de dinero”.
Ninguno de los tres ejecutivos de Gerenciar mencionaron el nombre de Martínez o que supieran que este estaba involucrado en la extorsión.
La lista en cuestión es una llamada en inglés Specially Designated Nationals o Personas Especialmente Desinadas. La lista está supervisada por la oficina de control de activos extranjeros adscrita al Departamento del Tesoro.
Uribe, el primero de los tres en testificar, dijo que la primera vez que se enteró de que Gerenciar podría ser incluida en la lista fue cuando su cuñado, Jorge Eduardo Ramírez, le dijo en el 2010 que por lo menos dos dueños de la firma, Jiménez y Fernando Osa, hermano de Martha, estaban siendo investigados por el gobierno de los Estados Unidos como preludio a poner a Gerenciar en la lista.
Declaró también Uribe que Ramírez, su cuñado, decía que su información era verídica porque había sido proporcionada por un amigo que era agente de ICE. Poco después Ramírez le presentó al supuesto agente, que resultó ser Aguirre.
Uribe dijo que aunque Jiménez no le dio importancia a la información, otros ejecutivos de Gerencia se asustaron porque Jiménez es primo lejano de Macaco, el narcotraficante. Jiménez, que es conocido por amigos y familiares como “Care Papa”, declaró que ha visto a Macaco dos o tres veces en su vida en grandes reuniones familiares y nunca ha tenido relación ninguna con sus actividades ilícitas.
En última instancia, los ejecutivos de Gerenciar aceptaron pagar $1.9 millones en cheques y una transferencia bancaria a Ramírez, el cuñado de Uribe. Ramírez supuestamente luego enviaba el dinero a Estados Unidos para ser distribuido a los funcionarios que iban a prevenir que Gerenciar fuera puesta en la lista, declaró Uribe.
Osa, la esposa de Jiménez y ejecutiva de Gerenciar también, declaró que durante la extorsión ella mantuvo registros de los pagos y notas de las exigencias, una colección de documentos que tituló Historia de Terror.
Ramírez le dijo una vez a Osa que su marido, Jiménez, tenía que viajar a Miami para ser interrogado por agentes estadounidenses como parte del proceso.
Un día a principios de agosto del 2010, Jiménez viajo a Miami desde Pereira, vía Cartagena.
Al arribar el avión a la terminal de desembarque, un hombre que se identificó como funcionario del gobierno estadounidense lo recibió y le dijo que lo vería luego que pasara inmigración y aduana.
En la terminal misma, el individuo -- que aparentemente no se identificó por nombre – lo condujo a una pequeña sala donde había dos bancas, una con una esposas. El hombre luego le dijo que era un funcionario de Estados Unidos que llevaba el caso de Macaco.
Jiménez dijo que el hombre le hizo dos o tres preguntas.
“Me dijo ‘¿Cómo te llamas?’ ‘¿A que te dedicas?’ y ‘¿Eres pariente de Macaco?’” recordó Jiménez.
“Estaba asustado”, declaró Jiménez.
Cuando el funcionario, cuya apariencia no recordaba, lo dejó ir se fue a casa de un amigo en Miami y se tomó un vaso de whiskey.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de diciembre de 2014, 9:26 p. m. with the headline "Ejecutivos colombianos declaran en juicio contra agente de ICE."